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Reabre la confitería del CMC

CARLOS SAN MIGUEL GANO LA CONCESION POR TRES AÑOS

A partir del mes próximo reabrirá sus puertas la confitería del Centro Municipal de Cultura (CMC), la cual estará a cargo de Carlos San Miguel, actual propietario de un restaurante y bar ubicado en la calle Lagos, entre Gil y 25 de Mayo.

El empresario gastronómico fue quien se adjudicó la licitación que realizó la Municipalidad de Santa Rosa. El perfil de su local del centro combina la gastronomía con el arte, puesto que allí se realizan espectáculos musicales y muestras artísticas, además de variados talleres culturales.

La idea de reabrir ese espacio surgió de la actual gestión municipal. De hecho, el intendente Leandro Altolaguirre giró un proyecto de ordenanza con ese fin durante el mes de abril del año pasado. El espacio de la confitería del CMC se encuentra sin funcionamiento desde el año 1996.

El Centro Cultural representa un espacio muy significativo para la historia de la capital provincial. Su utilización data del año 1906, cuando la edificación era utilizada como Mercado de Abasto. Adquirido -posteriormente- por la Municipalidad en 1921, fue utilizado por la comuna como Mercado Municipal hasta que, a mediados de los ’90, se destinó finalmente a fines culturales.

En sus inicios, el Centro contaba con un inmueble destinado a la instalación de una confitería. Sin embargo, el desarrollo del negocio no fue fructuoso y quedó sin efecto al mes de su inauguración. Hasta el momento, el espacio no volvió a usarse para ese fin, situación que tendrá su fin en febrero, de acuerdo a los plazos que maneja la Secretaría de Educación, Cultura, Turismo y Empleo de la ciudad, a cargo de Gabriel Gregoire.

El funcionario considera que la reapertura de la confitería permitirá mejorar los servicios que se brindan a los vecinos que concurren a realizar actividades culturales, además de constituir una fuente de ingreso que contribuya a solventar el presupuesto del área. San Miguel se adjudicó la concesión por un plazo de tres años que puede prorrogarse por otros dos en las condiciones que se estipula el pliego de la licitación.