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Los trillizos «nos hacen inmensamente felices»

WINIFREDA: MANUEL, CAMILA Y ELENA CELEBRARON SU PRIMER AÑO DE VIDA

Los trillizos nacieron prematuros el año pasado en el hospital Lucio Molas. Hoy lucen espléndidos. «Camila es polvorita y la más dormilona, Elena es tranquila y Manuel bastante gritón», describieron sus padres Juan y Miriam.
WINIFREDA – Manuel, Camila y Elena cumplieron ayer su primer año de vida rodeados de sus padres Miriam Pitz y Juan Adrover, familiares directos y demás afectos. Son los trillizos que nacieron prematuros el año pasado en el hospital Lucio Molas de Santa Rosa y emocionaron a los winifredenses.
Llegaron al mundo con 34 semanas de gestación y permanecieron internados en la Unidad de Terapia Intensiva Neonatal del centro de salud santarroseño donde recibieron atención especial durante más de dos semanas. 365 días después están muy bien de salud y lucen espléndidos.
Los trillizos habitan una vivienda de barrio ubicada al oeste del pueblo. Hasta allí se dirigió LA ARENA para conversar con la joven pareja sobre el año transcurrido. La madre primeriza sentada en un sillón terminaba de amamantar a Camila y a Manuel y el novel papá de darle la mamadera a Elena. Minutos después los tres gateaban en la cocina y se divertían con juguetes de tela.
La casa tiene nuevos ambientes. Los empezaron a construir cuando se enteraron del embarazo múltiple y los terminaron antes de que la mamá diera a luz por cesárea. «Teníamos una sola habitación, para cinco personas era imposible así que edificamos una pieza grande para los tres, el tema era solucionar el espacio para ellos», contaron.
Una vez instalados en el hogar comenzaron una nueva vida. «Era todo nuevo para nosotros, los bebés eran tan chiquititos que se despertaban cada una o dos horas, así todas las noches. Los cuatro primeros meses vivimos con sueño, fueron muy intensos pero lo disfrutamos a pleno y nos organizamos muy bien», aseguraron.

Comportamientos distintos.
Siguieron al pie de la letra las recomendaciones médicas. «Como nacieron en invierno teníamos que tener cuidado de no relacionarnos con gente que estuviera engripada ya que tenían las defensas bajas, directamente no salíamos con ellos hasta que estuvieron los días lindos», dijeron. Al respecto se los consultó sobre si tuvieron alguna complicación, a lo que respondieron «un pequeño resfrío con moquito y un poquito de tos, nada grave afortunadamente».
Producto de los cuidados familiares han aumentado de peso. Manuel, de pelo clarito, pesa 10 kilos, Camila 9 kilos y Elena 9,5 kilos. Las nenas tienen el pelo castaño. Los tres miden unos 76 centímetros. En la actualidad Camila y Manuel toman leche materna y Elena mamadera porque «me dejó los pechos a los 5 meses, no quiso más», dijo Miriam.
El comportamiento de los trillizos es muy distinto. «Camila es polvorita y la más dormilona, Elena es tranquila y Manuel bastante gritón y peleador, pero son muy buenos. Las nenas duermen en sus cunas en una pieza y Manu en su cuna en la habitación matrimonial, es el más mamero», describieron y agregaron «ahora juegan mucho entre ellos, se entretienen pero cada uno tiene su historia, su carácter, por ejemplo, si uno llora los otros dos no hacen eso».
Están vacunados y bien alimentados con papillas, zapallos, no consumen fritos, tucos, salados, dulces ni azúcares. La única bebida que toman es agua. En un momento de la charla, Camila se levanta del piso y se aferra al pantalón de su papá. «Está que se larga a caminar, Manuel intenta, los tres gatean mucho», indicó la madre.

Apoyo familiar.
Se los consultó sobre si tienen un gasto enorme en pañales a lo que afirmaron «es importante pero recibimos el apoyo de la familia. El regalo que nos traen es una bolsa de pañales y así todos los que nos visitan. Estamos bien provistos, igual compramos». Juan trabaja de administrativo en una cooperativa cerealera y Miriam media jornada en un comercio de servicios agropecuarios.
A la mañana entran en acción las abuelas Rosita y Fabiana, la bisabuela Paulina, la tía abuela Lorena hasta los abuelos Carlos y Sergio. «A los trillizos les dan todos los gustos y los aman. Estuvieron con nosotros desde el primer día, son un pilar fundamental en nuestras vidas», sostuvieron con énfasis.
Miriam agradece también el acompañamiento de sus amigas. Los adultos tienen motivos de sobra para levantarse cada día. «Gracias a Dios están sanitos. Nos hacen inmensamente felices. Te dan unas fuerzas bárbaras, vos llegás del trabajo y te reciben con una sonrisa, es lo más lindo que hay», se entusiasmaron.
Con gran expectativa están organizando una ceremonia cristiana para los trillizos, el 30 de junio. «Ese día festejamos todo junto: el primer añito y el bautismo de ellos», finalizaron.