Inicio La Pampa Robó 4.000 ladrillos y los vendió por Facebook

Robó 4.000 ladrillos y los vendió por Facebook

Es adolescente, tiene apenas 16 años y carga sobre su espalda un amplio prontuario por robos en diversos barrios del norte de Santa Rosa. La Policía lo detuvo el 12 de mayo luego de que ingresara a robar a una casa de la calle Maestros Puntanos, de donde sustrajeron varios elementos, entre ellos un secarropas. La Justicia había solicitado su detención algunos días antes de ese hecho y debía ser alojado en el Ipesa, sitio donde permanece actualmente.
A principios de abril al joven se le había imputado un hecho de robo a un kiosco donde utilizaron un palo con un gancho en la punta para alcanzar los elementos robados. Sin embargo, como no había pruebas suficientes, el ilícito quedó impune.
Ahora, mientras se encuentra dentro del Instituto Provincial de Educación y Socialización de Adolescentes, trascendió que, días antes, fue autor del robo de 4.000 ladrillos que vendió a través de una red social a cambio de 7.500 pesos. Para venderlos el chico utilizó su identidad verdadera y para trasladarlos al lugar que le indicó el comprador, le habría pagado a un fletero.
Según pudo saber LA ARENA el hecho ocurrió hace unos 15 días, pero el damnificado, dueño de un terreno, se dio cuenta del faltante durante la jornada de domingo. El hombre regresó al inmueble después de estar ausente casi por un mes y al arribar al predio, ubicado en la calle Esmeralda casi Fortineras, en el barrio Villa Elisa, descubrió que le faltaban 4 mil ladrillos; y que también le habían sacado un alambrado para poder perpetrar el hecho. El damnificado denunció el hecho a la Seccional Segunda.
De acuerdo a los trascendidos, después de algunas diligencias los uniformados conocieron que un transportista -un fletero- cercano al lugar de donde faltaron los ladrillos había recibido como pago la suma que rondaba los 2 mil pesos para trasladar el material hasta un predio de la calle «Dino» Saluzzi y Festa, en el barrio El Faro.
Conociendo ese dato, los investigadores fueron hasta el lugar donde un hombre les dijo que su hijo había adquirido unos ladrillos que se vendían a través de una publicación de Facebook. Dicho joven confirmó sobre la compra y según les dijo a los policías, pagó cerca de $7.500 a otro joven, de quien dio la identidad (resultando ser el menor que tenía pedido de detención).
También les aseguró que desconocía que los materiales habían sido adquiridos de manera ilegal, por lo tanto se prestó para devolverlos.