Responsabilizan a un menor por la autoría de ocho causas

El juez de control santarroseño Carlos René Ordas declaró la autoría y responsabilidad de un menor de 17 años en relación a tres delitos en ocho causas: robo simple en tres ocasiones, dos en grado de tentativa, encubrimiento por receptación dolosa agravado por dedicarse con habitualidad a la comisión de hechos de encubrimiento y hurto calificado por escalamiento en grado de tentativa. Además ordenó el envío de una copia del fallo al Juzgado de la Familia, Niños, Niñas y Adolescentes.
La resolución de Ordas fue consecuencia de un acuerdo de juicio abreviado presentado por la fiscala Leticia Pordomingo, el defensor oficial Pablo de Biasi, la asesora de Menores, María Graciela Manera, y el propio imputado.
Los tres primeros hechos los cometió teniendo 16 años. El primero ocurrió el 16 de septiembre del año pasado, cuando ingresó a un complejo de departamentos de la calle Pestalozzi y, tras dañar candados, intentó sustraer una bicicleta. En esas circunstancias fue sorprendido por un vecino, se escapó y fue detenido por la policía en una vivienda cercana luego de saltar un tapial.
El segundo delito se produjo el 1 de abril de este año, cuando se hallaron en su poder, cucharones, coladores y otros objetos de cocina que habían sido sustraídos del Albergue Provincial. A su vez, el 23 de ese mes, se le atribuyó al menor tener en su poder un estéreo y un amplificador que habían sido robados de un Ford Escort.

Otros cinco hechos.
Los otros cinco hechos ocurrieron cuando el imputado ya había cumplido 17. El 27 de mayo, a la madrugada, fue interceptado por la policía en Utracán y Telén, circulando en una bicicleta que había sido sustraída. Un mes después, el 23 de junio, robó -luego de cortar una cadena- una bicicleta del garaje de una casa de la calle Gil. Ese mismo día, una hora y media más tarde, se lo encontró con una bicicleta playera que habían birlado del interior de un complejo de departamentos de la calle Alem.
Más acá en el tiempo, el menor aceptó que el 1 de agosto, después de forzar el mecanismo de seguridad de una ventana, se llevó del interior de una vivienda una mochila, dos camperas, una calzada, un disco externo y 4.000 pesos. El último delito lo cometió cinco días más tarde, cuando tras saltar una reja y abrir una puerta balcón, entró a una casa de la calle Trenel a las cinco de la madrugada y no se llevó nada porque se activó la alarma.