La Pampa advierte por una obra en estado de abandono

PROYECTO DE POTASIO RIO COLORADO Y TRAGEDIA EN BRASIL

Tras la rotura de un dique de contención de residuos de la minera Vale cedió el viernes en el estado brasileño de Minas Gerais (MG) y le costó la vida -al momento- a 37 personas, el Gobierno provincial prendió las alarmas y recordó que esa misma empresa tuvo a su cargo el proyecto minero Potasio Río Colorado, en el sur de la provincia de Mendoza, que abandonó y ahora intentan reactivar capitales chinos. “A la fecha todavía se carece de información fehaciente sobre el estado de las obras en esta etapa de abandono”, alertaron las autoridades provinciales.
La Empresa Vale SA quedó otra vez en el ojo de la tormenta, luego de que uno de sus emprendimientos mineros tuviera un desenlace fatal en la localidad brasileña de Brumadinho (MG). Esta tragedia toca de cerca de la Argentina, y principalmente a las provincias que integran el Comité Interjurisdiccional del Río Colorado (Coirco), ya que esta minera es la misma quien tiene en sus manos el proyecto Potasio Río Colorado, hoy abandonado, y fuertemente criticado por la provincia de La Pampa, a través de la mencionada entidad.
El cuestionamiento pampeano, fundamentalmente, se basó por la enorme tardanza en entregar documentación correspondiente a la obra, a los efectos de que ésta fuera aprobada. Sin embargo, según denunciaron desde la Provincia, contó con la “sospechosa complacencia” de las autoridades de Mendoza (Dirección General de Irrigación, Dirección de Protección Ambiental y organismos de Obras Públicas), a tal punto que, usualmente, los inspectores de Coirco “se vieron obligados de firmar actas en disconformidad”, y fue “en cada verificación que hacían sobre el avance de las obras por falta de documentación previa, a los fines de poder analizar técnicamente la misma”.
“Esta complicidad muestra el desinterés por el lado mendocino, en lo que refiere al uso arbitral de los cuencos hídricos interprovinciales y su impacto ambiental sobre la zonas circundantes a los ríos”, también destacaron funcionarios pampeanos.

Sin información.
En este sentido, Juan Greco, represente pampeano en el Coirco, recordó que “a la fecha todavía se carece de información fehaciente sobre el estado de las obras en esta etapa de abandono”, y precisó: “Esto, ante los hechos de público conocimiento ocurridos en Brasil con la ruptura de una presa minera de dicha empresa, nos pone en estado de alerta respecto de la situación que podríamos estar sobre el cuidado de la calidad de las aguas del Río Colorado”.
“La foto que acompaña esta nota es del puente destruido que construyó la empresa en el acceso a la planta de Potasio del Río Colorado después del primer aluvión que desembocó en el río, muestra cómo quedó totalmente colapsado”, alertó el funcionario provincial.

Estado de alerta.
La localidad de Brumadinho fue despertada ayer domingo por el ulular de las alarmas ante el peligro inminente de rotura de otro dique de la minera Vale, dos días después de la catástrofe que dejó decenas de muertos y centenas de desaparecidos.
La empresa, que también era copropietaria del dique que en noviembre de 2015 causó una enorme tragedia ambiental y humanitaria en la misma región, ya fue objeto de bloqueos cautelares de activos por 11.000 millones de reales (unos 3.000 millones dólares), por el accidente del viernes.
“¡Atención, evacuación general del área! ¡Busque el lugar más alto de la ciudad! ¡Evacuación de emergencia! ¡Busque el lugar más alto de la ciudad!”, clamaron al mismo tiempo los altavoces de esta ciudad de 39.000 habitantes del estado de Minas Gerais.
Vale accionó la alarma a las 5.30, hora local, “al detectar un aumento de los niveles de agua en los instrumentos que vigilan el dique VI”. Según la firma, “no hay residuos mineros” en el dique, que contiene entre 3 y 4 millones de metros cúbicos de agua. Los bomberos procedieron a la evacuación de las comunidades aledañas.
La estructura forma parte de la mina Córrego do Feijao, cuyo dique I se rompió el viernes dejando hasta ahora 37 muertos y 256 desaparecidos en la localidad ubicada a 60 kilómetros de Belo Horizonte, capital de ese estado brasileño.