Inicio La Pampa Piden enjuiciar a agentes del SPF por torturar a detenido

Piden enjuiciar a agentes del SPF por torturar a detenido

EN LA UNIDAD 4 DE SANTA ROSA

El fiscal federal de Santa Rosa, Leonel Gómez Barbella, requirió la elevación a juicio de dos agentes penitenciarios acusados de infligir torturas a un detenido alojado en la Unidad 4 del Sistema Penitenciario Federal en la capital pampeana.
La causa se abrió el 9 de abril de 2014, tras la denuncia presentada ante la Justicia federal por el entonces interno, quien señaló que el día anterior había sido víctima de apremios por parte del personal del sector Requisa del penal.
La víctima aseguró en los tribunales haber sido llevada a una oficina luego de ser requisada, lugar donde se hallaban los elementos que su madre le había llevado en un bolso.
Después de que el personal lo requisara personalmente e hiciera lo propio con los elementos que ingresaría al penal, notó que unos cigarrillos y un paquete de galletitas habían sido separados y dejados sobre la mesa. Cuando intentó agarrarlos, un agente le advirtió que pertenecían a los agentes del penal y lo amenazó. Luego de tomarlos, aseguró haber recibido palazos en la espalda y las costillas y, una vez en el piso, le habrían propinado patadas y golpes de puño.
Además, el interno expresó que los agentes le dijeron que él había denunciado a un compañero de ellos en la Unidad 6 y «no se la iban a dejar pasar» y que «no iba a poder vivir en ningún penal del país», antes de ser llevado al pabellón sin ser atendido por un médico.

La declaración.
A partir de la denuncia, la jueza interviniente convocó a prestar declaración al médico de la Delegación Santa Rosa de la Policía Federal Argentina, quien indicó que las lesiones que presentaba el detenido no podrían haber sido autoinflingidas debido a la zona, forma e inercia de los golpes y que, para provocárselas, se habría utilizado un elemento contundente semejante a un palo. También se expresó de idéntico modo el personal médico del penal.
En el marco de un habeas corpus, durante una segunda audiencia, el denunciante contó que, luego de las declaraciones de los médicos, el celador abrió la puerta de su celda en la madrugada para ser llevado a la enfermería y que en el camino fue herido con una hoja de afeitar por un recluso que «siempre está junto a personal penitenciario». A partir de ello, la magistrada requirió a las autoridades del penal que tomasen los recaudos para evitar agresiones por parte de otros internos.

Torturas.
El fiscal Gómez Barbella solicitó la nómina del personal de Requisa que había cumplido funciones ese día junto con la imagen de cada agente y turno efectuado para que el denunciante pudiese identificar a quienes lo habrían agredido.
Durante el reconocimiento, la víctima identificó como autores de la golpiza a tres hombres, dos de los cuales se desempeñaron efectivamente en la sección el día del hecho y cuyas características coincidían con las dichas previamente.
Se le atribuye a los imputados el delito de imposición de torturas.
En su requerimiento, la fiscalía destacó que la Convención contra la Tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanas o degradantes, la Convención Americana sobre Derechos Humanos, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, entre varios otros a los que adhiere la normativa local, comprometen a los Estados firmantes a «asumir la responsabilidad de prevenir y sancionar los tratos crueles y la tortura a las personas privadas de la libertad, a quienes deben garantizar su dignidad y derechos humanos, toda vez que se encuentran subordinados bajo su custodia».