Mendoza ya piensa en “El Baqueano”

AUN NO COMENZO PORTEZUELO DEL VIENTO Y YA TIENE LA SUCESORA

Estará emplazada sobre el río Diamante, otro curso de agua que no llega al Salado debido al intenso uso que se hace en su tramo medio. Estará aguas arriba de Los Reyunos.
“Después de Portezuelo del Viento lo que viene es El Baqueano”, sobre el río Diamante, reveló el director de la Empresa Mendocina de Energía (Emesa), en declaraciones al Diario San Rafael, de la provincia cuyana.
La publicación da cuenta que por estos días la provincia de Mendoza “busca garantizar la licitación de la presa Portezuelo del Viento, teniendo en cuenta la necesidad de seguir aprovechando los recursos hidroeléctricos con los que cuenta nuestra provincia y principalmente el Sur provincial”, y que “dentro del programa de realización de nuevas presas” tiene “otros varios intereses, como el mentado Portezuelo, Cordón del Plata, Los Blancos y en San Rafael aparece el proyecto El Baqueano, para la cuenca del río Diamante”.
El río Diamante es un río que corre por tierras mendocinas, que nace de glaciares en el volcán Maipo -en la frontera andina argentina-chilena-, y fluye hacia el este hasta vaciar en el río Desaguadero, que como se sabe ingresa a La Pampa, donde recibe la denominación de Salado Chadileuvú. En la práctica, el río Diamante pocas veces descarga sus aguas en el Desaguadero, ya que el intenso uso que hace la provincia de Mendoza de sus aguas ha hecho que el tramo inferior del río corra prácticamente la misma suerte que el río Atuel en territorio pampeano.

Nuevos estudios.

Según explicó Pablo Magistocchi, director de la Empresa Mendocina de Energía (Emesa), en declaraciones a la prensa, “estamos trabajando en Portezuelo, que es lo que viene. Después El Baqueano, en el río Diamante, es el que más color tiene”.
Hay que recordar que el año pasado se hicieron nuevos estudios que permitieron determinar una nueva locación para la presa El Baqueano, proyecto al que el Gobierno provincial destinó en 2018 una partida de 10 millones de pesos para hacer los primeros estudios del dique.
Emesa determinó que el dique debería construirse en la zona conocida como El Imperial, en detrimento de la histórica propuesta en la zona de Agua de la Mora, que fue descartada por el riesgo de deslizamiento de laderas.
Lo que dispone el presupuesto de este año es que se inicien los estudios y proyectos para el complejo hidroeléctrico El Baqueano, para darles continuidad en 2019, cuando se dispondrán otros 10 millones.
Aunque recién está en sus primeras etapas, ya se han definido algunas características de la obra. Por ejemplo, que la represa tendrá 68 metros de alto, con un túnel de aducción de 13,8 kilómetros de longitud y un diámetro de 7 metros para transportar el agua hasta la central hidroeléctrica, la que estará emplazada aguas arriba de la cola del embalse Los Reyunos. Se prevée que la central aportará al sistema energético nacional una potencia de unos 150 megavatios.