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Marino negó denuncia por abuso sexual

GUEBEL SOLICITO A LA JUSTICIA QUE INVESTIGUE LO SUCEDIDO

El presidente provisional del Senado, Federico Pinedo, afirmó que el senador pampeano Juan Carlos Marino “va a declinar sus fueros” frente a la denuncia en su contra por abuso sexual y señaló que “en ningún caso” la Cámara alta hará “un linchamiento de alguien” ni tampoco “una protección corporativa”.
Luego de la denuncia penal que presentó Claudia Guebel (51), una trabajadora del Congreso que se desempeñó hasta hace tres meses como asesora de Marino, Pinedo sostuvo que “el senador Marino dice que eso no es verdad, que se va a poner a disposición de la justicia y que va declinar sus fueros” para no poner obstáculos a la investigación.
Poco después de que Guebel ratificara lo expresado en su denuncia contra el senador nacional de la UCR por La Pampa, Pinedo señaló en declaraciones a radio Continental que “no hay palabras para hechos como los que se describen”, aunque dijo no saber “si son así o no”. En su condición de presidente provisional del Senado, el referente de Cambiemos aseguró: “En ningún caso vamos a hacer un linchamiento ni una protección corporativa a uno de los nuestros”.
“Las denuncias hay que afrontarlas y cada uno tiene que ser responsable de lo que hizo”, agregó.
Además, Pinedo dirigió un mensaje a “la gente del Senado”, a quienes prometió que “van a contar con el total sostén y apoyo de las autoridades de la Cámara para que hechos de este tipo no pasen y, si pasan, sean castigados, van a tener solidaridad total”.

Ratificación.
Temprano, en la mañana, la ex asesora del senador pampeano, ratificó la denuncia por abuso sexual que presentó contra el legislador y afirmó que lo hizo “para que la Justicia investigue, para que sea un antes y un después para las mujeres que trabajan en la política, en el Parlamento”.
En declaraciones a radio Continental, Guebel aseguró tener “mucha tranquilidad de conciencia” respecto de su denuncia. Tras señalar que le “removió todo ver a las actrices” que acompañaron a Thelma Fardín en su denuncia por violación contra el actor Juan Darthes, Guebel afirmó: “Lo que está en juego no es la honorabilidad del senador, sino la marca que dejó en mí su conducta”.

Denuncia.
La militante radical recordó que cuando comenzó a trabajar para Marino, el senador le dijo que iba a desempeñarse “yendo a las comisiones, pero cuando él dijera”, y no concurriendo diariamente a su oficina porque “eran muchos”.
“Nos vamos a manejar así, me dijo, lo que parece casi un ‘modus operandi'”, contó Guebel y recordó lo que ocurrió la primera vez que fue a la oficina para que le firmaran la planilla de asistencia: “El senador hace con el dedito como vení para acá , como que tenés que pasar por acá y sin mediar palabra el tipo directamente avanzó a tocarme los pechos”.
“Me quedé atónita y temblorosa”, agregó Guebel, quien indicó que el senador le “metió la mano por debajo del saco” al mismo tiempo que le dijo “te voy a estar llamando”. La trabajadora señaló que “el jefe de despacho de Marino, Pedro (‘Cachi’) Fiorda, un hombre de 65 años, fue mucho peor todavía”, a quien también incluyó en la denuncia que radicó en la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional Federal Nº 4. Según contó, este asesor le “apretó los dos brazos e introdujo la lengua con furia” en su boca, lo que le generó “asco” y distintos malestares físicos que se manifestaron durante los días siguientes al hecho.

Tercer hombre.
Guebel también ratificó su acusación contra el tercer hombre mencionado en su denuncia, Juan Carlos Amarilla, quien se desempeñaba como secretario de la Comisión de Juicio Político de la Cámara de Diputados, donde ella comenzó su actividad en el Congreso.
La mujer aseguró que Amarilla tenía “un prontuario impresionante” de acoso pero que “ninguna de las chicas se animó a formar una denuncia” y que incluso en la Dirección General de Comisiones le “insistieron a ella” para que lo denunciara.
Guebel remarcó que ya bajo la presidencia de Emilio Monzó en la Cámara de Diputados le abrieron un sumario a Amarilla pero “no lo apartaron” y “fue a parar a la oficina del diputado (Alfredo) Olmedo”.

