Inicio La Pampa "Mucha gente se queda con hambre"

«Mucha gente se queda con hambre»

EL MERENDERO "RAYITO DE SOL", DE VILLA PARQUE, PIDE MAS DONACIONES

Cuando la situación social se agrava aparecen organizaciones solidarias que, a fuerza de pulmón y espíritu de ayuda desinteresada, intentan paliar las necesidades que muchas familias padecen en los barrios de la ciudad. Algunas surgieron recientemente, con la última devaluación de la moneda y la inflación cada vez más pronunciada, como «Los amigos solidarios», del barrio Nelson Mandela de Santa Rosa, reflejado por este diario en su edición del lunes.
Otros merenderos existen desde hace varios años, entregando comida y organizando encuentros deportivos. Este es el caso de «Rayito de sol», el comedor solidario del barrio Villa Parque, que subsiste a base de donaciones, y ahora, con el aceleramiento de la crisis social, sus integrantes temen que no les alcance para alimentar a todas las familias que se acercan hasta allí para obtener su ración de alimento.
«Los insumos son a partir de donaciones, y mucha gente me ayuda. Me traen la carne y demás cosas, todas personas solidarias del barrio», contó ayer a Radio Noticias Cristina Roldán, quien inició este proyecto hace siete años.
«En este momento, con todo el dolor del alma, cuando se suman más personas, porque al principio éramos pocos y ahora un montón, por ahí acomodo alguna vianda si alguien no viene, y se la doy al que me pide. Pero es difícil decirle a un chico que no hay comida», lamentó la mujer sobre el aumento de la demanda por el alimento, una situación que se hace cada vez más pronunciada día a día.
Cristina, junto a su marido y otras personas, entregan, aproximadamente, 135 viandas a 40 núcleos familiares, los lunes, miércoles y viernes, en el salón que queda entre las calles Hucal y Conhelo. Los sábados, en tanto, dan la merienda, y dependen únicamente de la ayuda solidaria para obtener los insumos.

«Con hambre».
«Queda mucha gente con hambre, y se acercan entonces a pedir nuevamente, por eso necesitamos más donaciones. Yo no puedo toda la semana porque no tengo recursos, solo tengo para los tres días por ahora. Sólo lo hago porque la gente lo necesita», explicó Roldán, quien también contó que, además, su marido enseña fútbol a un grupo de chicos de entre 8 y 16, y tienen, a su vez, una comparsa para jóvenes en el barrio.