Robaron elementos por $400 mil y le dejaron una amenaza

INGRESARON AL CAMPO DE TORRES, CERCANO A ANGUIL

El campo que la familia Torres tiene a 28 kilómetros de Santa Rosa fue objeto de visitas indeseables el pasado domingo. Los ladrones se llevaron una serie de enseres que el propietario valuó en unos 400 mil pesos.
José Luis Torres indicó que “deben ser conocidos”, porque los perros que tiene en el campo no parecen haberse inmutado, y los intrusos habrían estado sabiendo los horarios en que el dueño se ausentaba. “Con mi novia nos fuimos a las 10 de la mañana, y llegamos de vuelta cuando estaba oscureciendo, así que estuvieron en pleno día”, contó.
Los delincuentes habrían reventado la puerta de la casa principal utilizando el palier de un tractor. Cabe decir que en el lugar hay otra vivienda un poco más chica para el eventual cuidador (hoy no tiene ninguno, y Torres está buscando una persona para eso).
“Rompieron un pedazo de la puerta del frente y después metieron la mano y sacaron las trancas para entrar”, explicó.
Una vez dentro los delincuentes se dedicaron a revolver todo, cajones y placares, dieron vueltas los colchones -“supongo que buscaban plata”, especuló-, y se llevaron lo que encontraron de valor: televisor, microondas, cubiertos de plata; y de la casa del cuidador todos los recados”, los que valuó en unos 50 mil pesos cada uno. También se alzaron con una motosierra y otras herramientas de trabajo.

“Deben ser conocidos”.
El propietario precisó que el campo se encuentra a 5 kilómetros de la ruta nacional nº 5, en cercanías de Anguil; y que la vivienda se encuentra pegada al camino vecinal. Insistió en que “tienen que ser conocidos… encontramos dos huellas de alpargatas, y después vino la policía (de Anguil y también de Santa Rosa) que levantaron huellas de adentro de la vivienda”.
Los ladrones le dejaron un mensaje a Torres. Una extraña leyenda, escrita al parecer con tiza que dice textualmente: “Pagá lo que debé. La prócima te prendo fuego todo” (sic). “Y la verdad es que yo no debo nada”, amplió Torres. El establecimiento rural tiene unas 800 hectáreas y está destinado a la agricultura.