“Los Materos”: 15 años de trabajo solidario

A TRAVES DE POLLADAS SE AYUDA A COMEDORES Y FAMILIAS HUMILDES

El grupo se formó tras un retiro espiritual en Ojeda. Primero ayudaron a un compañero que atravesaba por una difícil situación, y a partir de ese momento comenzaron con una tarea solidaria que no se detuvo nunca. Todos los años organizan polladas y tres cenas benéficas.
El Grupo de Materos de General Pico desde hace 15 años lleva adelante un destacado trabajo solidario en la ciudad, en beneficio de comedores y merenderos, de familias necesitadas, de instituciones de bien público y de personas que deben afrontar costosos tratamientos médicos.
Ya son características y conocidas las polladas que realizan en la ciudad norteña con fines solidarios. En una ocasión asaron más de mil pollos a beneficio del Hogar de Ancianos, y en varias oportunidades, con su tarea desinteresada, recaudaron importantes fondos para Maitena Ampudia, una niña piquense que afrontó una extensa internación en Buenos Aires, donde le hicieron tres trasplantes de médula ósea.
El grupo se formó tras un retiro espiritual que compartieron sus integrantes iniciales, en el año 2003, en la localidad de Ojeda, y desde ese entonces se juntan de manera regular a analizar los casos y las solicitudes de ayuda que les llegan.
Hace pocas semanas, “Materos” celebró el decimoquinto aniversario de su creación, y lo hizo con una cena a salón lleno. “El lugar estuvo completo. La situación económica no es la mejor, pero la gente siempre confía en nosotros y nos acompaña, porque sabe cuál es el fin de cada cena. Si hace 15 años que nos están acompañando, significa que estamos haciendo bien las cosas”, dijo Luis Caffarone, uno de los integrantes de mayor trayectoria en el grupo.

Confianza.
Además se refirió a la confianza de parte de la sociedad, que se supo ganar el grupo en todos estos años de trabajo solidario. “Nosotros nos encargamos solo de hacer los pollos, para que las cosas sean claras. De todas las compras se encarga la familia que está haciendo la campaña. Si no tienen lugar, muchas veces el Hogar de Ancianos nos presta el espacio, prendemos el fuego, hacemos los pollos y los entregamos, pero la gente se encarga de todo el resto”, indicó.
“Además organizamos tres cenas al año, que las hacemos prácticamente gratis, porque llevamos la mercadería y al lunes siguiente a la cena pasamos a pagar. Eso da la pauta de la confianza en el grupo que tienen los comerciantes de la ciudad. Es una confianza que se ganó en estos 15 años”, agregó el entrevistado.

Compromiso.
Por su parte, Gustavo Rosales, otro de los referentes actuales del grupo solidario, recordó que tras la experiencia de un retiro fortalecieron los vínculos mediante juntadas y reuniones, en las que nunca faltaba el mate. En uno de esos encuentros resolvieron involucrarse en las dificultades que tenía un compañero, y desde ese momento, comenzaron a ayudar.
“Un compañero tenía un problema y lo ayudamos. De ahí nació el sueño de ayudar a los demás. Cada vez nos llegan más casos y cada vez son más complicados, porque hay muchas cuestiones de enfermedades y de personas que deben someterse a operaciones o a largos tratamientos”, señaló.
“Todas las polladas son diferentes y eso es lo que alimenta al mismo grupo y lo que nos da ganas de ir. El sábado a la tarde nos tomamos el tiempo de ir a abrir los pollos, de hablar con la familia y el domingo a las 6.30 estamos todos ahí, preparados para una jornada larga”, ahondó.

Asilo y comedores.
El vecino solidario también dio cuenta que el grupo asiste a tres familias carentes de recursos económicos, a merenderos y comedores de la ciudad, y ayuda al Hogar de Ancianos a afrontar los gastos que implica reparar el edificio que alberga a los adultos mayores.
“Tenemos tres familias a las que ayudamos luego que viéramos la situación en la que estaban. También ayudamos a los merenderos y comedores, con cajas de mercaderías, tratamos de darles no sólo la leche y las galletitas, sino también queso, yogur, carne, salsas, para que sea algo bien completo”, explicó.
“A los merenderos les hacemos aportes tres veces al año, de acuerdo a lo que recaudamos en las cenas. También de la recaudación de las cenas, donamos el 30 por ciento al asilo, y con esa plata se arreglaron las instalaciones de agua, electricidad, se hicieron trabajos de pintura y se compraron termotanques”, indicó.
Además, Juan Wilson subrayó que “las polladas de Materos ya están instaladas en la sociedad” y que las campañas solidarias las asumen “con mucha seriedad”.
“Salimos temprano, dejamos a las familias durmiendo, dejamos la mesa del domingo para hacer estas polladas solidarias. Tenemos las parrillas propias para hacer 500 pollos, hay gente que nos donó parrillas, hierros y hasta carretillas para llevar los pollos”, concluyó.