Matan a una puma

El Grupo Especial de la Policía mató ayer a la tarde un ejemplar de puma que sorpresivamente apareció en el Parque Don Tomás. El animal, una hembra adulta, fue vista por una pareja que caminaba por el lugar. Estaba en la orilla del cuenco donde está la Isla del Mangrullo, del lado del camino de baldosas por el que se accede al puente que conduce a la isla artificial.
Eran alrededor de las 16, cuando un hombre y una mujer, junto a un perro, caminaban por el espacio verde. A la altura de la Isla del Mangrullo, el can comenzó a ladrar con insistencia, al tiempo que miraba fijo hacia los juncos. Cuando la pareja miró con más detenimiento, descubrió azorada que entre la vegetación, estaba un ejemplar de puma.
De inmediato llamaron a la Policía, que, a su vez, dio aviso a la Dirección de Recursos Naturales de la provincia, de la cual depende el área de Fauna. Al poco tiempo estaban allí el Jefe de Defensa Civil, Luis Clara, el subsecretario de Ecología, Fabián Tittarelli, la directora de Recursos Naturales, Fernanda González, y personal de la Municipalidad de Santa Rosa, entre otros.
Para las 17, la Policía ya había ordenado realizar un cerco perimetral y evacuar a las personas que estaban allí. Tras evaluar las alternativas, en conjunto, las autoridades resolvieron sacrificar al animal con el objetivo de preservar la seguridad pública. Por esa razón, convocaron a tres efectivos del Grupo Especial que, sobre las 18, llegaron al lugar portando escopeta 12/70, un FAL y un fusil de francotirador. La primera fue la utilizada para ultimar al puma.
Entre las personas que se acercaron al lugar, estaba también el médico veterinario Rodolfo “Rody” Casal, quien manifestó que era posible capturarlo vivo. De hecho, el profesional se retiró del lugar cuando el animal aún estaba con vida, según dijo, a buscar los elementos para atraparlo. Cuando regresó ya era tarde, el puma ya había sido sacrificado.
El Jefe de la Unidad Regional I, Luis Blanco, aseguró que se decidió sacrificarlo porque el animal estaba muy agresivo. “Lo aconsejó la directora de Recursos Naturales. La verdad que nadie quiere tomar una decisión así pero teníamos que extremar los recaudos de seguridad”, argumentó.
Luis Clara, de Defensa Civil, opinó parecido. “Vimos todas las alternativas posibles, como dormirla con un dardo. Estaba muy enojada, metida entre los juncos. No teníamos modo de llegar a ella en forma segura. Nuestro temor era que si salía de allí no íbamos a tener posibilidades de agarrarla. Temíamos que se fuera para la ciudad. Sabemos que a una persona no iba a atacar, pero nuestro miedo era que sí lo hiciera con un niño, que es más pequeño. No quisimos correr riesgos”, explicó.
Respecto a quién tomó la decisión de matar al puma, aseguró que lo analizaron entre todos los presentes. “La verdad que, con mucha pena, por la seguridad pública, tuvimos que tomar la decisión”, dijo.
Clara aseguró que al revisar al puma, ya muerto, pudieron determinar que no tenía las características de haber sido criado en cautiverio. “No tenía marcas de collar en el cuello e incluso tenía muchas garrapatas, normales de esta época en el monte. Ha venido de algún lado”, dijo.