Las pymes atraviesan “un momento muy difícil”

INDUSTRIAL CASTENSE

“Estamos atravesando uno de los momentos más difíciles para la industria en las últimas décadas. Este momento del país, la podemos comparar con la hiperinflación. Porque hoy no tenés precios, todos los días cambian. Los insumos te lo cobran con un dólar de 42 pesos, pero el dólar está en 36 pesos. Prometieron que iban a bajar los impuestos y los están aumentando”, se quejó el industrial castense Oscar Intronatti.
Además consideró que el Bono de Fin de Año de 5 mil pesos para los trabajadores es “justificado y merecido”, pero planteó que habrá “empresas que lo podrán pagar, otros que se les hará muy difícil y otras que no lo podrán pagar”.
“El gobierno nacional le mete la mano en el bolsillo a los privados, pero es extraño porque el Estado nacional no pagará ese mismo bono de fin de año para sus empleados. Y los privados si tenemos que recurrir a un crédito para pagar el ese bono, estamos en el horno, porque caer en esa rueda con las tasas actuales será una complicación mayor a futuro”, analizó.
Intronatti es propietario de una fábrica de ataúdes que tiene 11 empleados, pero además genera trabajo indirecto en otros emprendimientos que tiene tercerizados en esta localidad. La empresa actualmente tiene un costo energético que oscila entre los 28 y 32 mil pesos mensuales, y un “muy elevado costo” de los combustibles.
“Las ventas y las cobranzas están complicadas por la situación económica, los tarifazos y los aumentos del combustibles han duplicado o triplicado los costos de producción. Este gobierno prometió bajar los impuestos y los están aumentando. Nuestros clientes mayoritariamente son
las cooperativas, pero también tienen graves problemas porque la gente esta con problemas para pagar los recibos de la luz, y tenemos que cumplir con el pago de salarios, los impuestos y las cargas sociales que son tremendas”, explicó.

-Intronatti, ¿en una fábrica de estas características que incidencias tienen los costos de energía eléctrica y transporte?
-En pleno funcionamiento tenemos entre 60 ó 70 motores trabajando todos los días, así que imaginate el costo de funcionamiento. Después, cuando se pone en funcionamiento la secadora de madera que está las 24 horas prendidas durante cinco o seis días hasta que seca la cámara, son 10 ó 12 motores que están encendidos continuamente. Y la distribución la
hacemos con nuestros camiones, donde también se incrementaron los costos por la suba de los combustibles.

-Desde 1984 a la actualidad atravesaron todas las desavenencias económicas del país.¿La situación económica actual con que momento del país la podemos comparar?
-Las atravesamos todas. Ya estamos entrenados para hacer un poco de todo. Y este momento del país, la podemos comparar con la hiperinflación. Porque hoy no tenés precios, todos los días cambian. Los productos te lo cobran con un dólar de 42 pesos, pero el dólar está en 36 pesos. Los combustibles te lo aumentan todos los meses. Esto es muy difícil para manejar una empresa. Las medianas y pequeñas empresas están muy complicadas. Las grandes empresas siguen ganando mucha plata.

-¿Cuándo empezaron a sentirse los problemas para las pequeñas y medianas empresas?
-Con el gobierno anterior veníamos con problemas, pero con este gobierno se agravó mucho la situación para las pequeñas y medianas empresas. Y para los empleados también es tremenda la realidad.

-Su empresa tienen ventas equilibradas, no es un producto estacional, pero ¿cómo incide la dolarización de los precios?
-Tenemos chapa, aluminio, pintura, estaño, materiales de lustre con tarifas dolarizadas. Y todo te lo cobran a 42 pesos el dólar, más allá que bajo el dólar la cotización. Y si no pagás ese precio, no te venden. Si querés mantener la calidad tenemos mayores costos, pero esto significa una pérdida importante de la rentabilidad.

-¿Estamos en uno de los momentos más duros para la industria en las últimas décadas?
-Sí, nosotros no lo sentimos en las ventas, porque no tenemos ventas estacionarias. Los viajantes que vienen están enloquecidos, y algunos ya no salen a la calle y te llaman por teléfono, porque salir a la calle es muy costoso por el combustible, la comida y dormir.

“El Estado no se esfuerza”.
El industrial y presidente de la Cámara de Comercio, Industria y Servicios de Eduardo Castex, Darío Pfeiffer, consideró que las ventas se cayeron porque “la gente no tiene plata para comprar”. Y consideró que el Bono de Fin de Año sería “muy bueno” para los trabajadores, pero indudablemente “se debe analizar si la industria y el comercio están en condiciones de
pagar”.
“Lo extraño es que el Estado obliga a pagar a un bono de fin de año, que el Estado no pagará y ahí quedan afuera los jubilados y los beneficiarios de la AHU, cuando los salarios se consumieron por la inflación”, planteó el dirigente castense.
El entrevistado indicó que actualmente cada 10 Pymes, hay 6 que no saben cómo pagarán el aguinaldo. “Si los privados hacemos un esfuerzo extraordinario, también debería hacer un esfuerzo extraordinario el Estado nacional para reactivar el consumo, porque venimos de tres
trimestres consecutivos de caída de consumo y el cuarto trimestre también tendrá una fuerte caída del consumo porque se desplomó la economía”, planteó Pfeiffer.
“Hoy la mayoría de las Pymes están subsistiendo. Se perdieron 90 mil puestos laborales en tres años y solamente este año ya se perdieron más de 35 mil puestos laborales formales. En el país tenemos 850 mil Pymes, y hay 7 u 8 mil que ya están cerradas”, destacó el entrevistado.