Piden viviendas sociales

MADRES SIN TECHO TRASLADARON SU RECLAMO A SANTA ROSA

Un grupo de seis mujeres piquenses, algunas junto a sus hijos, se instalaron en la explanada de la Casa de Gobierno provincial en reclamo por viviendas sociales. El acampe, que cumplirá hoy su tercer día, no tiene tiempo definido y continuará hasta que los funcionarios den una respuesta concreta a su problemática. “Es una medida que tomamos con suma desesperación”, se lamentó Ana Domínguez, una de las manifestantes.
La protesta -por el acceso a la vivienda social- se inició hace un mes y medio en la localidad de General Pico (donde se vivieron momentos de tensión cuando algunas de las mujeres amenazaron con prenderse fuego) y, el miércoles pasado, decidieron trasladar su lucha a la sede de Gobierno provincial. Por eso, con lo poco que tenían a disposición, y algunas madres junto a sus hijos, se embarcaron a la ciudad de Santa Rosa con el objetivo de reclamar por su derecho a un techo digno. “Solo hay promesas sin cumplir”, denunció Domínguez.
“Estamos acá reclamando por los años que se nos quitaron, por todas las injusticias que vivimos que llevaron a que hoy no tengamos nuestro derecho a la vivienda. En mi caso hace diez años que me anoté y aún sigo esperando, no sé en qué quedaron mis papeles y no recibimos nunca ninguna respuesta”, explicó la mujer.
Las seis familias que integran la protesta están en medio de la intemperie, utilizando los bancos ubicados entre el camino que conecta el edificio de la Cámara de Diputados y la Casa de Gobierno. La espera la realizan sin calefacción, sin baño, únicamente con cobijas y mudas de ropa. “Es una medida que tomamos con suma desesperación. No nos permiten armar carpas, cocinar, no nos permiten nada”, se lamentaron.

Contactos.
La medida que indudablemente se robó las miradas de las miles de personas que trabajan en el Centro Cívico, generó un tibio contacto entre las manifestantes y el Gobierno Provincial. “Algunos funcionarios se acercaron, algunos hicieron presencia y otros nos ofrecieron algo de ayuda, pero nuestro reclamo sigue sin respuesta”, indicó Domínguez.
En ese sentido, la mujer señaló que el presidente del Instituto Provincial Autárquico de la Vivienda (IPAV), Jorge Tébes, tuvo contacto con el grupo pero no pudo responder ninguno de los planteos que realizaron. “Una de las tantas preguntas que hicimos fue por la mala adjudicación de las viviendas a gente que tiene propiedades, comercios y demás, que no cumple con los requisitos”, denunció la manifestante.
“Por suerte, Juan Carlos Meaca (defensor de Niños, Niñas y Adolescentes de La Pampa) se acercó y a los chicos les brindó alojamiento junto a sus mamás para que pasen la noche. Además, la gente es solidaria, se acerca, preguntan y nos ofrecen ayuda”, relató.

Sin tiempo.
Es así que, a la falta de respuesta, las seis mamás decidieron seguir con la medida hasta que haya una respuesta favorable a su reclamo. “Acá estamos y acá nos quedaremos, será una semana, un mes, el tiempo que sea o hasta que nos echen”, advirtió Domínguez.
“En principio queremos que nos escuchen, que vean cómo vivimos, en qué condiciones lo hacemos y todo lo que pasamos”, solicitó, mientras precisó que “una de las chicas vive en el baño del basurero en Pico con su hija que tiene que ser operada en la cadera”.
“Así no se puede vivir, no queremos que el Estado Provincial siga ausente. Lamentablemente, juegan con la desesperación de la gente”, apuntó.