Le robaron la guitarra a músico de folklore

DE SU CASA DEL BARRIO PLAN 5000

El músico Marcelo “El Turco” Emilio, perteneciente al grupo folclórico “Cantores”, fue víctima de un robo durante la noche del sábado, luego de que desconocidos ingresaran a su vivienda del Plan 5000 y le sustrajeran “la viola”, guitarra con la que tocaba en sus shows.
Además, los ladrones se llevaron varios elementos, entre ellos un televisor, zapatillas y una cámara de fotos.
“Salimos de casa a las 22.30 y regresamos a las 2. Fuimos a ver un show de un amigo”, contó Emilio a LA ARENA. “‘No cerraste la ventana’, le dijo mi señora a mi hija”. Lamentablemente no se trataba de un descuido, sino que se trató de delincuentes que habían forzado la ventana e ingresaron a la casa ubicada en el Pasaje Rivero entre San Luis y Unanue.
Los ladrones salieron por la ventana de la habitación de la hija del músico, y se llevaron un televisor, una máquina de sacar fotos, un par de zapatillas, pero para “El Turco”, lo más importante que se llevaron es la guitarra: “la guitarra es bastante nueva, yo la cuidaba como a mi vida, no tiene golpes ni rayas. Dice ‘Cantores’ en la parte de abajo, en letras rojas'”, especificó. La guitarra que se llevaron los delincuentes es marca Gracia, modelo M8, y no tiene marcas particulares. Además, sustrajeron la funda del instrumento. Ambos elementos fueron denunciados en la Seccional Sexta de la ciudad.

Más que una guitarra.
Hace unos meses atrás el conjunto folclórico “Cantores” dialogó con este diario porque el Casino Club de Santa Rosa los había citado por primera vez para que se presenten en el escenario. En su momento Emilio contó la historia de porqué había empezado a tocar la guitarra y ayer recordó que “yo empecé a tocar la guitarra hace 5 años, a los 46. Andamos con el grupo tocando por todos lados, y ella -la viola- es una integrante más de la familia”.
Su inicio en la música se dio en un momento muy particular de su vida: hace poco operaron a su mamá de una pierna, y le dijeron que podía no resistir la operación. El le prometió que si todo salía bien “yo le iba a cantar una zamba, tocando la guitarra”.
Y así fue… se preparó, aprendió a tocar la guitarra, y un día muy especial pudo cumplir su promesa. Por eso esta guitarra es mucho más que un instrumento para él: “es más que importante para mí”, aseguró y agregó que “vale mucho menos que el televisor, al resto de las cosas no me interesa recuperarlas, pero a la guitarra sí”.