Piden 12 años de prisión para Argüello

GENERAL PICO: EL IMPUTADO ROCIO CON COMBUSTIBLE A SU EX PAREJA EMBARAZADA

Los fiscales Ivana Hernández y Armando Agüero, pidieron que se condene a la pena de 12 años de prisión, a Jesús Argüello, el joven que está acusado de haber intentado matar a su ex pareja en marzo de este año, tras haberla rociado con un bidón de nafta. La defensa pidió que se absuelva al imputado de los tres cargos que se le achacan. El Tribunal piquense, que preside el juez de control Heber Pregno, y que también integran los magistrados Marcelo Pagano y Diego Ambrogetti, dará a conocer el fallo el próximo lunes.
Ayer a la mañana las partes intervinientes en el proceso presentaron los alegatos de clausura, luego de las cuartos jornadas que duró el debate oral y público la semana anterior.
En esta instancia, la Fiscalía pidió que se condene al acusado a 12 años de prisión, tras entender que había sido encontrado culpable de los delitos de Homicidio Agravado por haber sido cometido contra la persona con que mantuvo una relación de pareja y por mediar violencia de género, en grado de tentativa; en concurso real con los delitos de Desobediencia Judicial y de Abuso de armas y Amenazas agravadas.
El primero de los hechos por el que se lo juzga a Argüello, ocurrió en septiembre del año anterior, cuando le disparó con un arma de fuego del tipo de una carabina, a un joven de apellido Espinoza, quien tiene un hijo en común con Sofía Moreira, la mujer que estaba en pareja y embarazada del imputado, al momento de ser rociada con combustible.
La fiscala Hernández, explicó que a partir de esto, Espinoza “no fue más a la casa de Argüello a buscar a su hijo, por el temor generado”, y que el hecho constituyó el delito de Abuso de armas y amenazas.

Círculo de violencia.
La investigadora explicó que Argüello y Moreira estuvieron separados durante un tiempo, dado que las situaciones de maltrato y violencia “fueron creciendo”. A raíz de ello, la joven se fue a vivir a la casa de una amiga, y en ese domicilio también se generó un incidente, cuando en diciembre pasado, el acusado la fue a buscar y rompió un vidrio de la vivienda. A raíz de esto la jueza de Familia, Ana Clara Pérez Ballester, le dictó una prohibición de acercamiento el 26 de diciembre pasado. Sin embargo, la pareja retomó la relación poco después, volviendo a vivir juntos en la casa del Barrio Carlos Berg.
En su alegato, la fiscala se refirió al contenido violento de los mensajes de audio que le enviaba el imputado a la joven, del control constante al que la sometía, y en esta línea, marcó que el caso debe ser analizado bajo la perspectiva de género.
Además señaló que durante la mañana del 23 de marzo de este año, la discusión se generó a través del celular, luego que ella le pidiera que le cargara crédito al teléfono. A ello le siguieron sucesivos mensajes del imputado, y luego la joven guardó su ropa en su bolso y decidió irse de la casa. Sin embargo en el camino se cruzó con Argüello, quien la hizo regresar para tener una conversación.
La fiscala marcó que el imputado le vertió todo el contenido de un bidón de cinco litros de nafta en el cuerpo, y que ello le generó irritaciones en la piel y le afectó los ojos. También señaló que en el patio de la casa se encontró un encendedor y que a través del relato de los testigos, se puede inferir que la víctima, no logró salir de círculo de violencia. Esto lo sustentó con el hecho de que la damnificada, durante el debate, intentó minimizar el hecho y cambió la declaración.
“La familia Argüello generó un contacto permanente con Sofía y en ese día a día, generó esa retractación. Sofía tiene miedo de no poder sostenerse económicamente, tiene miedo de lo que le pueda hacer Argüello si sale”, dijo la fiscala.

Estrategia defensiva.
A su turno, el fiscal general Armando Agüero se refirió a los constantes controles que ejercía el imputado sobre la víctima, al punto que, estando embarazada, tenía que pedirle permiso para ir al Hospital a hacerse los controles médicos. También subrayó que la persona que la arroja a otra un bidón de combustible, “es obvio que la quiere matar”.
Por último, pidió una condena de 12 años de prisión, por el ataque y las amenazas vertidas contra la ex pareja de Moreira, y por el hecho que damnificó a la joven.
Luego el defensor Martín Herrero Galvagno, pidió que se sobreseyera a su defendido, del cargo de Abuso de armas y de amenazas.
Respeto de la Tentativa de Homicidio, reconoció que entre el imputado y la damnificada había una relación violenta. También coincidió con los fiscales, en que el grado de vulnerabilidad que tenía la joven, la llevó a dar una versión diferente de los hechos durante el juicio.
La estrategia defensiva estuvo direccionada al “desistimiento voluntario” de Argüello. En este sentido, dijo que el imputado nunca tuvo un encendedor en su poder, dado que en los que fueron hallados, no había huellas del imputado ni rastros de combustible. También alegó que la presencia de un encendedor en su poder, “refuerza la teoría del desistimiento”.
Por ello, argumentó que no hubo una tentativa de homicidio, y pidió el sobreseimiento del acusado. La sentencia se dará a conocer el lunes al mediodía.