“No se puede trabajar”, dicen en sector hotelero

CARBONEL, DE LA ASOCIACION LOCAL

La caída de la actividad turística, la suba de precios de los insumos, el aumento de las tarifas de servicios públicos y el auge de las aerolíneas de bajo costo afecta sobremanera a la hotelería pampeana. Los empresarios del rubro no le ven salida a la crisis.
“Tenía 25 empleados en este hotel. Hoy nos sostenemos con lo mínimo indispensable. No echamos a nadie pero el personal que se retira no se repone porque no se puede trabajar. Ahora tengo 15 empleados”, sostuvo Hugo Carbonel, integrante de la comisión directiva de la Asociación Hotelera Gastronómica de La Pampa.
El empresario, dueño de un complejo turístico en la avenida Spinetto, destacó que es la primera vez que en sus 40 años de experiencia en la actividad se vio obligado a desdoblar el salario mensual y el medio aguinaldo.
“El 10 pagamos los sueldos y hoy (por ayer) el aguinaldo. La crisis es bastante dura. Somos un grupo de trabajadores que sale a buscar el laburo, no nos quedamos esperando. Sin embargo no se puede, no hay”, lamentó Carbonel, en diálogo con Radio Noticias.
“En junio, el 80 por ciento de los días tuvimos 10 habitaciones ocupadas. Antes se alojaban veintipico mil personas por año y en 2018 no sé si vamos a llegar a 18 mil. Casi no tenemos rentabilidad. Si a eso le sumamos las tarifas, que son terribles, ahí está lo caótico”, puntualizó el empresario del sector hotelero.
Además de la suba del costo de los insumos, la carga tributaria que afronta en la actualidad un hotel ronda el 51 por ciento del precio final del servicio.
“Si los volcamos a la tarifa no viene nadie. La habitación cerrada no sirve. Entonces se ocupa a precios muy económicos como para salir hechos o perder poco al menos. Es lo que estamos haciendo desde el 20 de mayo más o menos”, se quejó.

Cierre de hoteles.
Según Carbonel, la crisis del sector es tal que “han cerrado hoteles” y algunos, sobre todo los apart hotel, “se han convertido en alojamientos por día que se manejan con dos o tres empleados”.
“Para nosotros son una competencia desleal muy grande, sobre todo aquellos que no están registrados en la subsecretaría de Turismo, no pagan impuestos, no tienen facturación y son totalmente ilegales”, cuestionó.
El entrevistado adujo que en los años que ha dedicado a la actividad debió enfrentar muchas crisis similares. “Pero a esta no le vemos salida” porque, según dijo, las políticas turísticas nacionales son “terriblemente engañosas”.

“Turismo casi nulo”.
“En invierno teníamos un paso de turismo importante pero hoy es más barato viajar en avión que en auto desde Buenos Aires a Bariloche o a San Martín de Los Andes. Con los vuelos económicos, a todo el interior nos pasan por arriba”, manifestó.
La plaza hotelera de Santa Rosa, que dispone de alrededor de 3.000 camas, está sufriendo la baja de clientes provenientes de las provincias sureñas.
“Los chubutenses están pasando por un momento caótico y no salieron de vacaciones. Lo mismo los santacruceños. Nosotros, que nos alimentamos de ese turismo, tenemos que decir que es casi nulo. Esperamos afluencia de gente el 21 y el 28 de julio, que son los días de regreso a Capital Federal. Algo se tendrá que mover”, se esperanzó.

“Años brillantes”.
Para Carbonel, el “boom turístico” en el país se produjo entre 2004 y 2015. “Fueron diez años brillantes. La política económica del país ayudaba a que todos tuviesen dinero en el bolsillo y lo gastaran”, rememoró.
“Volvé que te perdonamos”, sentenció el empresario en alusión a la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner. “Para nosotros es así. Tenemos una política turística nacional equivocada. Aunque la Provincia nos ayudó un montón, eso lo quiero destacar”, aclaró Carbonel.

“Ciudad de eventos”.
Por otra parte, el empresario destacó los beneficios que las competencias automovilísticas en el Autódromo Provincia de La Pampa acarrean al mercado hotelero.
“Movemos más gente en los hoteles con el TC 2000 porque con el Turismo Carretera el público se queda en el autódromo desde el jueves hasta el domingo”, señaló.
Carbonel no duda en catalogar a Santa Rosa como una ciudad “con muy buenos servicios para realizar eventos importantes” pero, “lamentablemente, todos se amontonan a fines de agosto, en septiembre y parte de octubre. Hemos tratado de coordinar fechas para no superponerlos, para que el visitante se sienta cómodo y la hotelería no esté agotada”, concluyó el entrevistado.