domingo, 15 septiembre 2019
Inicio La Pampa Muerte del cazador

Muerte del cazador

En un procedimiento que fue encabezado por Carlos Roberto Espínola, juez titular de Control de la Cuarta Circunscripción Judicial con asiento en Victorica, se realizó ayer en un campo ubicado en cercanías de Luan Toro, la reconstrucción del hecho en el que un hombre de 39 años, Maximiliano Rivera, resultó muerto por el disparo de otro cazador.
El autor del disparo había sido su amigo Omar Adrover (53), quien en la noche del 18 de marzo se encontraba cazando junto a la persona que luego resultaría herido de muerte, en un campo que está ubicado a unos 30 kilómetros de la localidad de Luan Toro.

Quiénes estuvieron.
Del procedimiento que se realizó el martes por la noche tomaron parte también el fiscal general de la Segunda Circunscripción Judicial, Armando Agüero; la fiscal de Victorica, Alejandra Moyano; obviamente el inculpado de homicidio culposo Omar Adrover -y su abogada defensora Vanessa Ranocchia Ongaro-; y la joven Carla, pareja de Adrover, que estuvo junto a él cuando se produjo el incidente mortal que también ofreció su versión de lo sucedido.
Al lugar fue convocado personal de la Policía Científica al mando del comisario Julio Vargas; y también de Criminalística, quienes en horas de la tarde realizaron distintas mediciones en el campo, para que al momento de caer la noche se pudiera recrear la trágica situación de acuerdo a la versión de quien efectuó el disparo (Adrover), y de su pareja que vio todo lo sucedido.

Querellantes y estudiantes.
Cabe señalar que el abogado Mario Aguerrido también estuvo presente en representación de la familia de la víctima, que se presentó como querellante. El profesional asistió junto a dos «idóneos» -cazadores-, para que le aportaran elementos que pudieran resultarle sustanciales para la causa.
Por otra parte se pudo advertir la presencia en el escenario de un grupo de jóvenes, estudiantes de la Facultad de Ciencias Económicas y Jurídicas -futuros abogados- que pudieron observar en detalle toda la reconstrucción, naturalmente autorizados por el juez de control.
¿Qué medidas se dispusieron? Luego que todas las partes se reunieran en la Fiscalía de Victorica, debieron recorrer unos 30 kilómetros hasta el campo «El Chimpay» donde se produjo el hecho. Cuando todavía había luz natural, los peritos realizaron diversas mediciones, delimitando el área donde se habría producido la circunstancia fatal.

La reconstrucción.
Cuando estuvieron dadas las mismas condiciones que la noche en la que se produjo el disparo mortal -incluso considerando que la luna estuviese en la misma situación que aquella vez-, se procedió a la representación de cómo habría sucedido.
Primero se escuchó la explicación de Adrover; luego la de su pareja; y finalmente testimonió un tercer testigo, que fue el que trasladó en una camioneta Toyota Hilux al grupo desde el casco del campo al lugar de la cacería.
Cabe señalar que el nerviosismo de este tercer testigo, le impidió más tarde -aquella noche- manejar desde el lugar del incidente hasta el hospital «Segundo Taladriz» cuando trasladaban al herido. Lo hizo el mismo Adrover, mientras en el trayecto trataba de comunicarse con la Policía. Un par de horas después de arribar a Toay se produjo el fallecimiento de Rivera.

«Se cruzó en la línea de tiro».
Las primeras explicaciones ofrecidas por los dos testigos ante la Justicia aquella anoche fue que el grupo se componía de cuatro personas de 9 de Julio y de Bolívar. En total tres hombres y Carla, la pareja de Adrover. Uno de los hombres dejó a las otras tres personas en el apostadero y regresó a la vivienda del campo que alquilaban.
Los dos testigos -Adrover y Carla, su pareja- coincidieron en decir que todo «fue una accidente», que en un momento dado la víctima se habría cruzado en la línea de tiro mientras llevaba consigo un arma, un llamador y un trípode sobre sus hombros, lo que habría provocado que frente a la tiniebla de ese instante -y entre los pastizales- fuera confundido con un ciervo. El disparo realizado por Adrover le dio en una nalga, y le produjo una profunda herida que horas más tarde determinó su deceso.

Desesperación y larga corrida.
Los dos testigos también señalaron que una vez que se dieron cuenta lo que pasaba Adrover habría corrido unos 15 kilómetros hasta la casa para buscar ayuda, tras lo cual volvió con otro hombre a buscar al herido en la camioneta del propio Rivera.
Obviamente la medida que duró casi hasta la medianoche resultó de interés para las partes, y ahora los investigadores tendrán que determinar si la versión del imputado queda convalidada por la prueba recogida en la reconstrucción.

«Positivo para todas las partes»
«La medida de reconstrucción del hecho obviamente es muy positiva para todas las partes que intervienen en el proceso», evaluó el fiscal general Armando Agüero, haciendo referencia a las diligencias que se llevaron adelante la noche del martes para reconstruir la muerte del cazador.
El funcionario judicial explicó que «el Ministerio Público lleva adelante la dirección de esa medida probatoria, y puede reconstruir gráficamente, y visualmente, lo que pasó: eso es reconstruir históricamente los sucesos para -de esa forma-, a la hora de resolver en cualquier sentido, avanzar en una investigación o desecharla. La reconstrucción permite tener mayor conocimiento del lugar, y observar cómo interactuaron las personas y cómo pudieron haber sucedido los hechos».
Agregó que en un caso como el sucedido en un campo cercano a Luan Toro, al llevar adelante esa diligencia se tiene «el objeto de que tanto el juez como aquellos que representaban a la persona fallecida, tuvieran la posibilidad de conocer el lugar donde ocurrieron los hechos y si pudo haber sido accidental. En tanto la defensa tratará de probar la versión del imputado».
Sostuvo Agüero que «las reconstrucciones dejan muchas cosas para evaluar».
El fiscal general de General Pico también hizo referencia a la presencia de estudiantes de Derecho mientras se llevaba adelante la medida probatoria, señalando que resultó lo que podría ser «un dato de color que estuvieran en el lugar. Porque no son usuales las reconstrucciones, aunque son un buen medio procesal para probar situaciones de hecho. Entiendo que para ellos debe haber sido súper interesante, ver cómo el fiscal interactúa conduciendo una medida probatoria, el juez controlando las partes, y la defensa y el querellante fijando sus posiciones. Tuvieron la posibilidad de ver interactuar a todos los actores del proceso y al sistema en su conjunto, y será para ellos una experiencia valiosa», consideró.