“La mejor medida es generar empleo”

El candidato a gobernador del Frente Justicialista Pampeano, Sergio Ziliotto, actual diputado nacional, tiene 56 años, nació en General Pico y ahora tiene la posibilidad histórica de encabezar un trasvasamiento generacional dentro del peronismo pampeano, bajo la línea del gobernador actual Carlos Verna que, según resaltó, “se va del gobierno pero no del poder”.
“Nosotros venimos a continuar y profundizar un proceso de gestión de Verna y de crecimiento de La Pampa a pesar de Mauricio Macri. La provincia creció en infraestructura, servicios, con la creación de casi mil empresas con financiamiento de Desarrollo Territorial a emprendedores que veremos ahora cuáles pueden pasar a ser Pymes, aunque es difícil con un gobierno que destruyó la economía y la industria nacional. Los pampeanos en 35 años de peronismo han ganado calidad de vida”, dijo en una entrevista exclusiva con LA ARENA.
El actual diputado nacional recordó el inicio de su carrera política en General Pico, cuando se recibió de la secundaria en 1980, en plena dictadura. “Siempre me gustó participar. A pesar que estaban prohibidos los centros de estudiantes, armamos una pequeña organización en los últimos años de la Escuela Comercial Anexa para hacer actividad y juntar dinero para el viaje de estudios. En esa comisión terminé siendo presidente y buscando que todo el curso pudiera viajar. En mi caso no sabía si mi viejo me lo podía financiar; entonces nos pusimos de acuerdo, fue un grupo hermoso, empezamos a juntar desde tercer año el dinero para que nuestros padres no tuvieran que gastar nada al final y pudimos hacerlo. Incluso una de las chicas no tenía el permiso para viajar y a último momento cuando lo logró, entre todos decidimos pagarle el viaje”.
Y siguió: “Después llegué a Santa Rosa, me involucré en la Juventud Universitaria Peronista en la UNLPam, participé en la elección del primer rector de la democracia, el uruguayo (Raúl) Estévez Leyte, un profesor de Agronomía. Eso fue en 1986. Mi participación política activa fue en Santa Rosa, porque vine cuando empezó la democracia. Nosotros orgánicamente en 1988 logramos poner creo el último dirigente justicialista en la Federación Universitaria Pampeana, que fue Sergio Draque. Militábamos con Marcelo Pesino, Julio Barbará, “Tito” Gobi, había una camada de chicos que estábamos todos juntos porque el ‘boom’ universitario era la Franja Morada. Nosotros éramos los rebeldes a lo que era la moda. En ese momento asumió Doris Gonzalo en Bienestar Estudiantil, la esposa -fallecida- de Luis Giles, y pusimos en marcha ahí el comedor universitario que funcionó primero en la avenida Luro, y establecimos el ticket universitario. Trabajamos en conjunto con los docentes”.

– ¿Y posteriormente cómo llega al gobierno provincial?
– En 1991 cuando Rubén Marín vuelve a la gestión como gobernador paso a ser director de Transporte de la provincia. Siempre digo que cuando me tocó un cargo público me han tocado temas difíciles, es casi una estrella por decirlo de alguna manera. En el año 92 nos tuvimos que hacer cargo de dos medidas trascendentales para el país cuando Menem decide aquel ‘ramal que para ramal que cierra’. La Pampa fue la única provincia del interior del país, sin vinculación directa con la ciudad de Buenos Aires, que nos hicimos cargo de los ferrocarriles, y con Provincia de Buenos Aires, acá funcionaron hasta 2001 y después volvieron los trenes con Cristina Kirchner. Y otra medida de la que nos hicimos cargo fue la desregulación salvaje del transporte de Cavallo, todo colectivo podía hacer lo que quisiera. Nosotros lo resistimos y apostamos a normalizar el sistema, controlado por el Estado. Ahí estaba el servicio de ómnibus y se incorporó el servicio de minibuses y nosotros lo normalizamos en la provincia. Luego, en 1999, me voy al Senado con Verna hasta 2003, cuando asumo como subsecretario de Política Social y en 2006 cuando la primera vez que Verna echa a (Juan Carlos) Tierno, “Pildoro” Gazia pasa a ministro de Gobierno y yo a ministro de Bienestar Social.

– ¿Ser ministro de Bienestar Social fue una base para llegar hoy a este lugar en su carrera política?
– Siempre tuve como objetivo tomar decisiones a favor de la gente y defender los intereses de La Pampa. Y una de las medidas más importantes, a partir de la justicia social, fue humanizar la presencia del Estado y transformar el asistencialismo en asistencia, por eso rompimos con la ‘bolsa de comida’ y pasamos a un sistema de tarjeta alimentaria, cuyos beneficiarios los determina el famoso sistema de computación, el Pilquén, por el que viajé a Estados Unidos a recibir un premio internacional, por la aplicación de la tecnología vinculada a las prestaciones sociales del Estado. Uno de los grandes desafíos del funcionario público es determinar prioridades, cómo hacer un Estado eficiente que está donde tiene que estar, ni más ni menos, ni generando necesidad ni acostumbramiento. Hay que lograr que la gente tenga lo que necesite pero sin perder de vista que no existe ninguna política social mejor que generar trabajo. La ayuda social como paliativo tiene que estar, pero no puede estar de por vida.