No es la primera acusación
La grave denuncia por abuso sexual presentada por Claudia Guebel no es la primera acusación de esta índole que tiene como principal protagonista al senador pampeano Juan Carlos Marino. En el año 2011, en vísperas de las elecciones generales en donde Marino se presentó como candidato a gobernador por La Pampa por el Frepam, una joven mujer, que habría trabajado en su casa en la localidad Miguel Riglos, había denunciado al legislador por acoso sexual.
La acusadora había presentado como prueba de sus dichos una grabación casera en la que se escucharían las voces de ambos. Ese registro había sido, supuestamente, realizado por ella misma y en la cinta, de acuerdo a la versión de la denunciante, se escucharía a Marino haciéndole una presunta proposición indecente.
En cambio, otras fuentes que también accedieron al audio, según confiaron a LA ARENA en ese momento, dijeron que se trató de “un histeriqueo” (sic) y relativizaron los dichos de la mujer. Incluso, pusieron en duda la verosimilitud de la denuncia, a la cual apuntaron como una “estrategia de extorsión” hacia el senador.
El supuesto hecho se habría producido alrededor de dos años antes de efectuada la denuncia y que familiares cercanos a la denunciante la habrían estimulado para que concurriera a la Ciudad Judicial antes de las elecciones generales del 23 de octubre, cuando Marino se presentó como candidato a gobernador por el Frepam.

Silvestre contra Charlín
Esta semana se conoció que la Cámara de Casación Penal confirmó la condena a 5 años de prisión al ex juez federal José Antonio Charlín, acusado por nueve hechos delictivos cometidos mientras estuvo en el cargo en Santa Rosa, entre ellos maltratos y acoso y abuso a empleados y empleadas del juzgado.
Iara Silvestre, secretaria penal del Juzgado santarroseño, denunció a Charlín en su momento y declaró en el juicio contra el ex magistrado. Luego de conocerse la confirmación de la Cámara de Casación Penal, la ex jueza subrogante publicó en su perfil de Facebook un escrito dedicado al magistrado que hoy está condenado.
“La situación vivida por el personal durante esos cincuenta y ocho días, superó ampliamente lo que podría aparecer como tolerable y esperable de cualquier superior, aún cuando éste trate de justificarlo en base a una supuesta ‘auto exigencia’ que pretendía contagiarles”, describió Silvestre en su muro.
Y agregó: “Un típico abusador que pretendió justificar su conducta trasladando la culpa a sus víctimas porque ‘no se adaptaban a su ritmo de trabajo’, que de ‘auto exigente’ no tuvo nada, que sólo podía contagiar violencia y que nunca entendió la relevancia de la función para la que había sido designado”.
En el final, escribió: “Les compañeres del Juzgado Federal de Santa Rosa no nos callamos y no toleramos. No te calles, no toleres”. Silvestre había declarado en el juicio que Charlín la acosaba y que tenía un maltrato hacia el personal, especialmente las mujeres.
En 2013, Charlín ejerció como juez subrogante en el Juzgado Federal de Santa Rosa, pero no llegó a cumplir dos meses de su trabajo porque se multiplicaron las denuncias en su contra, un hecho que finalmente lo llevó a la condena judicial de cinco años de prisión.

“Ni cómplices ni encubridoras”.
Las Mujeres Radicales Pampeanas emitieron un comunicado apenas se conoció la denuncia por abuso contra el senador Juan Carlos Marino. Laura Gómez es una de sus integrantes, habló con Radio Noticias y afirmó que “es parte de nuestro compromiso como participantes en la política, en adhesión a la defensa de los derechos de la mujer, no siendo cómplices ni encubridoras”.
Expresó que el senador Marino “debe tener un proceso justo y que se acate el fallo”, y resaltó “el valor de la palabra de la mujer (denunciante), que le cuesta mucho en credibilidad cuando denuncia este tipo de cosas; la credibilidad se somete a duda cuando se denuncian aberraciones de este tipo”.
“El movimiento feminista tiene un compromiso sororo (solidario) y decimos que debe haber un juicio y no ponemos en duda la palabra de la mujer”, añadió.
Gómez continuó: “Tenemos varias conquistas por delante y cada conquista nos ha costado y si en algo estamos convencidas es que no vamos a claudicar en la lucha y estos movimientos , como el ‘Mirá cómo nos ponemos’ ayudan a visibilizar la violencia; estamos muy activas militando”.
“Todas hemos sufrido la violencia, implícita, en la política y éste es el camino para hacerla visible y para que no vuelvan a ocurrir”, agregó.
La militante añadió que la nota de Mujeres Radicales Pampeanas “condensa el sentimiento hacia nuestras hermanas mujeres y nuestro sentimiento frente a los abusos en los que el hombre impone su poder”.
-¿Qué debe hacer el senador Marino?
-No sé, quizás tendría que llamarse a silencio y someterse al proceso judicial. También hay que ponerse en los zapatos de quien cometió una barbaridad de este tipo.
La radical también se refirió al machismo imperante en los partidos políticos. “Tiene que ver con las edades En mi partido (la UCR) los jóvenes de “La Cantera” tienen conductas totalmente diferentes, demuestran que las cuestiones de género no son las variables que definen sus decisiones. Ellos son más permeables para compartir, como en el tema de la paridad.
Me parece que está cambiando la política, pero es una cuestión cultural que va a llevar su tiempo”.