Neuquén prohibió colocar antenas en los espacios públicos

UN EJEMPLO QUE CONTRASTA CON LA SOSPECHADA ORDENANZA EXPRES DE ALTOLAGUIRRE

En mayo del año pasado, el Concejo Deliberante de la capital neuquina aprobó una ordenanza que habilita la instalación de antenas para telefonía celular, pero puso importantes restricciones: no deben estar cerca de parques, plazas, asilos ni escuelas; debe corroborarse que no dañan la salud y que su impacto visual será mínimo. Ahora, la comuna convocó a los privados para que sean ellos quienes coloquen las torres y luego se las alquilen a las compañías que deseen colocar antenas de celulares en ellas.
El 5 de mayo, el oficialismo del Concejo Deliberante neuquino logró aprobar una ordenanza que llegó a su tratamiento envuelta en polémica. De hecho, en esa misma sesión hubo un intento de un bloque minoritario por devolverla a comisión para seguir con el análisis, pedido que no prosperó. Aún así, las condiciones que impusieron los ediles neuquinos distan años luz de la ordenanza sancionada hace dos semanas en Santa Rosa con el voto casi unánime de los concejales -hubo un único voto en contra. Cabe destacar que en la capital neuquina, al igual que sucede en Santa Rosa, Cambiemos es el bloque mayoritario del Concejo Deliberante.
En la ciudad de Neuquén, el proyecto para instalar “radiobases” para montar antenas de telefonía celular, ingresó al Concejo Deliberante en diciembre de 2016 y se reformuló en varias oportunidades. Recién a principios de mayo logró los votos necesarios para ser incluida en el orden del día de una sesión ordinaria. Se sancionó, por mayoría, el 5 de mayo de 2017.
“Buscamos mejorar la conectividad de telefonía celular e internet habilitando (la instalación) en aquellos lugares que hoy no cuentan con el servicio”, dijo en aquel momento el concejal de “Nuevo Compromiso Neuquino”, Santiago Montórfano, presidente de la comisión e impulsor del proyecto.
Los barrios más afectados en la capital patagónica eran, en ese momento, Confluencia, Altos del Limay y Valentina. Esto porque el servicio de telefonía celular 4G requiere cercanía de antenas para su buen funcionamiento.
El entonces concejal Fernando Schpoliansky -terminó su mandato en diciembre de 2017- justificó su adhesión a la iniciativa al indicar que “se establecieron las restricciones en las zonas de instalación” que había objetado en el análisis original de la norma. Consideró que la prohibición a que se instalen en cercanías de centros educativos, plazas y parques “preservará la salud de los vecinos” ante eventuales radiaciones.

Distancia mínima.
El proyecto que se sancionó por mayoría -15 votos sobre un total de 18 ediles- autorizó la instalación de monopostes, llamados técnicamente “radiobases”, para instalar allí una o varias antenas, de no más de 45 metros de altura, en los barrios ribereños y áreas con deficiente prestación para las empresas de telefonía móvil. La ordenanza liberó de estos condicionamientos a las antenas de radioaficionados, antenas domiciliarias y aquellas preexistentes a la privatización de “Entel”.
El articulado de la norma delegó en el Ejecutivo local la facultad de realizar monitoreos continuos y sorpresivos del nivel de radiaciones de estas antenas y exigió que las empresas presenten un estudio de impacto ambiental antes de construir las estructuras, que tendrán una vigencia de 5 años y podrán ser renovadas.
Determinó que las torres no podrán estar a menos de 100 metros de parques, plazas, asilos y escuelas, y estableció condiciones para minimizar su impacto visual.

Participación local.
En marzo de este año, el municipio neuquino dio otro paso en pos de mejorar la conectividad en su radio urbano abriendo el juego a los inversores privados, una alternativa que en otras ciudades argentinas dio buenos resultados.
La propuesta de Neuquén capital fue que los privados monten esas torres y luego le alquilen el servicio a las compañías de telefonía. “La convocatoria es para que los inversores con la tecnología necesaria hagan la infraestructura de comunicaciones”, dijo Rubén Etcheverry, secretario de Modernización de la municipalidad neuquina. Cada constructor de estas torres le alquilará el espacio a las “telcos”, las compañías de telefonía móvil, para que instalen en el lugar la antena 4G de su compañía.
El funcionario estimó que cada torre costaría unos 500.000 pesos y señaló que, según los cálculos del Enacomn, Neuquén necesitaría entre 20 y 50 torres para tener un buen servicio de telefonía 4G.
“La ordenanza permite que una misma infraestructura involucre a varias antenas e incluso de varias empresas. Esto disminuye la inversión inicial para las empresas que quieran agregar el servicio y con las nuevas tecnologías, el impacto ambiental es menor”, sostuvo.

