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Preocupa la cotorra argentina

LA ESPECIE INVASORA QUE MAS CRECIO EN ESPAÑA

Una organización ambientalista de alcance mundial urgió a las autoridades municipales y ambientales de España a intensificar la lucha contra la «cotorra argentina», una especie invasora que está instalada en la península y no para de crecer. En sintonía con ese reclamo, el Ayuntamiento (municipio) de Madrid anunció el inicio de un plan para combatir su población.
La advertencia fue lanzada por la organización SEO/BirdLife, una ONG que «lleva años alertando a las autoridades municipales» de Madrid sobre el avance de la especie, sin que su clamor haya sido atendido en toda su intensidad.
Para el técnico Blas Molina, urge aplicar el Real Decreto por el cual se regula el Catálogo español de especies exóticas invasoras, que obliga a las administraciones competentes a adoptar las medidas de gestión, control y posible erradicación de las especies incluídas en ese listado.
Esta normativa señala, dice un informe de EuropaPress, que los organismos estatales deben establecer planes y campañas de control y erradicación para tender a su eliminación del medio natural en el menor plazo posible, de acuerdo con la gravedad de la amenaza y el grado de dificultad previsto para su erradicación.
Para Molina, no se están tomando «las medidas adecuadas a tiempo» para evitar daños «muy graves a la biodiversidad» ante las numerosas especies invasoras que se registran en España y otras regiones de Europa.
Es el caso del crecimiento «alarmante», según SEO/Birdlife, de especies de aves como la cotorra argentina, muy extendida en Italia y España, sino también de especies como la cotorra de Kramer, que está afectando a Francia, Bélgica y Reino Unido.
Junto con la cotorra argentina y la de Kramer, España también asiste a un importante avance de plantas como el plumero de las pampas -nuestra conocida «cola de zorro»-, mamíferos como el visón americano, algas como las que invaden las costas andaluzas, el cangrejo azul en el delta del Ebro, la avispa asiática, el caracol manzana, el moquito tigre, el mapache en Madrid, o el cerdo vietnamita.
Para el técnico, no alcanza con tomar medidas económicas sino que es necesario también replantearse un cambio en la forma de vivir, ya que algunas de estas especies invasoras llegar a través del movimiento de barcos y aviones.

Daño.
Respecto de la cotorra argentina, SEO/BirdLife está estudiando la competencia que genera en especies autóctonas mientras que ya se ha observado el daño que provoca en cedros, plátanos de paseo y otras especies del arbolado urbano, ya que se comen brotes y secan las ramas.
Una característica de la especie invasora es el voluminoso tamaño que tienen sus nidos, en los que cada pareja puede poner hasta cuatro huevos al año, así como el daño que provocan en las zonas agrícolas.
Según la ONG, en 2016 había en España unos 10.000 ejemplares de la cotorrita, mientras que para este año se calculan unos 19.000.
«Estamos haciendo las cosas mal», reiteró Molina. «Hay que corregir la situación porque la pérdida de biodiversidad se incrementa con la presencia de especies invasoras», insistió al señalar que este ritmo creciente de las poblaciones alóctonas puede producir un cambio relevante de la biodiversidad autóctona.