Niña pampeana hizo historia con la donación de su corazón

LEY JUSTINA

La donación del corazón de una niña de 1 año y 9 meses y de las córneas de una joven de 25 años se convirtieron en las primeras ablaciones de órganos en el país bajo la Ley Justina, según destacaron ayer desde el hospital Lucio Molas de Santa Rosa.
Como informó LA ARENA en su edición de ayer, una pequeña de casi dos años padeció muerte encefálica y de inmediato sus padres determinaron la donación del corazón.
La familia de la niña es oriunda de General Pico, se trata de padres de corta edad que tomaron la decisión de donar el corazón de su hija, recientemente fallecida. El menor receptor padece una patología cardíaca y hasta el momento evoluciona de manera exitosa, según confirmaron este miércoles médicos del Incucai, que destacaron la tarea del equipo médico del Molas y del Ministerio de Salud de la Provincia a la hora de aplicar el protocolo de ablación de órganos.
En el hospital Molas, cabecera de la provincia, se realizó también una donación de córneas de una mujer de 25 años. En ese caso la intervención se hizo el sábado. Tanto la niña como la joven eran oriundas de General Pico y fueron las primeras donaciones del país realizadas en el marco de la Ley Justina, impulsada por el senador pampeano Juan Carlos Marino (Cambiemos).
Las directoras Laura Rivera y Laura Vigliota, la referente del Incucai en La Pampa, Cristina Arrieta, y el jefe de la Terapia Pediátrica, Fabio Veloso, brindaron ayer una conferencia de prensa para dar a conocer detalles de las ablaciones.
Rivera resaltó la labor del equipo de trabajo del Molas, tanto del área administrativa como de profesionales de la salud, que participó eficazmente en el marco del protocolo de ablación. “A pesar del dolor de los padres es un logro muy importante”, sintetizó.
Arrieta, por su parte, contó que el niño receptor es un nene de 1 año y 2 meses que se encontraba en emergencia nacional en el Hospital Garrahan.
“El diagnóstico de muerte encefálica sucedió en la Terapia Pediátrica del Molas, lo que derivó en una donación a corazón batiente. Debido al tamaño de la pequeña se pudo donar solo el corazón, si bien los padres ofrecieron todos sus órganos no había receptores debido al tamaño de los mismos. La niña es la primera donante a corazón batiente bajo la Ley Justina, y es el segundo caso de donación. El primero fue el sábado, una donación de tejidos (córneas) en una institución privada. Ambas donantes de General Pico”, especificó.

Nombre del niño.
La titular del Incucai confirmó también que “los papás quieren saber el nombre del niño receptor pero no podemos legalmente darle esa información. Si ambas partes quieren conocerse nosotros actuamos como interlocutores, pero no podemos dar los datos. Tiene que transcurrir un mínimo de dos años, luego es decisión de ambas partes”.
Por su parte, el jefe de la Terapia Pediátrica del Molas, Fabio Veloso, informó que la niña tuvo una mala formación vascular y presentó una hemorragia vascular, convirtiéndose en su causal de muerte.
“Estuvo un tiempo determinado, por la edad de la niña, para el diagnóstico de muerte cerebral, y cuando el diagnóstico fue positivo, se inició el protocolo para la donación. La niña era una nena sana; si bien había tenido un episodio convulsivo a los 3 meses, era una nena sana que produjo un sangrado en su cabeza desvaneciéndose. Luego terminó con este resultado”, concluyó conmovido.

La Pampa, segunda.
Arrieta, además, informó que La Pampa se ubica en segundo lugar en el marco nacional como donante de tejidos. “En primer lugar está Misiones y en segundo La Pampa. Esto es un mérito de la gente que ha trabajado y trabaja actualmente en nuestra provincia. El año pasado hemos tenido la donación de 60 córneas y este año llevamos 26”, manifestó.
Consultada sobre la estructura del Incucai en nuestra provincia, la profesional explicó: “Es pequeña, somos cuatro personas, se está trabajando para poder sumar más gente y sostener esta actividad en el tiempo. Está formada por dos administrativos, la coordinadora hospitalaria y quien les habla. En cada operativo trabaja todo el Hospital, es un equipo multidisciplinario, todo aporta el Molas, Nación solamente aporta el recupero y un coordinador hospitalario, todo el resto lo aporta el Gobierno provincial”.

Una ley necesaria
La “Ley Justina” fue aprobada en julio pasado y dispone que todas las personas mayores de 18 años sean donantes de órganos o tejidos, salvo que en vida dejen constancia expresa de lo contrario. El proyecto, impulsado por el senador pampeano Juan Carlos Marino, fue inspirado en el caso de Justina Lo Cane, una menor de 12 años que murió en noviembre de 2017 en la Fundación Favaloro mientras aguardaba un trasplante de corazón.
Ese cambio en la Ley es determinante porque implica que los familiares de alguien fallecido ya no serán los encargados de autorizar la donación. El martes también se realizó la ablación del hígado y las córneas de un hombre que murió tras permanecer internado en la terapia intensiva del Hospital de San Luis.
El donante era un hombre de 52 años que estuvo internado por mucho tiempo en la unidad de terapia intensiva y que falleció el lunes en el Hospital de San Luis, según destacaron medios de esa provincia, que también resaltaron que fue la primera intervención bajo la Ley Justina. El hígado fue recibido por una mujer que estaba en urgencia y las córneas se enviaron al Hospital Santa Lucía, de Buenos Aires.