Médica condenada por la muerte de un paciente a quien le hizo un mal diagnóstico

Hoy lunes una médica fue condenada, como autora del delito de homicidio culposo, a tres años de prisión de ejecución condicional y a cinco años de inhabilitación especial para el ejercicio de su profesión. La jueza de audiencia santarroseña, Alejandra Flavia Ongaro, dictó la sentencia.

“El 16 de agosto de 2013, entre las 2.20 y las 7, la médica, que se encontraba a cargo de la guardia del hospital de Victorica, no realizó el diagnóstico correcto y adecuado a la patología que presentaba un paciente, de 72 años”, informaron desde el Superior Tribunal de Justicia.

Según informaron, horas antes el paciente había sido víctima de un accidente de tránsito, mientras conducía una motocicleta, y habiendo sido asistido por la misma médica, ella le dio el alta luego de 15 o 20 minutos. “Desde que el paciente reingresó en horas de la madrugada, refirió fuertes dolores abdominales, situación de la que fue anoticiada la médica a través de insistentes llamados que le realizara el personal auxiliar de enfermería”, agregó la magistrada en la sentencia.

“La médica no realizó sobre el paciente, pudiéndolo hacer, durante el lapso en que estuvo internado por segunda vez, el examen físico que mínimamente exigía el síntoma (fuertes dolores abdominales); lo que sin lugar a dudas le hubiera permitido constatar la evolución de ese abdomen y rastrear clínicamente el origen de ese dolor”, señaló Ongaro.

“Resolvió en cambio, sin efectuar palpado alguno sobre el cuerpo del paciente, un tratamiento de medicamentos (calmantes). El tratamiento ordenado fue erróneo la medicación suministrada no solo no hizo cesar el dolor, sino que, por el contrario, encubrió la patología”, indicó la jueza en la sentencia.

“El paciente murió el día siguiente y la causa del deceso fue “la perforación visceral abdominal, post traumatismo violento abdominal en accidente de tránsito. Esta patología no se desencadenó a las 7 del 16 de agosto. Por ello, de haber adoptado la decisión básica de examinar al paciente, observar y palpar el abdomen con una frecuencia mínima de media a una hora, sobre todo teniendo en cuenta que el dolor no cedía, le hubiera permitido efectuar el diagnóstico a tiempo, la intervención quirúrgica se habría sensiblemente adelantado y consecuentemente el resultado muerte no se habría producido”, concluyó Ongaro.

Por otra parte, Ongaro le impuso a la médica el cumplimiento de las siguientes pautas de conducta durante dos años: fijar residencia y someterse al cuidado del Ente de Políticas Socializadoras. (Fotografía: ilustrativa)