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Daños en una escuela

MIGUEL RIGLOS: VACIARON MATAFUEGOS, COMIERON ALIMENTOS Y ESCRIBIERON "FELIZ AÑO NUEVO"

El hecho fue repudiado por toda la comunidad riglense. La directora de la escuela, María Claudia Paturlanne, pide el esclarecimiento para poder hablar con los padres y concientizarlos. «Hasta los pibes que lo hicieron estuvieron el peligro, pudo ser como en Rolón», dijo.
MIGUEL RIGLOS – Una enorme indignación provocó en Miguel Riglos y la zona los daños que afectaron a la Escuela 91 de esa localidad. Autores desconocidos entraron por una ventana trasera y vaciaron al menos dos matafuegos. También comieron alimentos que estaban en la heladera, y en un pizarrón dejaron un cartel, y hasta una «carita feliz», burlándose del ataque.
Desde la Comisaría Departamental confirmaron el hecho y aseguraron que están trabajando en el tema. «Estamos investigando, hay gente que vio a tres jovencitos, uno con una camiseta de Argentina. Hay una causa iniciada ante la fiscalía de turno», precisó una fuente consultada.
El episodio se registró aproximadamente a las 21 del pasado domingo. A esa hora vecinos cercanos al establecimiento educativo vieron que una nube salía por una ventana del edificio escolar y pensando que era un incendio llamaron a los Bomberos Voluntarios y a la policía. También a la directora de la escuela, María Claudia Paturlanne. Cuando llegaron se encontraron con un verdadero desastre, en realidad lo que había pasado era que habían vaciado al menos dos extinguidores industriales y un polvo verde cubría varias de las dependencias.
Ayer LA ARENA pudo hablar con María Claudia Paturlanne quien brindó algunas precisiones. «Me avisaron y salí para la escuela pensando en un incendio, pero cuando entramos -aproximadamente a las 9.30- nos encontramos con que todo el lugar estaba cubierto de polvo. Todavía había polvo en suspensión, los bomberos me dijeron que correspondía a el contenido de extintores y que lo habían accionado hacía pocos minutos», contó.
La docente reveló a este diario que «los vecinos, parroquianos de un bar que está en frente y otros moradores de casas aledañas, le contaron a la policía que tras la ‘nube’, vieron salir de la escuela a tres adolescentes, uno con una camiseta de Argentina, quienes corrieron hacia el barrio que está ubicado en el sector sudeste de la localidad. Los bomberos hallaron en su recorrida un balde de 20 litros de plástico, que no pertenece a la escuela, que fue el elemento que usaron para acceder a una de las ventanas, forzarla e ingresar».

Un caos total.
La docente explicó lo que sintió al tomar conciencia de lo que había pasado. «Fue algo realmente feo, sentí una impotencia y rabia. Es indignante ver cómo alguien puede hacer semejante daño, a un lugar donde van a educarse todos los niños del pueblo, fue una agresión a toda la comunidad. Es triste y lamentable que haya chicos que puedan cometer semejante acto de vandalismo, pero más me preocupa que hayan llegado a la casa cubiertos de polvo y sus padres los apañen», señaló.
En el interior los autores del hecho vaciaron entre dos y tres extintores. Cubrieron paredes, muebles, pisos, y otros enseres educativos. Pero, además, tuvieron tiempo para comer algunos turrones y alfajores que estaban en la heladera. Y también un pedazo de torta, con cuya cobertura de crema escribieron en las paredes. No saben su falta algún bien escolar.
En su deambular por el establecimiento desparramaron juguetes del jardín de infantes, manipularon elementos de la sala de Música, y tuvieron el cinismo de escribir con tiza en el pizarrón de primer grado la leyenda: «Feliz Año Nuevo», al que le agregaron una «carita feliz».

Indignación y solidaridad.
La noticia corrió rápidamente en Miguel Riglos, especialmente a través de las redes sociales. De inmediato hubo un rechazo y repudio a los daños registrados. Por otro lado se montó un operativo de recuperación de la escuela.
«Pero como de todo hecho desgraciado es bueno rescatar las cosas buenas, y acá hay varias. El accionar de nuestros Bomberos Voluntarios que estuvieron siempre con nosotros. La actitud de nuestros docentes, no docentes y ex docentes, y de algunos que vinieron de Macachín con sus familias a ayudar en la limpieza hasta las 12.30 del mediodía. Realmente nos sentimos unidos y trabajamos en equipo», resaltó.
«Es mucho el daño que hicieron. Hicimos una limpieza de pisos y bancos, pero queda ahora asear las paredes con lavandina para desinfectar porque ése polvo es nocivo. Y lo que hicieron fue peligroso, por acá quedó flotando lo que pasó hace tiempo en Rolón, porque estos chicos pudieron haberse intoxicado también»,
«Pedimos que se esclarezca el hecho. En invierno ya tuvimos un caso similar. Creo que es muy importante saber quiénes fueron porque es la forma de poder hablar con los padres y concientizarlos de que no es bueno cubrirlos. Además si no se corta un día pueden hacer un daño más grave», dijo Paturlanne.