Ayer firmaron el contrato
El intendente de la ciudad de Neuquén, Horacio Quiroga, firmó ayer el convenio con Torresec, la empresa que quedó seleccionada para construir antenas para telefonía celular en esa ciudad. La firma seleccionada -se presentaron dos propuestas- invertirá más de 100 millones de pesos e instalará unas 50 antenas, según adelantó el secretario de Modernización, Rubén Etcheverry. El funcionario afirmó que la construcción se realizará con mano de obra local y destacó que también habrá un nuevo ingreso gracias al pago de las tasas municipales.

La CPE pide derogación
Hasta ayer a media mañana, la CPE no había recibido la invitación del intendente Altolaguirre a una reunión para tratar el tema de las antenas. Su presidente, Alfredo Carrascal, insistió que sólo dialogará para hacer una nueva ordenanza y no para reglamentar la que fue aprobada a pedido de Telecom y de Clarín.
“No, a esta hora no recibí la invitación”, le dijo Carrascal a Radio Noticias, ayer por la mañana. “Si la recibo, iré, pero que nos invite (el intendente), porque concretamente no hay una invitación formal y estas cosas no se pueden hacer por los medios”, sostuvo el titular de la CPE.
-De concretarse el encuentro, ¿con qué postura iría la CPE?
-Desde que se inició el conflicto hemos planteado el destrato hacia la CPE frente a una ordenanza tan importante. Somos una empresa social que trabaja en proyectos de telefonía celular y no es algo menor que Telecom. Tenga el privilegio de ocupar espacios públicos. Nos preocupó que el día que se aprobó la ordenanza haya entrado el pedido de 11 sitios para instalar antenas. Esto genera mucha preocupación porque lo que parecía una sospecha termina siendo una certeza. No se nos tuvo en cuenta, como tampoco a los vecinos y que no se haya tenido en cuenta el Plan Estratégico.
-Altolaguirre dijo que la reunión será para analizar la ordenanza y que en el tema la CPE tendrá prioridad.
-Esta ordenanza se hizo a pedido Telecom. Y de Clarín. No vamos a dejar que se use a la CPE para investir de legalidad esta ordenanza. Si nos convocan para reglamentar vamos a ir para decir que no vamos a participar de ello, pero debe haber una comunicación oficial y de esos carriles no deberíamos salir. Ya dimos a conocer nuestros reparos. Hay que convocar a la cooperativa y a otra gente (los vecinos y muchas instituciones) que no creo que estén de acuerdo en participar de la reglamentación, porque se oponen a la ordenanza.
-Carrascal, ¿debe derogarse la ordenanza de la polémica?
-Plantemos que podría ser una salida suspenderla, convocar a los vecinos para resolver; ponerla en suspensión o derogarla. Reglamentar una ordenanza hecha a medida, no. En el Concejo se nos convidó a participar para la reglamentación y así atenuar el daño. Pero al poco tiempo se aprobó y desde el inicio dijimos que es lamentable que para la ordenanza que tiene que ver con un servicio que tenemos pretenciones, no se nos haya tenido en cuenta. Cuando hay ordenanzas que impactan sobre algún sector, lo mínimo es invitarlo, dar derecho al pataleo, que la gente se exprese y se pueda mejorar el proyecto. El concejal no tiene carta libre para los cuatro años de su gestión.

Espacio público
En defensa del rol del Concejo, Carrascal recordó que siendo él concejal en 1994 aprobó junto a sus pares un proyecto solicitado por la CPE referido a la instalación estaciones transformadoras en espacios libres de la ciudad. “Se evaluó en la CPE la necesidad de no seguir colocándolos allí y salió la nueva ordenanza por unanimidad: que los próximos edificios incluyeran en su terreno el espacio para la subestación. El tema del espacio público no me parece menor y desde la CPE nos preocupa que se avance sobre los espacios públicos sin consultar a los vecinos. En el Plan Estratégico nunca se trató la cesión de espacios públicos para las antenas.