Las “arañitas del Morisoli” tejen para ayudar a los más necesitados

Todos los viernes de 18 a 20, las “arañitas del Morisoli” comparten una tarde llena de amistad, charlas, mates y tejido. Este grupo se formó en el año 2015 con el objetivo de compartir y ayudar. Ellas realizan tejidos solidarios y su lugar de encuentro es el Colegio Secundario Morisoli.

“Lo que queríamos era reunir a docentes, alumnas, ex alumnas, mamás y vecinas del barrio en una situación que no fuera escolar. No teníamos nombre, eran juntadas solidarias y tejíamos cuadraditos. Después se incorporaron chicas que no sabían, entonces les enseñábamos y así nos vamos reproduciendo”, comentó María Ángeles Pereyra, directora e integrante del grupo, a LA ARENA.

La cita es obligada y ninguna se la quiere perder. Con mucho amor y cariño las “arañitas del Morisoli” tejen para ayudar a los más necesitados. “En 2016 hicimos 8 donaciones. En 2017 hicimos menos porque nos dedicamos a un proyecto en el Lucio Molas que no prosperó. En 2018 nuevamente hicimos 10 donaciones para la Escuela Hogar de Santa Rosa, Escuelas Hogares en Puelén y el Paraje El Tala. También asistimos a gente en situación de calle. Andamos con los tejidos a cuesta y cuando vemos alguien que lo necesita se lo brindamos”, expresó.

Desde 2016, el grupo tiene una fanpage: “Arañitas del Morisoli”, en donde muestran sus producciones. “Lo nuestro es todo ad honorem, ponemos las manos pero necesitamos la materia prima. En octubre realizaremos una feria para comprar lana para el invierno 2019”, relató María.

Además, contó que el grupo es fluctuante, pero hay aproximadamente entre 30 y 35 mujeres. “Hay arañitas presenciales que vienen de 18 a 20 los viernes. Otras arañitas “a distancia”, en Castex y Pico que nos mandan para Santa Rosa. Y en la cuidad también hay gente que no puede venir los viernes pero tejen en sus casas y después los traen”, afirmó.

Las donaciones de lana se reciben en el Colegio Morisoli en Bertera 1940. “Más allá de las donaciones los invitamos a todos a que vengan a ver el aire que se respira. Tejer es terapéutico y acerca a las personas. Nos necesitamos y todos nuestros tejidos están hechos con mucho amor. Somos las Arañitas del Morisoli y tejemos para ayudar”, finalizó María.

Escuela Itinerante con tejidos de las “arañitas del Morisoli”