Salineros temen despidos

CRISIS EN LA INDUSTRIA PAMPEANA DE SAL

(Macachín) – El secretario general de la Unión Obrera Salinera Argentina (UOSA), Gastón Orellana, en diálogo exclusivo con LA ARENA, aseguró ayer que el sector de la industria salinera de todo el país está en estado de alerta máxima. Asegura que las ventas cayeron estrepitosamente y que la cadena de pagos está cortada. Desde Sal Dos Anclas le comunicaron que en noviembre y diciembre habrá vacaciones obligatorias, y que en enero, si persiste la actual situación económica sumergida en la inflación, podría haber despidos.
El sindicalista, que conduce el mencionado gremio nacional cuya administración está asentada en Macachín habló con éste diario. “En estos días hemos solicitado la reapertura de las paritarias a la Cámara patronal. Nos dijeron que vendrían en los próximos días así que esperamos la confirmación”, indicó.
“El pedido es porque vemos la devaluación de más del 100 por ciento de los últimos meses y el fuerte traslado a los precios que se está registrando. Esto ha acelerado el proceso inflacionario y está deteriorando fuertemente el poder adquisitivo de los salarios. A principios de año pactamos el 23 por ciento cuando se proponía solo un 15, parecía un buen acuerdo, pero ahora el ajuste de precios nos pasó por arriba”, añadió.
“El acuerdo vigente establece una cláusula de revisión para el mes de enero de 2019, pero creemos conveniente ir analizando la situación y buscando alternativas para atenuar los efectos de la inflación en los salarios, y además darle previsibilidad de costos a las empresas. Es decir, vemos que es mejor ir adecuando los salarios desde ahora en forma paulatina y no esperar a enero y hacerlo todo junto. Esto es mejor para ambas partes entendemos”, entendió.

Achique empresarial.
El gremialista informó las empresas CIBA (Dos Anclas) y Timbó (Celusal), manejan entre el 60 y 70 % de la producción en La Pampa, y ambas planteas los mismos problemas. “Dos Anclas en los últimos días lo exteriorizó, y es una empresa que marca la cancha dentro de la Cámara. Días atrás el jefe de Recursos Humanos de ésa firma, Maximiliano Girotti, fue clarito conmigo: el año que viene no saben que va a pasar y no descartan despidos”, reveló.
Las primeras medidas empresariales para tratar de minimizar el impacto económico adverso es la decisión de establecer vacaciones obligatorias. “Una está prevista entre el 20 y el 26 de noviembre donde de las quince líneas de producción dejarán funcionando solo una. Y otra para las fiestas entre el 21 de diciembre y el 2 de enero, donde pararán a todos”, explicó Orellana.

Cláusula gatillo.
Orellana dijo que las charlas que tendrán con la Cámara versarán sobre la recomposición salarial. “Un tema de discusión que plantearemos a la patronal es la cláusula de revisión. El acuerdo indica que si en enero la inflación que marca el INDEC es superior al ajusta salarial pactado del 23 por ciento debe pagarse la diferencia con retroactividad. Ellos ya nos dijeron que si los obligamos a pagar ésa diferencia se pueden generar despidos, no obstante en las asambleas que hemos hecho para abordar el tema, los trabajadores dijeron estar dispuestos a luchar para que se cumpla lo que se firmó”, concluyó Orellana.