Provincias en pie de guerra por la laguna La Picasa

CONFLICTO SIMILAR AL DEL RIO QUINTO

Productores del sur santafesino advirtieron sobre la desesperante situación que viven desde hace años en la zona de la laguna La Picasa, cada vez más propensa a sufrir inundaciones. El aumento en el nivel de agua, y la negativa de Buenos Aires a recibir los excedentes hídricos que azotan el sistema ocasionaron que, en los últimos meses, se sumaran más de 30 mil hectáreas inundadas, según indicó en un informe el sitio La Política Online (LPO).
Esta extensa área productiva viene sufriendo inundaciones periódicas desde fines de la década del ’90. En el 2001 tuvo su pico máximo y el plan de obras previsto para revertir la situación nunca se terminó. Lo que se hizo fue deficiente y, en muchas ocasiones, solo sirvió de “parche” para la problemática.
El conflicto compromete a las provincias de Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires. Mientras Córdoba incrementa cada vez más la cantidad de agua vertida en el sistema de La Picasa, la provincia de Buenos Aires se resiste a recibir los excedentes hídricos. Esto produce las inundaciones que sufren los productores del sur santafesino.
Esta situación se asemeja al conflicto que tiene La Pampa con la provincia de Buenos Aires en torno al cauce del río Quinto. Es que las obras necesarias para canalizar los desagües y, en consecuencia, evitar las inundaciones no se están llevando a cabo, escenario que se agravó con la expansión de las zonas de cultivo y la obstrucción de los canales naturales de escurrimiento del lado bonaerense.

Sin plan.
“Hoy Nación tendría que tomar la decisión de trazar un plan de manejo del agua, regular la cuenca y a partir de ahí, con criterio de proporcionalidad de costos, definir las obras y que no las solvente una sola provincia” consideró Angel Borello, presidente de la comisión de Asuntos Hídricos de la Confederación de Asociaciones Rurales de Santa Fe (Carsfe), en diálogo con LPO.
Es que con el “boom” de la soja y la ampliación de las fronteras agrícolas, los dos grandes sistemas de desagüe de la provincia de Córdoba, el Carcarañá y La Picasa, padecieron importantes modificaciones en los caudales recibidos, agregó el sitio.
En la laguna la Picasa los cambios impactaron de manera estructural en el ecosistema de la región. De ser un sistema cerrado, que incidía en un área de 30 mil hectáreas se convirtió en una gran cuenca que ahora abarca 580 mil por los canales que aporta Córdoba, agravado por la acción de Buenos Aires de obstruir los canales de escurrimiento naturales, apuntó el medio porteño.
Como con la reforma constitucional del ’94 se determinó que cada provincia administra sus recursos hídricos, dejó a Santa Fe con pocas herramientas para el reclamo judicial y debió apelar a la negociación política y depender de la predisposición de los mandatarios de las provincias vecinas. Calco de lo que sucede con nuestra provincia en los diferentes conflictos hídricos que enfrenta a La Pampa con sus vecinos, como la mencionada Buenos Aires y Mendoza.

Sin respuesta.
Con la actual gestión a cargo de Pablo Bereciartúa como subsecretario de Recursos Hídricos de la Nación, se intentó dar una solución al conflicto. Sin embargo, el plan no avanzó más allá la presentación de un estudio sobre la problemática y el diseño de un sistema de drenajes y canales subterráneos para afrontar la situación, el cual no se inició.
“Quedó en una expresión de deseo”, se lamentó Borello quien señaló que el último aporte del gobierno nacional fue la construcción del Reservorio Nº 3 que actualmente no funciona como está previsto porque la cota superó los 102.5 metros superando la capacidad del mismo. De esta manera, la inacción -o el favoritismo hacia uno de los lados- tienen claras consecuencias para una de las provincias.