Reporteros gráficos acusaron a Baraldini de intimidarlos

El Tribunal Oral Federal de La Pampa dio por terminada la ronda de declaraciones de los ex policías y ex militares acusados por delitos de lesa humanidad en la provincia y abrió las puertas a las audiencias de alegatos que comenzarán el 14 de noviembre, con las querellas.
Ayer, habló nuevamente el ex jefe de la Policía pampeana durante la última dictadura, Luis Enrique Baraldini (79), quien insistió en el descargo de responsabilidades y apuntó al ex comisario Roberto Constantino, ya fallecido y condenado en el juicio de 2010.
Dijo que la orden 129 que creó el grupo de tareas no se ejecutó y quedó “totalmente anulada, sin ninguna repercusión. El ministro de Gobierno dijo que ese grupo de oficiales iban a la Primera porque la policía iba a tener una actividad muy intensa como ocurrió después”.
Además, recordó que en noviembre de 1975 la Legislatura aprobó la normativa por la que “la policía tenía que apoyar a los militares en la lucha contra la subversión, por lo que el jefe de Policía fue al cuartel de Toay para hablar con el jefe de la Subzona Militar 14 junto a Constantino. Ahí acordaron cómo sería el apoyo policial al Ejército y nombran a Constantino como oficial de enlace con amplias atribuciones”.
En la práctica, agregó, cuando el Ejército necesitaba colaboración policial “hablaban con Constantino y él decía qué vehículos y el personal que iba a concurrir sin saber qué actividad tenían que realizar porque era secreto”. Manifestó que el jefe de la Unidad de Operaciones “impartía la orden y ahí se conocía qué operación se iba a desarrollar”.
Baraldini contó ante los jueces del TOF que en ese momento le pidieron que realice un informe sobre los sectores más vulnerables de la provincia y las necesidades de la fuerza de seguridad. Ese trabajo, según explicó, lo hizo con Constantino. “Fue mi maestro, mi instructor, yo no sabía que luego iba a ser jefe policial” el 24 de marzo de 1976, añadió.
Además, el acusado explicó que cuando ocurrió el golpe cívico militar, “la Subzona ocupó la Casa de Gobierno y a mí me mandan como jefe de Policía. Pasó el tiempo, la Subzona volvió al Regimiento y los cargos son ocupados por otros oficiales”. Comentó además que llevó el informe sobre la situación de la policía al Ministerio de Gobierno y allí se enteró de su designación como jefe policial.
Particularmente, el ex policía aseguró que “ignoraba cómo era el trabajo” en la fuerza de seguridad pampeana y reiteró que Constantino fue su “instructor y pude avanzar en esos años en base a esa instrucción”.
Baraldini está acusado por delitos de asociación ilícita, secuestros y torturas en perjuicio de 214 víctimas pampeanas. Es señalado como “un ícono” del terror de la dictadura en la provincia, donde ocupó el cargo de máximo responsable de la Policía. También fue jefe de Inteligencia del Ejército.

“Le preparaba mate a Constantino”.
Durante la audiencia, también declaró Orlando Osmar Pérez (70) quien contó que hizo el servicio militar y luego ingresó a la policía, donde se desempeñó como “ordenanza” en la Unidad Regional que funcionaba en la Seccional Primera, y donde ejercía el grupo de tareas de la Subzona 14.
Sobre su tarea en aquella dependencia policial, manifestó que “era ordenanza y le preparaba el mate a Constantino”. Luego, pasó a formar parte del cuerpo de infantería y aclaró: “Jamás traté con detenidos, jamás le pegué a nadie. Las acusaciones son calumnias”.
En otro tramo del relato, el acusado por delitos de secuestros y torturas en perjuicio de 31 pampeanos, reconoció su participación en el Operativo de Jacinto Arauz donde fueron secuestrados docentes y vecinos, pero señaló que cuando llegaron al pueblo por orden del ex comisario Roberto Fiorucci lo dejaron en el acceso y lo “cargaron” a la vuelta. “Vivíamos asustados porque no sabíamos lo que iba a pasar”, dijo Pérez y siguió: “No vi a ningún detenido”. Aclaró que “se quedó gente” buscando al profesor Guillermo Quartucci, que se había fugado del puesto caminero.
También participó del procedimiento en el que se detuvo a miembros de la familia de “los Beco” Rodríguez en Zona Norte, aunque solo estuvo formando parte del cerco policial que se impuso ante el allanamiento. “No hice detenciones ni allanamientos, no sé en qué se basan para tantas denuncias”, indicó.
Por otra parte, Pérez señaló que solamente participó como personal subalterno del traslado de Juan Carlos Haddad desde Caleufú a la Brigada de Investigaciones en Santa Rosa, y además, rechazó las acusaciones por procedimientos realizados en Intendente Alvear y en Casa de Gobierno. “Jamás le pegué a nadie”, reiteró.
En su declaración, el ex policía se quejó por las acusaciones en su contra y porque no fueron imputados otros ex policías como Rubén Benavidez y Juan Ramos, que según dijo participaron de detenciones y tenían mayor rango que él. “Yo era agente recién ingresado, qué posibilidad tenia de matar a alguien o de decir yo no voy”, explicó, aceptando solo preguntas de la defensora oficial Laura Armagno y de los jueces.

