Ratifican sentencia contra un abusador

(General Pico) – El Tribunal de Impugnación Penal ratificó ayer la condena de ocho años de prisión que le impuso meses atrás la Justicia piquense, a un joven que abusó en forma reiterada de una niña de apenas seis años de edad.
Florentino Rubio, juez de audiencia de la Segunda Circunscripción Judicial con asiento en esta ciudad, el 18 de abril pasado condenó a ocho años de prisión a un joven estudiante por el delito de Abuso Sexual con acceso carnal agravado como delito continuado. El magistrado acreditó que el acusado abusó de una niña desde los 6 a los 7 años, cuando la víctima concurría los fines de semana y durante los recesos escolares de invierno, a la casa de su padre y sus abuelos, en la que vivía el joven.
De esta manera, los jueces Mauricio Piombi y Fernando Rivarola, rechazaron el recurso de impugnación que presentara el defensor Oscar Ortiz Zamora, en el que adujo que se realizó una errónea valoración de las pruebas y que la denuncia en contra de su defendido, obedeció a una “venganza”. El defensor también cuestionó el relato que brindó la niña en Cámara Gesell, las declaraciones de tres testigos por no haber tenido conocimiento directo de los hechos y la calificación legal, tras entender que no había relación preexistente.

Argumentos.
Con a la Cámara Gesell, Piombi expresó “halló respaldo en otros elementos de prueba que, en definitiva, conformaron la convicción necesaria en el sentenciante para el dictado de la resolución condenatoria”. También destacó que la psicóloga que entrevistó a la niña, concluyó que brindó un relato “claro y creíble y sin contradicciones fundamentales”.
En el mismo sentido, argumentó: “Las pruebas valoradas en la sentencia, no se encontraron desconectadas sino que por el contrario, el juez formó su convicción en el análisis en conjunto de todos ellas. Así el testimonio de la menor cobra relevancia, no solo por el análisis de esa declaración que efectuó la psicóloga, sino también por la impresión que de la Cámara Gesell tuvo el magistrado y de lo percibido en la audiencia a través de los testigos que depusieron en relación a lo que la menor les contó, permitiendo afirmar que formó su convicción en datos objetivos y subjetivos a través de los que le atribuyó veracidad y certeza al relato de la víctima”.
Por último evaluaron la calificación legal del delito achacado, y coincidieron en la correcta aplicación de los agravantes de la figura.