“Pudo haber sucedido cualquier cosa”

EL FISCAL SANCHO Y EL JUICIO A LOS POLICIAS "SEDICIOSOS"

Guillermo Sancho es fiscal general de la Fiscalía Temática de Delitos Económicos y contra la Administración Pública, y es el fiscal del juicio oral y público contra ex policías acusados de “sediciosos”, que lideraron el acuartelamiento de diciembre de 2013.
“Los hechos fueron muy graves, la gente no tomó dimensión de lo que podría haber sucedido. Sólo se recuerda que la Jefatura fue tomada, que vino la Gendarmería y hubo movimientos extraordinarios en la ciudad, pero no dimensiona que pudo haber sucedido cualquier cosa”, sostuvo Sancho en diálogo con Radio Noticias.
El fiscal enfatizó que producto de esa protesta policial se interrumpió el servicio del “101” y señaló: “Estoy convencido de que si en esa noche hubieran existido intentos de saqueos en la ciudad, todo se habría agravado, más tomando en cuenta el efecto dominó de lo que estaba pasando en otras provincias, como es el caso de Córdoba donde hubo saqueos y muertos”.
“Esto no ocurrió acá porque no tenía que pasar, pero la policía no podía dar seguridad. A partir del reclamo (de los sediciosos), muchos (policías) se sumaron a la protesta, pero se juzga a algunos que provocaron que todos estuviéramos en riesgo hasta que llegó la Gendarmería”.
-¿Hubo algún costado político en esta revuelta policial?
-Fue un hecho solamente policial, protagonizado por suboficiales, porque los oficiales siguieron trabajando. Y cuando se acordó el incremento salarial del 19 por ciento, se levantó la protesta pese a que eran 12 los puntos que se reclamaban (el primero, la salida del jefe Baudaux); con el aumento se levantó la toma de la Jefatura.
-¿Los sediciosos instigaron a que se tomara un supermercado para presionar a las autoridades?
-No fue alentado, sí la noche anterior hubo un intento de saqueo (en “La Anónima” de zona norte), pero se evitó porque estaban los oficiales trabajando, también había un fiscal y el jefe de Policía. Ellos lograron que no se avanzara sobre el comercio. Quizás podría pensarse que era una movida que podía suceder, porque al día siguiente se tomó la Jefatura. No parece que (el intento de saqueo) haya sido promovido por los sediciosos, aunque la amenaza de falta de seguridad es una forma de presionar para obtener una respuesta a los reclamos, lisa y llanamente una extorsión.

Agremiación.
Se le preguntó al fiscal Sancho si la agremiación de la policía puede evitar este tipo de problemas. “La agremiación no se da por la función que cumple el policía y no voy a analizar el tema porque no me corresponde, pero por su función es difícil que pare la policía. El mismo gobernador dijo que si paran los médicos se pueden buscar alternativas, pero la policía es que nos brinda la seguridad y si para, vivimos en inseguridad; es un sistema muy complicado.
-Desatado el conflicto, ¿las autoridades provinciales actuaron con celeridad?
-Se actuó con la celeridad del caso, porque los puntos eran diversos y dependían (sus respuestas) de distintos funcionarios. El tema salarial corresponde a un Ministerio y el cambio de los jefes a otro. Esa noche estuvieron reunidos la totalidad de los ministros con el gobernador, pero no es fácil negociar en estas condiciones, se negociaba en un contexto muy grave, con la verticalidad policial rota. Por eso digo que el tiempo no debe minimizar la gravedad de los hechos, por más que no haya pasado nada porque no hubo saqueos, pero fue algo muy grave.