Otra vez sospechan de un concurso en la justicia provincial

¿ACTUO LA FAMILIA JUDICIAL PARA BENEFICIAR A LA ESPOSA DEL FISCAL?

La esposa de un funcionario judicial achense resultó beneficiada en un concurso que se realizó para seleccionar a una persona para un cargo de escribiente. Así lo supo este diario en los últimos días, a partir del malestar que la situación provocó entre los trabajadores judiciales de la ciudad de General Acha.
El Superior Tribunal de Justicia de La Pampa exhibió en su sitio oficial el orden de mérito definitivo para cubrir un cargo de escribiente de la sede de la Oficina de Atención a la Víctima del Delito y a los Testigos con asiento en General Acha. La compulsa fue organizada por el Ministerio Público de la provincia.
El informe oficial generó suspicacias entre los aspirantes que rindieron, debido a que consideran que estuvo digitado para favorecer a la mujer, concretamente la esposa de un fiscal. La maniobra, si se comprueba que realmente existió, fue urdida con precisión matemática, puesto que la beneficiaria final no fue la ganadora del concurso sino que ocupó el segundo lugar del orden de mérito.
¿Qué pasó? Lo que ocurrió es que, en paralelo, a la definición del concurso para escribiente, que fue ganado por un hombre, se abrió un cargo en una fiscalía achense (la del esposo de la supuesta beneficiaria de la maniobra). Por esa razón, el ganador del orden de mérito para escribiente fue convocado para trabajar en la fiscalía y abrió el camino a la segunda, para ocupar el cargo en la Oficina de Atención a la Víctima.
Un dato adicional que no pasó inadvertido para el resto de los concursantes fue el siguiente: si la que quedaba primera en el orden de mérito era la mujer, no hubiera podido tomar el cargo en la fiscalía, puesto que existe un impedimento toda vez que su esposo es el fiscal. Por ese motivo, muchos de los disconformes aseguran por lo bajo que no fue casual que obtuviera el segundo puesto.
De acuerdo a la información a la que pudo acceder este medio, no hubo impugnaciones al proceso. Algunas de las personas que han expresado su malestar por lo bajo, aseguran que no lo hicieron porque recién supieron que la mujer era la esposa del fiscal tiempo después de concluido el proceso, cuando los plazos de impugnación estaban vencidos. Alegan que no conocían el apellido de soltera de la esposa del fiscal y que nunca la relacionaron con el funcionario.

Poco puntaje.
Otro hecho que los molestos participantes del concurso hicieron notar fue que hubo personas con título profesional que tuvieron escaso puntaje respecto a los antecedentes presentados por la mujer del fiscal, quien no tendría título alguno. Al parecer solo presentó cursos y capacitaciones orientadas a la temática de género.
El jurado estuvo conformado por una representante de la Secretaría General de Acceso a la Justicia y Derechos Humanos de la Procuración General y un representante de la Oficina de Atención a la Víctima del Delito y a los Testigos.
Los requisitos para participar en el concurso eran los establecidos en el artículo 146 de la Ley 2574 (ser mayor de 18 años, poseer buenos antecedentes de conducta, ideoneidad para el cargo y ciudadanía en ejercicio; título secundario; conocimiento básico de la resolución Procuración General 82/12 Manual Operativo-Metodológico de las OAVyT y suficiente idoneidad en la atención al público).
También se valoró el interés y conocimiento de las tareas del Ministerio Público y su organización, así como la capacidad para trabajar en equipo; los conocimientos de PC (Word, Excel, Internet, y otros) y residencia en la localidad debidamente acreditada.