“Mi prioridad fue cerrar la grieta”

EL EXINTENDENTE TORROBA ESPERA A LA CONVENCION PARA DECIDIR SU FUTURO POLITICO

Dedicado a la actividad agropecuaria desde que finalizó su mandato como diputado nacional, Francisco Torroba sigue vinculado a la vida política provincial y de momento no descarta ninguna candidatura. Convencido que perdió la elección de 2011 por fraude -aunque reconoció que no lo puede probar-, el ex intendente advirtió que el escenario político actual es demasiado complejo para dejar espacios a los dirigentes radicales que se manejan con “caprichos”. Su fórmula para todo escenario político es una coalición electoral, de base programática, y no limitada a acuerdos electorales.
En una entrevista que mantuvo con La Parte y el Todo, el programa de análisis político de CPEtv, Francisco Torroba habló del presente político de la provincia y de sus planes en lo inmediato. Todas las posibilidades están abiertas, afirmó, aunque condicionadas a lo que resuelva la convención partidaria del radicalismo, si es que mantiene su acuerdo electoral con el PRO o lo desarma.
“Yo creo que todas las elecciones para competir contra el partido del poder son difíciles, sea quien sea el candidato”, afirmó el ex diputado al ser consultado si 2019 representa una oportunidad histórica para el radicalismo a nivel provincial. “Lo que sí, me parece que el transcurso del tiempo ha desnudado el estancamiento de la provincia de La Pampa”, acotó. El hecho de que el 40 por ciento de los pampeanos se encuentre fuera de la provincia, es prueba cabal de ello, analizó. “No hay generación de empleo en el sector privado, no hay un diseño de provincia, no hay un pensamiento estratégico, no hemos decidido generar nuestra propia energía…”, enumeró.
Elección tras elección “hemos acotado las diferencias” con la fuerza dominante en la provincia, el Partido Justicialista, y se percibe “una fatiga en el ejercicio del poder”, sostuvo. “Creo que cada vez hay menos votos cautivos, los votos van y vienen, nadie puede decir que es dueño de un caudal de votos”.
El ex intendente afirmó que “muchos pampeanos piensan que nos merecíamos una provincia diferente a la que tenemos ahora” y por ello el objetivo de la clase política es “plantear un modelo de provincia que retenga población y que genere un desarrollo integral de nuestra provincia”.
“Es difícil porque todos sabemos las características de nuestra provincia”, reconoció. “Tenemos ejemplos de pequeñas localidades, que tienen un desarrollo importante, que han aumentado su población y que no dependen del empleo del público”. Señaló en particular a General Campos, Quemú Quemú y Catriló. “Yo lo atribuyo sobre todo al capital humano que generó desarrollo, que tiene mucho que ver en el proceso de desarrollo”, destacó.

Alianzas partidarias.
Consultado por el escenario electoral y sus proyecciones políticas, prefirió esperar a que el partido radical defina el rumbo electoral antes de dar definiciones. “El 27 (de octubre) tenemos una convención que va a decidir si se constituyen o no se constituyen los frentes; después hay que ver qué frente se va a constituir”, señaló.
Aunque consideró que la decisión será seguir dentro de Cambiemos, reiteró que “los radicales tenemos que ser respetuosos de la opinión de nuestros convencionales, escucharlos” y recordó que su postura siempre ha sido “por una coalición de gobierno, no electoral sino en base a un programa previo de gobierno”, porque “cuando hay dificultades, hay que encarar ese tipo de acuerdos”.
Esto representa un aprendizaje importante y prueba de ello fue lo que sucedió con el Frepam, que tuvo una primera etapa, luego se fracturó, y volvió a formarse cuando las partes entendieron que “una coalición de gobierno necesita que todos sus integrantes sean fuertes, no es que uno tiene que ser un pulpo para comerse a los demás”.
Al respecto señaló a un político francés que decía que “el arte de una coalición es caminar con el zapato derecho en el pie izquierdo”, lo que se traduce en “bancarse las molestias y entender que en una coalición hay diversidad y en esa diversidad hay fortalezas”.
“Cuando fui intendente, había siete sectores representados en mi gabinete de gobierno. Fue un beneficio poder escuchar esas voces al momento de tomar esas decisiones, muy enriquecedor”, valoró.