– ¿En lo personal, qué representa para usted que Verna lo haya elegido como candidato a gobernador?
– Tengo muy claro que lo que me permitió estar en el lugar que estoy, es que di los pasos que tenía que dar y en cada momento que tuve un desafío lo tomé de la misma forma, con una gran contracción al trabajo y responsabilidad. Muchas veces me han preguntado si tengo miedo y no, es responsabilidad, que es distinto. En todos los lugares donde estuve, siempre hubo cuestiones que cambiaban el eje de muchas cosas, me ha pasado en la Cámara de Diputados de Nación donde hubo debates difíciles y decisiones creo yo adecuadas, porque no me arrepiento de ninguna votación. Tuve siempre la capacidad pero también pude darme los elementos para tomar la mejor decisión. Soy un obsesivo del conocimiento, no me banco que se hable de un tema y que no lo conozca. Y me gusta que las cosas estén para mañana, y me formé al lado de una persona que quiere las cosas para ayer, que es Verna; él te marca las prioridades, muchas veces tenemos que entender de la función pública que detrás de cualquier papel hay una persona y un problema a resolver. Ese es el gran desafío.

– ¿Quién y cómo se le comunicó la decisión de su candidatura?
– Me lo comunicó Carlos Verna. Cuando Carlos tuvo que tomar la decisión de no continuar él (por cuestiones de salud), yo estuve cinco o seis días para verlo personalmente porque no me sentía preparado para ir a afrontar esa situación. Le mandé un Whatsapp diciéndole lo que sentía, vi que lo leyó y con eso me alcanzó, por eso siempre digo que a Verna lo entiendo cuando me habla pero le entiendo más cuando no me habla. Entiendo sus silencios, sus gestos y el tiempo me llevó a entender sus decisiones, porque el tiempo le dio la razón y no se equivocó. El es un gran visionario, entiende la realidad y lleva años luz de muchos políticos.

– Imagino que no habrá sido un día más en su vida…
– No fue un día más, pero de todas maneras uno siempre se siente ‘con derecho a…’, por todo lo vivido. Y si bien cuando pasó tuve el llamado de muchas personas que me lo anticiparon que iba a ser yo (el candidato), las razones que tiene Verna nunca me las dijo, ni cuando me eligió ni cuando no me eligió. Por eso digo que entiendo sus silencios. Es más, Verna me comunicó la decisión mucho tiempo antes de que se supiera públicamente y lo mantuve en privado. Solo lo comenté con mi señora. Nada más.

“Habrá consulta permanente”.
“Lo que nosotros hemos logrado a nivel presupuesto nacional en este tiempo es fortalecer la situación económica de La Pampa. Uno de los temas es haber asegurado el pago del déficit de las cajas previsionales que no es poca cosa para lo que viene, y nos deben el período 2009 y 2014, que suman alrededor de 5.000 millones de pesos. El déficit de la caja está cercano hoy a 1.000 millones”, aseguró Sergio Ziliotto sobre la realidad económica de la provincia en el contexto nacional.
Agregó que “la fortaleza de las finanzas públicas de la provincia nos va a permitir morigerar y sobrellevar de la mejor forma posible lo que viene. Está por llegar el pico más alto de la recesión económica y los efectos de la crisis” y destacó que “el próximo presidente va atener que sí o sí ir a hablar al FMI y conseguir una renegociación de la deuda. Por supuesto, es necesario que a las condiciones las fijemos nosotros, necesitamos un presidente con agallas que vaya a discutir. Va a tener que renegociar la deuda”.
Con respecto al escenario económico de La Pampa, explicó: “Nosotros tenemos un beneficio importante que es el juicio que inició Verna a Kirchner en 2007, por el que Nación nos adeuda entre 5 y 8 mil millones. Tenemos que tener fortaleza para pedir que nos paguen. Es difícil que venga la empresa de caudales, que atraque marcha atrás en el Banco de La Pampa y nos traigan el dinero. Seguramente negociaremos para recibir algún tipo de obligación negociable que nos permita garantizar algún tipo de herramienta financiera, y poner esa plata en crear un fondo productivo provincial para agregarle más valor a la materia prima. Si bien es cierto que La Pampa ha crecido a pesar de Macri, con un gobierno que defienda la industria nacional, podemos tener una forma de trasuntar la crisis muy importante en la provincia, esto avalado por la fortaleza de las finanzas públicas de La Pampa”.

– ¿Por qué parece que recién ahora se siente el impacto de las políticas de Macri en La Pampa?
– En los primeros años de Macri, la recaudación nacional fue acompañando la inflación. Hoy el índice de recaudación llega al 36 por cinto anualizado y la inflación casi al 45, tenés 10 puntos. Y a eso sumále el efecto de la recesión, en 2017 tuviste actividad económica, si le agregás que impactó la recesión en las arcas provinciales, hay un deterioro de las finanzas provinciales y municipales que pega en los recursos, porque la gente lo primero que hace es dejar de pagar los impuestos. El acuerdo con el Fondo fue el gran error político de Macri, su concepción ideológica lo llevó a eso, él debió hacer un gran acuerdo con los argentinos y no con el FMI. Hoy le vendimos el alma al diablo.

– ¿Cuáles son las expectativas para el año que viene?
– La expectativa tiene que tener un presidente peronista en diciembre de 2019. Puede ser hombre o mujer. La muestra que hicimos en La Pampa de habernos sumado todos los sectores que compartimos el desafío de la defensa de un modelo tiene que trasladarse al país. Muchos me preguntan ¿con Cristina también? Con todos digo yo. La gran herramienta de ponernos de acuerdo tiene que ser un acuerdo programático sobre medidas de gobierno y una gran PASO para ver quien tiene la mayor impronta para llevar adelante la gestión.

– ¿Cuál sería el rol de Verna en su gobierno?
– Yo se lo dije cuando me comentó que había decidido que sea yo. Le dije que lo iba a necesitar en la campaña y también en la gestión. Verna se va del gobierno, no del poder. va a ser una herramienta de consulta permanente así como lo es Rubén Marín. Mi gobierno tendrá una característica de una toma de decisiones más horizontal y más consensos. No es más democrático ni menos autoritario, sino que la ascendencia de Verna es natural.