Inicio La Pampa Por la crisis, ya cerraron 400 pizzerías

Por la crisis, ya cerraron 400 pizzerías

La grave crisis económica que afecta al país alcanza a todos los rubros, incluso a los más tradicionales a la hora de pensar en la gastronomía. Según la Asociación de Propietarios de Pizzerías y Casas de Empanadas (Appyce), en el último año cerró el 7 por ciento de las pizzerías registradas a nivel nacional: la cifra es de unos 400 establecimientos.
El achicamiento del sector se explica por un fuerte aumento de costos tarifarios, de alquileres y de los insumos principales que se utilizan para la producción, en un contexto de mercado recesivo que empuja a la baja las ventas, explicaron desde la entidad que agrupa a los pizzeros argentinos.
«La situación de las pizzerías se encuadra en la caída generalizada de la gastronomía. Pero hacia adentro de ese rubro, las pizzerías sienten un poco menos el bajón de ventas porque sigue siendo una opción más accesible en términos relativos frente a los restaurantes. Una cosa es comer un bife de chorizo cada uno y otra cosa es compartir una pizza. Sigue siendo una opción posible incluso en este contexto», explicó Javier Labaké, director de la Escuela Profesional de Maestros Pizzeros de Appyce.
La entidad que reúne a las pizzerías registradas de todo el país midió en el primer trimestre una caída de 7 por ciento en la cantidad de establecimientos registrados. En la medida en que se calcula un total de 6 mil pizzerías, el número da un cierre de unos 400 locales a causa de la crisis, más de una por día, según publicó el diario Página 12.

Gas y luz.
Labaké detalla que «en el último año el servicio de gas subió un 233 por ciento y la energía, un 69 por ciento. En la cocción se utiliza mucho gas pero también electricidad para mantener la temperatura del salón con los aires acondicionados. Las paritarias fueron de 43 por ciento, el alquiler creció un 30 por ciento en promedio; el agua, un 26 por ciento y el impuesto inmobiliario, un 27 por ciento».
Dentro de los ingredientes «la harina aumentó un 200 por ciento y la muzzarella, un 55 por ciento; el tomate redondo fresco, un 80 por ciento y la cebolla, un 90 por ciento», siguió Labaké. La pizza de muzzarella subió en promedio un 41 por ciento, por debajo del incremento de los costos.
«No se puede hacer magia con los costos. Y el trípode de plástico de la pizza cuesta treinta centavos como mucho, no cambia nada», bromea Labaké. «El resultado es un achicamiento del margen de ganancia o el cierre si es que ya no hay margen», asegura.