“Mendoza reconoce que es inviable”

PORTEZUELO DEL VIENTO Y EL TRASVASE GENERARON UNA FUERTE DISCUSION EN EL COIRCO

El martes 14 de agosto el Comité Interjurisdiccional del Río Colorado desarrolló en Buenos Aires una reunión extraordinaria para analizar la convocatoria a un “taller de actores” que debería realizarse en Casa de Piedra para conocer la opinión de los afectados por la futura obra de Portezuelo del Viento. Ante una firme postura pampeana, el taller se postergó al menos dos semanas hasta tanto los responsables del estudio definan con precisión quiénes son los afectados por la obra. En la reunión volvió a aparecer el tema del trasvase de agua del río Grande al Atuel y, para sorpresa de los pampeanos, un representante de Mendoza afirmó que en las condiciones actuales, esa obra “es inviable”.
José Gobbi es el coordinador del equipo de la Universidad Nacional de La Pampa que contrató el gobierno pampeano para hacer un seguimiento detallado del proyecto para construir la represa Portezuelo del Viento, sobre el río Grande, en la cuenca del Colorado. El miércoles mantuvo una entrevista con Radio Noticias en la que contó por qué se generó esa acalorada discusión, en gran parte centrada en aspectos técnicos muy específicos.

Taller de actores.
La reunión del martes 14 fue convocada con carácter extraordinario para hablar del “taller de actores” que debe realizarse en el marco del Estudio de Impacto Ambiental Regional que se contrató ante los reclamos de La Pampa y que se delegó a la Unión Transitoria de Empresas (UTE) conformada por las Universidades del Litoral y de La Plata. “Nosotros como UNLPam y a pedido del gobierno provincial hacemos un seguimiento y peritaje de ese estudio”, explicó el coordinador.
La reunión se desarrolló en la sede del Consejo Hídrico Federal y contó con la presencia de representantes de las cinco provincias -por La Pampa lo hicieron Javier Schlegel, Hernán Pérez Araujo y Juan Greco- y de los integrantes del equipo universitario que coordina Gobbi.
Para elaborar un estudio regional “hay que hacer una serie de actividades y de pasos”, precisó Gobbi en las declaraciones a Radio Noticias. “Identificación de potenciales impactos, sean positivos o negativos, identificación de qué actores a lo largo de la cuenca, en la zona de influencia directa o indirecta de la obra, puedan verse afectados y ver cómo reaccionan esos actores”, detalló. Estos actores pueden verse tanto beneficiados como perjudicados por la represa.
Como ejemplo citó el caso de la localidad de Las Loicas, que desaparecerá si se concreta el dique. “Esa gente va a resultar perjudicada”, señaló.
“Un mapa de actores releva justamente quiénes son los actores, las personas con nombre y apellido, y las instituciones, que van a ser afectadas por la iniciativa. Tener este mapa de actores nos permite saber dónde estamos parados, qué es lo que piensan en relación a la obra, y tomar decisiones de gestión en función de esas preferencias y afectaciones”.

Fuerte discusión.
El contrapunto del martes 14 entre la UNLPam y sus colegas de la UNL y la UNLP giró, entre otros tópicos, por la delimitación del área de acción directa e indirecta de la presa. “Esa es una discusión metodológica fuerte que tenemos con el equipo de las dos universidades”, relató Gobbi. En un Estudio de Impacto Regional “el tema de la escala muy relevante”, y cuando se empieza a elaborar ese “mapa de actores” de la cuenca “surgen otros sectores que pueden ser perjudicados, o beneficiados” aún cuando no estén justo a la vera del río.
“Si La Pampa va a abastecer con agua potable a 17 localidades, los pobladores de esas 17 localidades son parte de la problemática de la construcción de Portezuelo del Viento”, repasó. A esos miles de pampeanos ahora se suman los 400.000 habitantes de Bahía Blanca que recibirán agua del río Colorado a través del acueducto que se construirá para ese fin. “Ellos también son parte del mapa de actores, lo mismo que los productores ganaderos, que las empresas extractoras de petróleo, y muchos más”.
“No es un tema menor la elaboración de ese mapa de actores, y por eso cuando nosotros recibimos el reporte de avance (por parte de las universidades del Litoral y de La Plata) y su propuesta de este taller de actores que se quiere hacer en Casa de Piedra, vimos que desde el punto de vista técnico metodológico la propuesta era muy pobre y técnicamente hacía agua por todos los costados”, sostuvo. Seguramente esa consideración fue la que creó un clima de mucha tensión en la reunión del martes.
Para dar un ejemplo de falta de precisión con que se elaboró ese mapa de actores y la convocatoria al encuentro en Casa de Piedra, Gobbi señaló que los habitantes de Las Loicas, que serán los más afectados de todos porque sus casas quedarán bajo agua, no estaban invitados al taller de actores. “Figuraban en el rubro ‘otros actores’ y eso es un despropósito”, sentenció.
En la discusión del martes también tuvo una importante intervención la doctora Beatriz Dillon, quien integra el equipo de la Universidad de La Pampa y se encarga de analizar la información vinculada a los actores sociales de la cuenca.

Trasvase inviable.
El proyecto mendocino de traspasar una parte del río Grande al río Atuel a través de un extenso canal “es un tema que está subyacente en todas las reuniones” del Coirco, comentó Gobbi en la entrevista radial.
“Vemos que en la documentación presentada como parte del proyecto ejecutivo (de Portezuelo del Viento), sobre todo en la documentación técnica, que son entre 10.000 y 12.000 páginas que hemos revisado todos los integrantes del equipo, hemos encontrado que en algunos documentos se plantea la alternativa o la posibilidad del trasvase. Incluso en un capítulo hablan del oasis de riego de Los Nihuiles”, indicó.
“Lo que hay que remarcar -añadió- es que si bien el trasvase está en estos documentos, Mendoza ya empieza a mencionar, incluso en la reunión del martes lo afirmó uno de sus técnicos, que por el momento el tema del trasvase es inviable”.
“Lo están empezando a reconocer y yo creo, indudablemente, que mucho ha ayudado a que adopten ese discurso la información que estamos generando desde la Universidad de La Pampa como equipo técnico”.
Las obras asociadas a la represa necesarias para hacer el trasvase “son faraónicas”, reiteró Gobbi. “De acuerdo a la información que presenta Mendoza, el costo de la represa se duplicó de 520 a 1.000 millones de dólares, y eso es una moneda, sin contar con las obras que habría que hacer para pasar las serranías. Sería faraónico”.
Aunque se está viendo cierto cambio en la posición de Mendoza sobre el trasvase, “eso no quiere decir que si se hace Portezuelo del Viento, dentro de 10 años Mendoza vuelva a la carga con el trasvase”.
A juicio de Gobbi, sería “más eficiente y más barato” hacer inversiones en la zona de Los Nihuiles para mejorar la eficiencia de riego, “que hacer una obra faraónica como es el trasvase”.