Murray acusó a la policía por el crimen de Pérez

DEGOLLADO EN LA ALCAIDIA

La investigación judicial que se está llevando adelante por la muerte de Facundo Pérez dio un giro inesperado. Hernán Murray, quien había sido imputado junto a Emanuel Santillán por “homicidio con ensañamiento”, expuso ayer, en la Fiscalía de Delitos Contra las Personas, que los autores del crimen fueron policías de la Alcaldía de Santa Rosa.
El interno había declarado días atrás, durante la indagatoria, que la noche en que murió su compañero de celda, él permanecía dormido, y que, cuando despertó, lo encontró degollado. En tanto, Santillán también adujo que dormía por las pastillas que había consumido.
Ahora, y ante la fiscala Cecilia Martiní y la fiscala adjunta Selva Paggi, Murray acusó específicamente a tres policías -dos de los cuales los pudo describir- de haber participado del “homicidio” de Pérez. Dijo que entre las 2 y las 4 de la madrugada del domingo 9 de septiembre, tres uniformados (uno encapuchado) habrían ingresado de los brazos al joven a la celda que compartían con Santillán.
Según el testimonio, Murray observó cuando acostaron al muchacho que “parecía estar desmayado”, pero habría decidido darse vuelta en su cama cucheta -donde estaba acostado-, para no verse involucrado en el hecho, ya que consideró que Pérez había sido víctima de golpes por parte de los agentes.
Cuando se hizo de día, los dos internos se despertaron a los gritos, y fueron expulsados inmediatamente de su celda. Para ese entonces, según relató Murray, estaba el charco de sangre que rodeaba al cadáver de Facundo Pérez.
A continuación, lo habrían separado de Santillán, y en el patio de la Alcaldía le habrían acercado su campera, con la cual se abrigó. Después, como contó Guillermo Barreto (abogado de Murray) a este diario, se enteraron que esa prenda contenía rastros de sangre.

Amenazas.
LA ARENA mantuvo una conversación con Guillermo Barreto, quien representa a Hernán Murray. Reveló que, durante la mañana de ayer, el imputado le pidió que haga pública su declaración porque “se siente más protegido si sale a la luz”.
“Hoy (por ayer) declaró que los autores del homicidio de este chico fueron integrantes de la policía. En un principio no lo dijo por miedo, y por frases o ‘sugerencias’ que los mismos uniformados le hicieron, que las sintió como una amenaza”, contó el abogado.
Estas expresiones habrían sido: “Murray esto fue un suicidio y punto”. O, también, le habrían dicho entre dos y tres veces más: “Ojo con lo que vas a declarar”.
Se le consultó a Barreto porqué decidió hacer estas declaraciones, y el abogado respondió que “la mamá está muy mal y creyó que no va a poder sobrellevar este momento. Además, Hernán (Murray) se dio cuenta que lleva 20 años preso, y cuando lo formalizaron estaba enfrentando una condena de prisión perpetua. Entonces se animó, además estaba a punto de conseguir las salidas transitorias”, dijo.

Reconstrucción de los hechos.
En cuanto a los elementos que tienen para afirmar que fue la policía de la Alcaldía quien cometió el crimen, el abogado reconoció que el proceso judicial va a estar “muy duro”, entre otras cuestiones, porque no hay cámaras de seguridad, ni tampoco el testimonio de otro interno, aunque por el momento desconoce qué camino tomará el abogado de Santillán.
En este sentido, pasó a reconstruir los hechos, de acuerdo al testimonio de Murray. “El día anterior habían trasladado a Pérez a esa celda porque había tenido una pelea con otros internos. Esa noche, antes de acostarse, los tres (Pérez, Murray y Santillán) tomaron mate, incluso se sacaron una foto, y había un ambiente de cordialidad. Luego se durmieron dentro de la celda, y Hernán no escuchó cuando sacaron a Pérez”, contó.
“Recién se dio cuenta cuando los tres policías (uno encapuchado y dos a cara descubierta) lo entraron, vio cuando acostaron al muchacho, entre las 2 y las 4 de la mañana, pero se dio vuelta porque pensó que estaba desmayado por los golpes de los agentes, acostumbrado a que golpeen a los internos”, dijo.
“A la mañana los despertaron a los gritos los policías, para que salgan afuera ya que el joven estaba muerto. El alcanzó a ver sólo la sangre porque estaba un poco oscuro dentro de la celda. Y según dijo la fiscala, los elementos estaban ahí, y eran unas tapas de latas, cuando en realidad nunca dejan entrar este tipo de elementos a las celdas, ya que ni siquiera un paquete de yerba pasan”, describió.
“Cuando Hernán (Murray) -siguió el abogado- estaba en el patio, uno de los policías le alcanzó su campera, pero después nos dimos cuenta que estaba manchada con sangre, ahora se está investigando si esa sangre pertenece a Pérez”, indicó.

