La policía apunta por el robo a una casa, a un menor homicida libre

REINCIDENTE

La Policía trabajó durante varios días en un hecho de robo ocurrido durante los últimos días del mes pasado en el barrio Zona Oeste Quintas, cuando desconocidos ingresaron a un inmueble de la calle Suipacha al 600, sustrajeron varios elementos y luego habrían huido atravesando terrenos baldíos en dirección al norte de la ciudad. Pese a que un testigo ocular apuntó contra un grupo de jóvenes -conocidos en el ámbito delictivo- los investigadores, luego de una serie de allanamientos, no pudieron hallar el botín y no hay pruebas en contra de ellos.
En principio este parecía ser un hecho de robo de los que ocurren comúnmente. Ladrones que hacen una vigilancia previa en una casa y cuando constatan que está vacía ingresan y se llevan todo lo que sea posible de trasladar a pie. El botín estaba comprendido por un televisor Smart, de 42”, una plancha y zapatillas, entre otras cosas que los propietarios denunciaron como faltantes, luego de que alguien forzara la puerta de ingreso del inmueble.
Sabido esto, la Policía se hizo presente en el lugar e inició una investigación para dar con los posibles autores. En la escena trabajaron efectivos de la Seccional Segunda, que dialogaron primero con los damnificados y luego con algunos vecinos. También trabajó un grupo de la División Criminalística, que se abocó al levantamiento de huellas.

Allanamientos.
Conforme a los trascendidos a los cuales accedió LA ARENA, los uniformados pudieron dar con un testigo ocular del robo, quien manifestó haber visto a tres chicos en la escena del robo. Esta persona identificó a dos; ambos de 18 años, y conocidos en el barrio por estar involucrados en varios delitos. Con estos datos la Policía continuó la investigación y llegó primero a la vivienda de uno de los apuntados donde se hizo un allanamiento. Sin embargo, pasó algo que los uniformados ya presentían: “se habían desprendido de todos los elementos”, confió una fuente. Otro procedimiento hecho entre el lunes y martes pasado, también dio negativo. Por lo tanto, las chances de poner a los acusados a disposición de la Justicia no fueron posibles.

Homicidio.
De acuerdo a la información brindada, las dos personas señaladas como autores del robo habían estado involucradas en el homicidio de Martín “Monchi” Tomaso, un joven de 28 años que murió el 10 de junio pasado, en momentos que era trasladado al hospital Lucio Molas luego de recibir una puñalada a la salida de un boliche, en el centro de Santa Rosa.
Por esto, la Policía los detuvo ese mismo día. A la mañana siguiente (un lunes) se entregó el joven que faltaba y la Justicia los formalizó. En la escena del crimen se “peinaron” las cámaras de comercios y todo indicó que el autor del puntazo mortal había sido un chico de 17 años. Por esto un representante del Ministerio Público Fiscal pidió una prisión preventiva de 15 días para el único mayor y que los otros dos sean alojados en el Ipesa, por el mismo tiempo.
Concluida la preventiva todos quedaron libres (el de 18 no tenía incidencia directa en el homicidio) y el que fue apuntado como autor, uno de los menores, cumplió 18 pocos días después. Aún así, el Juzgado de la Familia y el Menor, habría decido que no quede institucionalizado. Tampoco se habrían tomado medidas de resguardo y que espere en libertad hasta que se le imponga una pena por el homicidio… Pero esto no fue por capricho de los funcionarios, sino que es la ley del Régimen Penal Juvenil la imposibilita que este joven haya quedado detenido.