Posta sanitaria tiene nueva médica

MAURICIO MAYER: SALUD PUBLICA CONTRATO A UNA PROFESIONAL DE CORRIENTES

Tras permanecer casi ocho meses sin una profesional permanente, la posta sanitaria de Mauricio Mayer cuenta desde hace más de dos semanas con una médica generalista estable. Los pacientes son atendidos por Natalia Maisón, 44 años, nativa de Monte Caseros, Corrientes. Antes de llegar a esta localidad estuvo trabajando en el pueblo pampeano de Casa de Piedra.
También ejerció la medicina en otras dos provincias: Tierra del Fuego y Río Negro. Maisón le contó a LA ARENA que obtuvo su título universitario en Corrientes Capital. De la Mesopotamia argentina se trasladó con el título universitario a la Patagonia, más concretamente a la provincia de Tierra del Fuego. Allí trabajó por primera vez en el servicio de clínica médica del Hospital Regional de Río Grande desde 2003 al 2009.
Con su esposo decidieron cambiar de destino porque “estábamos cansados del clima muy frío” de esa provincia patagónica. Una amiga suya que tenía familiares en La Pampa la pone en contacto con Salud Pública, que le ofrece desempeñarse en la posta sanitaria de Casa de Piedra. Aceptó y así se produjo su llegada y la de su familia a esta provincia, a la que dejarían seis años después para más tarde regresar. “En 2015, nos fuimos a vivir a Río Negro donde trabajé en el hospital de General Roca hasta 2017 cuando me cansé de la gran ciudad y me volví a Casa de Piedra. Hace unos días nos venimos a Mauricio Mayer”, contó la médica generalista.
“Se dio la posibilidad porque justo Mayer estaba sin médico y a través de una permuta pudimos venir a trabajar acá”, explicó. Eso significa que otra profesional ocupó su lugar en Casa de Piedra. Allí su marido manejaba la ambulancia y tiene el mismo trabajo en la posta. El anterior conductor del vehículo sanitario se fue a trabajar al hospital de Santa Rosa.

“Estamos encantados”.
Desde fines de octubre, Maisón junto a su esposo, su hijo de 4 años y su hija de 10 años viven en la vivienda destinada a la facultativa ubicada a pocos metros del centro de salud, cuya directora sigue siendo una enfermera.
“Ya nos hemos incorporado al trabajo diario. El pueblo es muy tranquilo, pintoresco, muy limpio y la gente es muy amable así que estamos encantados”, dijo al evaluar sus primeros días. Encontró “gente grande y niños, los dos extremos. En los adultos mayores prevalecen las patologías crónicas más comunes: hipertensión, diabetes, trastornos vasculares, pero en general es una población sana. En cuanto a los niños se presentaron con fiebre, tos, catarros, nada grave”. La posta estuvo sin una profesional permanente desde marzo pasado cuando la doctora Sandra Maldonado pidió su traslado a Santa Rosa. Se marchó junto a su marido, quien realiza tareas administrativas en el ámbito de Salud Pública. Ambos estuvieron trabajando en el pueblo durante once años. El intendente Celestino Folmer se movilizó a la Subsecretaría de Salud del gobierno provincial en busca de una nueva galena. También realizó gestiones el concejal Clemente Schönheiter (PJ). Mientras tanto, los pacientes fueron atendidos por médicas de Winifreda.