Llevaba una semana sin la tobillera electrónica

CONTINUA LA INDIGNACION EN VILLA IRIS

La preocupación e indignación de los vecinos de Villa Iris, provincia de Buenos Aires, sigue incrementándose, más aún con la información de última hora de ayer, de que el condenado llevaba una semana sin la tobillera electrónica.
Durante las manifestaciones realizadas en las últimas horas en rechazo a la presencia del condenado Gustavo Ravainera en una vivienda de la localidad, donde fue autorizado por el Juez Claudio Brun a cumplir prisión domiciliaria, en más de una oportunidad se expresaron dudas con respecto al control que se tenía del mismo.
Esas dudas se confirmaron ayer cuando esta corresponsalía consultó sobre el particular al jefe policial puanense, Comisario Juan Carlos Jaime. El funcionario informó que ayer, a las 18.30, el Servicio Penitenciario Federal estuvo en la vivienda y le colocó la correspondiente “Tobillera”, lo que significa que el convicto estuvo una semana sin ese tipo de control.
Por otro lado, a través de las redes sociales, los vecinos villairenses han comenzado a autoconvocarse nuevamente para hoy a las 15 horas a los efectos de realizar una nueva marcha pacífica “por la memoria de Victoria y Horacio y por la tranquilidad del pueblo”.
Victoria Chiaradía y Horacio Iglesias Braun, ambos de 19 años, fueron asesinados con sendos disparos en la cabeza en el año 2000 y el único condenado a prisión perpetua fue Ravainera, quien logró el beneficio de prisión domiciliaria tras dictámenes médicos que informan que
padece una enfermedad terminal.
La situación generada por la resolución del Juez Claudio Brun ha generado tal malestar, que ya las repercusiones han ganado los planos periodísticos nacionales, de hecho, el padre de una de las víctimas expresó su malestar por la decisión del Juez, ya que eventualmente la
enfermedad del detenido podría ser atendido en un hospital bahiense. Esta cuestión fue planteada también en las concentraciones de Villa Iris, donde no hay una estructura hospitalaria acorde a las exigencias que demanda el resguardo de un convicto.