“Lo más lindo que nos pasó en la vida”

PAREJA DE WINIFREDENSES EMPIEZA NUEVA VIDA FAMILIAR CON TRILLIZOS

Miriam Pitz y Juan Adrover no se separan de Elena, Camila y Manuel. Les brindan manifestaciones de afecto para demostrarles cuánto los aman. Ya organizan su nueva vida como familia, que seguramente será muy movida.
El jueves pasado fue un día repleto de emociones para la winifredense Miriam Pitz (29) porque después de una larga espera pudo sostener en sus brazos a sus trillizos, que dio a luz en el hospital Lucio Molas de Santa Rosa, el pasado 12 de junio. También vivió esa experiencia por primera vez el padre de los bebés, Juan Adrover (28). Ayer al mediodía, Miriam y los trillizos recibieron el parte de alta médica y con su pareja regresaron a su casa de Winifreda para organizar su nueva vida como familia, que seguramente será muy movida.
La madre primeriza y el novel papá no se separan de Elena, Camila y Manuel. Los besan, acarician, miman, escuchan sus latidos, sonríen con ellos, entre otras poderosas manifestaciones de afecto para demostrarles cuánto los aman.
Miriam tenía fecha de parto para el 20 de junio, pero los trillizos nacieron prematuros, con 34 semanas de gestación. El triple nacimiento fue a través de una operación cesárea con anestesia raquídea. Enseguida los llevaron a la Unidad de Terapia Intensiva Neonatal donde recibieron atención especial durante más de dos semanas.
“Camila nunca necesitó de oxígeno, Elena sí y Manuel presentaba algunas complicaciones respiratorias, pero por suerte salió adelante y ahora está en perfecto estado”, contó Miriam rebosante de alegría a LA ARENA.

Primer contacto.
La mujer recibió de a uno a sus trillizos. “El lunes me entregaron a Elena, al día siguiente a Camila y el jueves a Manuel, así que la espera se hizo bastante larga”, agregó. Ese primer encuentro con las dos bebas y el bebé “fue muy emotivo, muy emocionante, era algo increíble, los mirábamos con Juan y no lo podíamos creer, es lo más lindo que nos pasó en la vida”.
El aumento de peso de los recién nacidos suele ser indicativo de salud. Elena de 2,030 pasó a 2,290 kilos, Camila nació con 1,820 y ahora pesa 2,090 y Manuel está en 2 kilos, bajó 0,70 gramos, seguramente por los problemitas que tuvo. Se diferencia de sus hermanas: “Es el más larguito y el más rusito de los tres, tiene el pelito más clarito y las bebas tienen el pelo más castaño, son preciosos”, señaló Miriam.
En el hospital, Manuel y Elena “dormían todo el día” mientras que Camila era “la más inquieta”. La mujer de a poco comenzó con el período de lactancia. “Ellos toman la mamadera más la teta a libre demanda, las veces que quieran y voy alternando los pechos. Están aprendiendo a succionar, es todo un aprendizaje para ellos y para nosotros como padres también. Por suerte en el hospital recibimos una ayuda muy buena de médicos y enfermeras, que me fueron guiando en este proceso maternal nuevo para mí. El recurso humano es excelente”, valoró.

“Mucha contención”.
Recordó que “tuve un parto multitudinario porque estaba rodeada de enfermeras, doctores y demás profesionales. Lo que más me agradó es que tuve mucha contención tanto del anestesista como de mi doctora”. “Aparte tuve un embarazo hermoso porque me cuidé muchísimo con la alimentación, por eso llegué a las 34 semanas. No podía engordar mucho porque a los bebés no les podía faltar espacio en mi panza. Nunca hice una dieta pero cuando me puse firme la seguí al pie de la letra. Comía todo sano, nada de harinas, sal, tucos, fritos, ni siquiera chocolates imagínate que en Pascua no comí ninguno (se ríe). Me alimentaba de verduras, frutas, carnes y mucha agua”, repasó.
Consultada sobre cuál había sido su reacción al enterarse que sería madre de trillizos, respondió: “No me lo olvido nunca más. Cuando el ecógrafo me dice que tenía tres bolsitas quedé shockeada, le dije ‘no puede ser, te estás equivocando’; después me puse a llorar porque pensaba en cómo iba a hacer para ocuparme de tres bebés simultáneamente y, más aún, siendo primeriza, pero lo vas asimilando y hoy al verlos digo que valió la pena. Y lo más lindo es que en la familia debutamos todos porque tenemos tíos y abuelos por primera vez”.

“Muy agradecidos”.
Llega el tiempo de la crianza. “La idea es que duerman los tres juntos en una practicuna y cuando tengan tres o cuatro meses pasarlos a su cunita individual”. Con total naturalidad respondió una pregunta íntima: Si piensa en ligarse las trompas uterinas: “No, para nada, soy joven todavía, aparte hay otras formas de cuidarse en la pareja”.
Finalmente destacó las muestras de cariño y colaboración recibidas por parte de vecinos. “Nos han prestado cunas, donado ropa, entre otras cosas, estamos súper agradecidos con la gente del pueblo, como así también con el hospital Lucio Molas, a los servicios de Tocoginecología, Neonatología, terapia intensiva, son excelentes todos, y por supuesto a nuestras familias, que siempre están al lado nuestro”.