“Imita señalamientos y persecuciones”
El Sindicato de Trabajadores de Prensa La Pampa Zona Sur repudió ayer “enérgicamente el ataque realizado por el represor Luis Baraldini, a través de la pantalla de un escrito judicial, contra trabajadoras y trabajadores de prensa, medios periodísticos y organizaciones sociales”. También hubo públicos repudios desde la CTA y desde el Movimiento Popular Patria Grande de La Pampa.
“Con una jerga y una técnica que imita los señalamientos y persecuciones sufridos por sectores políticos y sociales, y hombres y mujeres militantes durante la Dictadura, Baraldini marcó, en el pretendido contraataque judicial, a cada uno de quienes considera sus enemigos. Se trata de trabajadores y trabajadoras de prensa y de militantes del Movimiento Pampeano por los Derechos Humanos, quienes expresaron su repudio por el desplazamiento sin restricciones ni condicionamientos de quien está procesado, imputado de asociación ilícita en 214 casos de tortura y secuestro”, señalaron desde el Sipren.
“Consideramos que lo ocurrido el pasado domingo (un represor viajando en el colectivo de línea junto a una víctima del terrorismo de Estado) y el pretendido contraataque judicial del ex jefe de Policía, muestra lo dañino que resulta el laxo régimen de prisión domiciliaria del que goza Baraldini”, añadieron.
“En el caso de Baraldini, se trata de un represor que burló a la justicia en el primer juicio de la Subzona 14 y eludió la etapa oral profugándose durante 8 años. Ahora utiliza, en medio de un juicio con todas las garantías constitucionales, esos amplios márgenes de su detención para amedrentar a víctimas, periodistas y militantes, en ‘revival’ que resulta inaceptable”, puntualizaron seguidamente.
“La Justicia Federal está obligada a revisar esa situación. Más precisamente el Tribunal Oral Federal de Santa Rosa está obligado a una determinación que proteja a las víctimas y a la sociedad pampeana. La Corte Suprema de Justicia dio una señal fuerte al revocar la detención domiciliaria de otro genocida, el exjefe policíal Miguel Etchecolatz”, recordaron finalmente desde el Sipren.

“Buscó provocar”
Un momento de tensión se vivió ayer en el final de la audiencia realizada en el Colegio de Abogados cuando el ex policía de la dictadura Luis Enrique Baraldini tuvo un accionar intimidante con los reporteros gráficos que cubrieron la jornada. “Buscó provocar”, manifestaron los trabajadores de prensa.
Todo ocurrió cuando Baraldini quiso salir de la sala por un pasillo en el centro del auditorio, cruzándose en forma obligada con los periodistas que están siempre ubicados en ese lugar -desde donde siguen el debate-, y evitando así hacerlo por uno de los laterales, como sucede habitualmente.
Allí estaba el fotógrafo Milton Fernández, secretario general del Sindicato de Prensa, quien acusó a Baraldini y a su abogado Pedro Mercado, que lo acompañaba, de tener una “actitud intimidante”. Como Fernández no se movió del pasillo y le reprochó el accionar en la cara, finalmente el ex jefe de la Policía en la dictadura optó por cruzar entre las sillas y salir por la puerta por donde lo hace habitualmente. Luego, los agentes federales pidieron a la prensa que se retire del lugar.

Denunciado.
El accionar de Baraldini se produce luego del escrache que le hicieron integrantes del Movimiento Pampeano por los Derechos Humanos, cuando bajaba de un micro el pasado fin de semana después de un viaje a Buenos Aires por cuestiones médicas. Esa situación, que fue registrada por los medios gráficos locales, mereció un pedido de la fiscalía federal para que Baraldini vuelva a la Unidad 4 y se le revoque el beneficio de la prisión domiciliaria.
En rigor lo que buscó Baraldini con su actitud en el Colegio de Abogados fue apuntar contra la fotógrafa Cecilia Fernández, quien dijo en las redes sociales: Baraldini “eligió salir de la sala por un pasillo por donde nunca, desde hace un año que presencio las audiencias, lo había hecho, por el sector donde me encontraba parada junto a mis compañeros, por el sector donde se nos ha asignado a la prensa. Fue interceptado por un compañero que no le permitió continuar con sus actos de intimidación y provocación. Pedimos y exigimos justicia”.

“Presuntas víctimas”
El ex secretario general de la Gobernación y ex coronel Néstor Omar Greppi (75), afirmó ayer que se encuentra procesado por denuncias de “presuntas víctimas” y rechazó haber ocupado “alguna función militar” en La Pampa durante la última dictadura. “Era imposible” realizar ambas funciones, aclaró.
Dijo que llegó de Buenos Aires el 24 de marzo de 1976 para ser secretario general y se quejó de quienes insisten en relacionarlo con actividades militares en la dictadura ocurrida en la provincia. “Me imputan autoría mediata o directa de hechos acaecidos en algunos casos antes o mientras yo bajaba del avión en Santa Rosa”, indicó el ex militar condenado a 20 años por delitos de lesa humanidad en el juicio de 2010.
Greppi, acusado ahora de asociación ilícita, secuestros y torturas en perjuicio de 91 personas, señaló que “nunca” formó parte de la Subzona 14 y que “mi función fue netamente administrativa. No hay personal militar o policial que indique que recibió algún tipo de orden mía. Ando a los cachetazos sacándome las responsabilidades de encima”.