Inicio La Pampa La intimidad de otra noche de fervor junto a Abel Pintos

La intimidad de otra noche de fervor junto a Abel Pintos

LO QUE DEJO EL RECITAL A ESTADIO LLENO

Alrededor de dos mil personas disfrutaron el lunes de una nueva presentación de Abel Pintos en Santa Rosa. Una fiesta que tuvo de todo y que duró casi 3 horas pese al calor agobiante que por momentos hacía difícil poder respirar.
Una vez más, Abel Pintos demostró que merece el lugar que tiene en la escena musical nacional. Dos mil personas vivieron el lunes por la noche una fiesta artística que se destacó también por el calor y la humedad agobiantes que generaron una especie de bruma entre la gente, que a su vez no paró de abanicarse con cualquier papel que encontrara.
Pasadas las 21.30 del lunes, y con el público ansioso por la aparición del cantante y sus músicos, el club Estudiantes de Santa Rosa vibró con los primeros acordes de la introducción de «De sólo vivir», la canción elegida para abrir el gran espectáculo.
Una lluvia de papelitos plateados que salieron de enormes cañones a los costados del escenario, sumados a la espuma de carnaval que tiraron las más fanáticas de las primeras filas, los gritos, carteles, aplausos y vinchas con antenas de colores, anticiparon lo que sería una verdadera fiesta de alrededor de 3 horas.
La segunda canción del show fue «Pájaro cantor», a la que le siguió una larga lista de temas que recorrieron los 23 años de música del bahiense.
El concierto tuvo de todo. Los hits que forman parte de los inicios de Abel, los nuevos temas que ya son furor, y también hubo espacios para el folklore, los melódicos y el rock. Aunque el momento que más se destacó fue cuando llegó el turno de gastar las últimas líneas de batería que quedaban en el cuerpo y ponerse de pie para recibir a una seguidilla de canciones imposibles de no bailar («Incomparable», «Buenos amores» y «El vagabundo»).
De sombrero rojo pasión, anteojos negros y zambullido en un éxtasis total de sudor y alegría, el músico bailó y cantó como si fuese la última vez. No faltó el clásico pedido de las chicas: «a ver, a ver, cómo mueve la colita». Solicitud a la que el músico nunca se niega luego de hacerse rogar unos instantes.

La familia.
Este show en Santa Rosa, como ya es costumbre para el artista, fue el inicio de una nueva gira. En este caso «La familia festeja fuerte», tour que lleva el mismo nombre que el último disco editado por Abel Pintos, grabado en vivo durante sus conciertos en el estadio de River Plate a fines del 2017. Y si hay que guiarse por el título de la gira, no hay mejores palabras para describirla. Lo que se vivió el lunes por la noche en el club Estudiantes, fue de una celebración y una alegría muy pocas veces vistas durante un recital en nuestra ciudad.
El profesionalismo de la banda, el buen humor del cantante y sus músicos, y la pasión demostrada constantemente por el público, hicieron de una noche intensamente acalorada, una verdadera fiesta familiar.
No está de más comentar la increíble voz que mantiene Abel Pintos, y que confirma en cada agudo y grave, su conexión íntima con los seguidores y la notable presencia de la banda que lo acompaña. Se destacaron los vientos, un saxofón y una trompeta que sonaron como si hubiera más músicos detrás de las pantallas. Fueron de una fuerza y una presencia que traspasaba por momentos al resto del grupo. Todos ellos fueron imprescindibles en la noche previa al feriado y la gente salió del club pasadas las 0.30 del martes con el corazón contento y listos para refrescarse.