“Marino no está a la altura de representar al pueblo”

CUESTIONAN AL SENADOR POR DECLARACIONES PUBLICAS

El Frente Peronista Barrial (FPB) salió a criticaron ayer las declaraciones del senador nacional por La Pampa, Juan Carlos Marino (UCR-Cambiemos), quien llamativamente aprobó el despido de 357 trabajadores en la agencia de noticias Télam, que decidió el gobierno nacional en el marco del plan de ajuste, afirmando que los periodistas de ese medio “son punteros políticos”.
“Queda muy claro que el senador sigue la misma línea del gobierno, que solo escucha su discurso sin tener en cuenta la realidad objetiva. Decir que los despedidos de Télam son ‘punteros políticos’ es una aberración que se suma a las ya dichas por el titular del Sistema Federal de Medios Públicos, Hernán Lombardi”, afirmó la agrupación peronista, señalando además que el senador “ha demostrado, una vez más, que desconoce la realidad de la ciudadanía y que no está a la altura de ser una voz que represente al pueblo” pampeano.
“Parece ser que los despedidos de Télam no son periodistas son ‘ñoquis, vagos, violentos, punteros políticos, propagandistas políticos, entre otras cosas’, pero estas acusaciones no tienen fundamento alguno porque entre los despedidos hay periodistas y fotoperiodistas de larga y reconocida trayectoria en la agencia y en otros medios con más de 15, 20 y 30 años en su trabajo”, se agregó.
De esa forma, el FPB cuestionó al senador, quien dijo que los periodistas despedidos de Télam “eran todos punteros políticos” y que “esto no es ir en contra del periodismo, la libertad de prensa o de expresión. En el Senado me ha pasado infinidad de veces, que vos veías que no eran trabajadores de Télam, eran punteros políticos que te preguntaban para hacerte pisar el palo”.
“Todas estas acusaciones generan un daño inconmensurable hacia los despedidos porque ensucian el nombre, prestigio y la profesión a la que dedican su vida y con que se sustentan. Y si algo en estas acusaciones fuese verdad porqué los despidos son sin causa, aduciendo ‘reestructuración de la empresa’, obligando al Estado a pagar mayores indemnizaciones”, respondió el Frente Peronista.

“Brutal”.
“Dónde está la austeridad y la defensa de los fondos públicos que tanto pregonan. Y porqué no abren una mesa de diálogo, que es solicitada por los gremios y trabajadores. O porqué todo el proceso se realizó en forma ilegal sin mediar aviso o un ‘procedimiento preventivo de crisis'” (hecho por el cual la Justicia ya falló declarando ilegales a los despidos)”.
La agrupación peronista advirtió que las autoridades de Télam “actuaron de forma brutal y cínica en un innegable intento de vaciar a la agencia nacional de noticias y dar un mensaje al periodismo -son serviles al discurso único que necesita el gobierno para implementar su plan económico y de ajuste o serán silenciados-. Y un punto gravísimo de este mensaje es que el federalismo en la información no existe, por eso es que las corresponsalías del interior del país han quedado sin personal o casi sin poder operar. Solo se podrá conocer lo que los medios concentrados digan, y esos medios no informan sino que defienden los intereses del gobierno de Cambiemos y sus amigos”.

Más servicios.
Además, afirmaron que “la realidad que podemos ver es muy distinta. Télam creció a la par de la innovación de los servicios ofrecidos, antes solo contaba servicio de cables y fotos y ejercía el control de la pauta publicitaria oficial. Hoy, o al menos antes de despedir a más del 40 por ciento del personal, además ofrece servicios audiovisuales (produce contenidos televisivos, transmisiones vía streaming y contenidos especiales), un portal digital de noticias, un servicio de radio, la sección de infografías, publicaba el reporte nacional (un periódico diario para los medios gráficos del interior), diversos suplementos de cultura y deportes, y un equipo de difusión en redes sociales”.
Por otro lado, agregaron, “también vimos y escuchamos cómo reconocieron en notas periodísticas y en el mismo Congreso que los despidos eran en base a la persecución ideológica, sindical y el revanchismo político. Además de ser los primeros despidos del plan que exige el Fondo Monetario Internacional (FMI), entre otras medidas que solo implican una crisis mayúscula para el país”.