Inicio La Pampa Luego de 15 años, volvió el trueque a General Pico

Luego de 15 años, volvió el trueque a General Pico

LA CIUDAD EN CRISIS

La Asociación Vecinal del Barrio Carlos Berg organizó durante el fin de semana una feria de trueque, en la que un importante número de vecinos de la ciudad intercambió productos y servicios, a los que no pueden acceder con dinero. Los organizadores indicaron que esta es una manera de afrontar la crisis económica que se atraviesa en la actualidad, y que hacía 15 años que no se hacían trueques de forma organizada en General Pico.
El domingo desde las 15 y hasta cerca de las 19, vecinos de diferentes sectores de la ciudad se acercaron a la sede de la Asociación Vecinal del Barrio Carlos Berg, que funciona en las calles 13 y 48, donde se llevó a cabo una feria popular en la cual los vecinos podían llevar productos u objetos en desuso y cambiarlos por otros que necesitaban.
Alicia Coronel, referente de la entidad organizadora, destacó que hubo una muy buena participación de «los feriantes y los vecinos», quienes encontraron «una manera de intercambiar distintos productos no sólo a través del dinero». Algunos llevaron ropas, calzados, comidas elaboradas, otros mostraron los servicios que realizan y otros tomaron pedidos de verduras, para entregarlos en la semana.
«Esto es una manera de encontrarle la vuelta a esta situación económica que estamos viviendo y estos lugares tienen la obligación de estar a la altura de las circunstancias. Tenemos que estar para lo que la gente demande», señaló.
«El vecino que no puede comprar tal vez alguna ropa o algún calzado que necesita, viene a estos lugares a ver si lo encuentra y lo puede intercambiar con algo que ellos hacen. Vino gente que hace repostería, otros que hacen canelones, artesanías, y se ponían a recorrer y lo que les gustaba, veían la manera de poder intercambiarlo», agregó.

Tendrá continuidad.
Coronel consideró que fue una «experiencia muy satisfactoria», y contó que existe la intención de llevarla a otros sectores de la ciudad y realizarla de manera mensual.
«Fue una experiencia muy satisfactoria, porque la gente se fue muy contenta y nos preguntaba cuándo lo íbamos a volver a hacer. Desde la asociación tenemos pensado hacerlo en otros barrios una vez al mes. Hacía 15 años que no se hacían trueques en Pico, y es una manera de protección, de encontrar diferentes alternativas para acceder a la comida y a la vestimenta, porque podés no tener más el cable o cortar Internet, pero comer y vestirte, tenés que hacerlo. Entonces mientras más seamos y más juntos estamos, mucho mejor», señaló.
«La gente venía, se sentaba en algún lugar y ponía lo que traía. Algunos traían solo para intercambiar, otros lo traían con un precio, salían a recorrer y veían si algo les agradaba y si se ponían de acuerdo, lo cambiaban. Planteamos una manera diferente de poder conseguir las cosas, que no sólo sea a través del dinero. En esta coyuntura nacional el vecino le busca la vuelta y pone su creatividad. Nosotros pusimos el salón y ellos hicieron todo lo demás, inclusive se intercambiaban números de teléfonos, como una persona que vendía verduras y levantó un montón de pedidos para la semana», ahondó.

Difícil situación.
Por último, la referente barrial analizó que este tipo de actividades son muy convocantes porque en muchos sectores de la ciudad, la situación económica golpea muy duro.
«Nosotros en la asociación casi no tenemos ropa ni mercadería, porque la que entra, se la llevan enseguida. Nos da mucha angustia todo esto que está pasando, porque somos limitados en nuestros recursos», dijo.
«Ayudamos en la gestión, a conseguir cosas, pero no nos podemos despegar cuando nos vamos a dormir. Hemos estado noches enteras con casos, porque cuando la situación económica se torna complicada, hay otras realidades que afloran en los hogares, como la violencia y problemas con los hijos», finalizó.