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Pampeanos escrachados en Mendoza

Una familia de pampeanos que visitó San Rafael durante el fin de semana largo, pintó un grafiti en un cerro y fue escarchada por una persona que los vio y tomó nota de la patente del auto. Tuvieron que volver al día siguiente y borrar la inscripción. En paralelo se abrió una causa penal pero ya fue archivada.
La novedad fue publicada por Diario San Rafael en su edición on-line de ayer. Dice que «un grupo de turistas que visitó San Rafael durante el fin de semana largo, no tuvo mejor idea que plasmar sus nombres con aerosol en uno de los cerros de Valle Grande».
El hecho es similar a un ocurrido días atrás en esa zona y que también informó DSR. En esta oportunidad ocurrió el domingo 17 y fue observado por una sanrafaelina que observó el accionar de esas personas, tomó nota del vehículo en el que se movilizaban y los escrachó en las rede sociales.
«A través de su cuenta de Facebook, Cecilia Ortiz publicó el enchastre sobre el cerro y otra foto donde se observa a personas retirándose en un automóvil Renault Fluence dominio NIL-386», detalló Diario San Rafael. La joven no solo lo divulgó en redes sociales sino que también hizo una denuncia penal.

Historia repetida.
«La historia se repite. Increíble como el egocentrismo y narcisismo arruinan la belleza natural que nos rodea», escribió Cecilia Ortiz en su cuenta. «Hoy enganché a esta familia arruinando este hermoso paisaje. Cuando le pregunté qué tenía en la cabeza, me respondió ‘no sabía que no se podía rayar'».
«Evidentemente, el sentido común no es tan común para todos. Me indignó la situación y no sé qué más hacer al respecto. Obviamente hice la denuncia. Necesito que esto deje de repetirse y que esta gente pague por su daño», añadió.
La publicación tuvo mucha repercusión y fue rápidamente compartida por más de 400 usuarios de la red.
Los turistas resultaron ser pampeanos, según informó Diario San Rafael, y atentos a la repercusión que generó su acción en el cerro del Valle Grande, «volvieron ayer al lugar y utilizaron solvente para eliminar los escritos».
La denuncia judicial de Ortiz recayó en la fiscalía de Javier Giaroli, quien ya había iniciado una causa con pedido de secuestro para evitar que los infractores abandonaran la provincia de Mendoza.
Tras subsanar su error, el proceso quedó archivado.