Una grieta abierta.
En otro pasaje, el ex intendente recordó que cuando llegó a la Municipalidad capitalina su principal meta era “cerrar la grieta que había en Santa Rosa” porque la breve gestión de su antecesor electo “había roto con toda una tradición que tenía Santa Rosa, que era una ciudad muy especial, mitad ciudad mitad pueblo, con amplio espíritu de tolerancia, donde compartíamos las mismas escuelas y los mismos clubes, los mismos templos, los lugares de esparcimiento”.
“Todo eso se rompió en Santa Rosa” en poco tiempo y por ello su meta de aquel momento fue “sellar la grieta y recrear el espíritu de concordia, de paz, que existía en Santa Rosa”.
“Yo creo que se logró; fue un período donde había tolerancia ideológica y yo trataba de ponerme a la cabeza del esfuerzo de este tipo de cosas”.
Para esa época también ocurrió que Santa Rosa llegó “al borde del programa de infraestructura edilicia” y allí fue donde impulsó el Plan Estratégico para la ciudad -abandonado por la gestión siguiente. “Hay que hacer coincidir el desarrollo urbano con el rumbo de la ciudad, y si va a ser una ciudad de educación, de servicios, industrial, de salud, y además hay que diseñar la ciudad para eso”.
En este punto criticó fuertemente a su sucesor, que interrumpió gran parte de los programas en marcha solo porque no habían comenzado en su gestión. “Faltó continuidad. Si uno genera un planta de reciclado, empieza con el reciclado, y el que viene después dice ‘Esto no porque lo hizo Torroba’; si uno hace un plan estratégico y usted archiva el plan estratégico en vez de montarse en ese plan estratégico para superarse…”, enumeró en obvia alusión a Luis Larrañaga, a quien omitió mencionar.

“Creo que hubo fraude”
El ex intendente afirmó que está convencido de que en 2011 podría haber cumplido su segundo mandato pero que una mano negra alteró el resultado. Dijo que la política es una adicción pero que ello no es problema. El problema es “cuando esa adicción se convierte en capricho”.
-Francisco, ¿por qué perdiste, con un candidato que salió de la nada y volvió a la nada?
-Personalmente, aunque sé que es muy difícil probarlo, creo que hubo fraude. Si uno sumaba 23 escuelas… hubo algunas en las que aparecieron solamente boletas cortadas.
-¿Eso daba vuelta la elección?
-Yo creo que sí, porque la diferencia fue muy pequeña. Yo estoy convencido que pasó eso. No se puede probar, y ahora ya pasó. En esa elección la presidenta (Cristina Fernández) ganó con el 54 por ciento de los votos, o sea que arrastraba.
-¿Volverías a la intendencia?
-Son decisiones que vamos a tomar en los próximos días. Son cosas que uno tiene que conversar en grupo, no son decisiones exclusivamente personales. Lo que sí la participación en una elección de esas características y la posibilidad de asumir un cargo de esas características requiere una motivación. Uno se pregunta, ¿volver a hacer lo que ya hicimos?
-¿A qué te dedicaste en este tiempo?
-A trabajar intensamente en mi pequeña explotación agropecuaria, en un año duro, con mucha sequía, y a estudiar macroeconomía y a estudiar historia, que siempre nos deja alguna enseñanza al futuro.
-¿Estás pensando en retirarte?
-No. Es un problema, porque la política se convierte en una adicción pero no se puede convertir en un capricho.
-¿Hay espacio para el capricho en la próxima interna?
-Yo creo que no.
-¿Sos persona de consulta del actual intendente?
-No. Salvo (Luis) Evangelista y (Ricardo) Molín, el intendente no me ha consultado nada, y por supuesto no me voy a meter en su gestión para decirle lo que tiene que hacer.
-¿La actual gestión tiene como un aislamiento?
-En realidad la gente cree que la gestión es el intendente, y no es así. La gestión es el equipo. El intendente elige sus colaboradores y además les da las grandes pinceladas a la gestión.