Libros y ajedrez

La crisis económica que atraviesa el país y la falta de empleo generada por las políticas impulsadas por el gobierno nacional impactan en todos los sectores de la sociedad. Ante el achicamiento del Estado, vecinos y vecinas de la ciudad de Santa Rosa vienen organizándose de diferentes maneras para dar una respuesta a las necesidades que existen en los barrios.
En la esquina de Callaqueo y Giachino, en el barrio Malvinas Argentinas, se encuentra una Biblioteca Popular a la que asisten alrededor de 40 niños y niñas para leer, participar de diversas actividades y tomar la merienda.
Paolo y Fernanda, integrantes del colectivo que trabaja día a día en la biblioteca, dialogaron con LA ARENA y explicaron que “hace cuatro años que tenemos un merendero, lo abrimos por una necesidad que nació de los pibes de pedir una merienda. Siempre fue autogestionado, con donaciones particulares. La gente es muy solidaria. La gente nos donaba e íbamos zafando la situación”. Sin embargo, entre el año pasado y el actual existe “una necesidad muy fuerte”.
“Cuando nosotros hace un año y medio atrás pedíamos en el Facebook una donación de leche, galletitas o pan, caía en esa semana. Hoy no hay ninguna respuesta, porque no solo es duro para los pibes que vienen acá sino para la comunidad en su totalidad”, agregaron.

Situación crítica.
A pesar de que todo el trabajo que realizan es sin fines de lucro y “a pulmón”, la Biblioteca Popular Malvinas Argentinas se encuentra “en la situación donde lamentablemente no tenemos insumos para seguir sosteniéndolo. Hoy nos vemos obligados a buscar cómo podemos paliar esta situación”.
“No solo hemos notado a los pibes que vienen a tomar la merienda, sino las mamás. En la última parte del año pasado, las mismas mamás que traían los chicos buscaban un lugar para tener su merienda”, advirtieron.
Fernanda y Paolo comentaron que el número de los niños y niñas que asisten es “cada vez mayor” y que el comienzo de las actividades de este año “fue muy concurrido, entre 30 y 40 pibes”. Para los integrantes de la Biblioteca, existe un cambio en relación a años anteriores: “antes quizás la particularidad era que los pibes que venían a los talleres eran los que se quedaban a tomar la leche. Y hoy no solo está el que se siente identificado con el lugar, sino los chicos que pasan te preguntan a qué hora dan la merienda para venir a tomarla”.
El merendero funciona de lunes a viernes y los horarios van variando según el cronograma de actividades. Durante el ciclo lectivo, la merienda se sirve luego de las 18.30, para que puedan ir quienes asisten al turno tarde.

Recortes.
En relación a las actividades y talleres previstos para este año, Fernanda y Paolo manifestaron que serán planificadas “en función de los recursos” y señalaron que actualmente “estamos en menos cero. Este año tenemos un montón de planes, lo podremos ir plasmando en la medida en que generemos recursos”.
“Lo que tratamos de pagar siempre son los profesores de apoyo escolar, porque necesitamos que el pibe que viene tenga la garantía de que tiene a alguien que está bien preparado y que le puede dar una respuesta”, indicaron.
El ajuste impulsado por el presidente Mauricio Maci llegó a la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares y por ello, muchas de las instituciones que funcionan en distintos puntos del país se ven afectadas y peligra su normal funcionamiento.
La Biblioteca que funciona en el Malvinas Argentinas no es la excepción. “Te ofrecen requisitos con los cuales vos tenés que cumplir. Si lo haces, recibís un fondo destinado para gastos corrientes, que se utiliza para pagar la luz, el gas, etc. Nosotros el año pasado por suerte pudimos viajar a la Feria del Libro luego de estar con el corazón en la boca, porque no sabíamos si iban a llegar los fondos”.
“El año pasado, los mismos trabajadores de Conabip te decían que no presentes proyectos porque el recorte que vino es tan grande que solamente atienden casos de emergencia”.

Veto municipal.
La biblioteca posee una “vieja disputa” con el municipio local debido a que hace años solicitan el “reconocimiento de este espacio”. El conflicto se remonta al nacimiento del lugar. Sobre ello, Paolo explicó que el lugar “fue construido por los propios vecinos del barrio” en un edificio en donde funcionaba una Posta Sanitaria. “La Posta se fue y este lugar quedó vacío y deteriorado. Un día pusimos un tablón y empezamos a dar apoyo escolar, y desde la organización vecinal fuimos pensando y articulando la idea de una biblioteca que nos dé posibilidad para tener cierta autonomía”, manifestó.
Pidieron la entrega en comodato del lugar “porque nos permitía presentar proyectos para financiarnos. Pedimos el comodato en el Concejo Deliberante, fue aprobado por unanimidad y luego fue vetado por el intendente Leandro Altolaguirre, por razones formales. Nosotros nos enteramos leyendo las actas, por gente de afuera”.
Los integrantes entendieron el veto “como parte de una política. El Malvinas como barrio que se organizó y movilizó tiene una identidad muy crítica del municipio local. Está esa tensión. Ellos te niegan la posibilidad de desarrollarte y te disputan el territorio de diversa manera. Acá no hay ningún taller municipal, los pocos que había los fueron sacando”.

Campaña Mochila.
En este 2019 cumple tres años la “Campaña Mochila”, una iniciativa que tuvo la Biblioteca para recolectar útiles escolares. La colecta ha tenido muy buenos resultados años anteriores, pero según Paolo y Fernanda “este viene bastante lento. Sabemos que es muy compleja la idea hoy de ir a comprar útiles escolares. Hay familias que antes compraban para sus hijos y nos traían, y hoy no sucede eso porque vos vas a comprar cosas para la escuela y tenés un presupuesto muy grande”.
Sin embargo, la necesidad más grande que tiene hoy la institución está relacionada con cualquier insumo para la merienda “como leche, leche en polvo, paquetes de galletitas o pan”.
Esto se debe a que en muchas ocasiones los alimentos “no alcanzan y los pibes te piden. Antes te pedían un vacito y ahora te piden dos. Entonces, la necesidad es mucha”.
Aquellas personas que deseen colaborar, pueden acercarse a la sede de la Biblioteca o comunicarse en Facebook: “Biblioteca Malvinas Argentinas”.