Denuncia a policías.
Esta declaración amplía el eje de la investigación judicial, que hasta el momento sólo se había reducido a las figuras de Hernán Murray y Emanuel Santillán, cuando quedaron formalmente imputados por la fiscala Cecilia Martiní de “homicidio con ensañamiento”, en la audiencia que se llevó a cabo el martes pasado.
Ese día, Martiní había dicho que “actuaron de manera premeditada y con ensañamiento”, y que “tanto Murray como Santillán le infringieron a Pérez golpes en diferentes partes del cuerpo, y también heridas cortantes en la zona de los brazos y el cuello, que le provocaron un shock y posteriormente el deceso”.
Ahora, según contó Barreto, la misma fiscala aseguró en la audiencia de ayer, que se va a iniciar la denuncia y posterior investigación a los policías que insinuaron la amenaza a Murray.

Detención, pelea y herida mortal
Los policías encontraron a Pérez sin vida, con un corte en el cuello de oreja a oreja, el domingo 9 de septiembre. Sus compañeros de celda habían dicho que estaban dormidos, y que el joven se había suicidado.
Pérez estaba acusado de haber asesinado a su ex novia, Flavia Fernández (22), que fue hallada con un corte en su cuello, en su casa de la calle Jujuy al 1100 de Santa Rosa. En consecuencia, el acusado fue detenido y derivado a la Brigada de Investigaciones, para luego ser llevado a la Alcaldía.
El sábado previo a su fallecimiento, tuvo una pelea con otros presos y, por las heridas, fue llevado al hospital Lucio Molas. Pasó la noche en la celda con Murray y Santillán, y a la mañana siguiente lo encontraron degollado.
Por su parte, Santillán cursa una prisión preventiva desde mediados del mes pasado. Está acusado de haber participado en el homicidio de Aldo Horacio “El Chueco” Fuentes, ocurrido a fines de enero.
Murray, a su vez, tiene una condena por el homicidio del crimen de “Conejo” Giménez en 1999, en Santa Rosa, y otra por abuso de una menor.

“Miden por antecedentes”
Barreto consideró que “Hernán cometió errores pero ya los exculpó en prisión. Ha vivido todo tipo de experiencias inhumanas. Está detenido de los 18 años y hoy tiene 39, a punto de obtener las salidas transitorias. Lo que sucede es que es muy fácil culparlo porque la Justicia te mide por tus antecedentes. En este sentido, se hará el mayor de los esfuerzos, por ahora contamos con la razonabilidad y el sentido común. Es absurdo que mate a su compañero, cuando minutos antes lo había conocido, y se acueste a dormir con todos los elementos que lo inculpan”, concluyó el abogado.”
Barreto consideró que “Hernán cometió errores pero ya los exculpó en prisión. Ha vivido todo tipo de experiencias inhumanas. Está detenido de los 18 años y hoy tiene 39, a punto de obtener las salidas transitorias. Lo que sucede es que es muy fácil culparlo porque la Justicia te mide por tus antecedentes. En este sentido, se hará el mayor de los esfuerzos, por ahora contamos con la razonabilidad y el sentido común. Es absurdo que mate a su compañero, cuando minutos antes lo había conocido, y se acueste a dormir con todos los elementos que lo inculpan”, concluyó el abogado.