Santa Rosa ya gastó el presupuesto de los comedores

CRISIS ALIMENTARIA: EN CINCO MESES SE REPARTEN OCHOCIENTAS RACIONES MAS

A raíz de la corrida cambiaria, la devaluación y a la progresión del índice de inflación se incrementó el número de pobres en el país. Esa problemática no escapa a nuestra provincia y en ese escenario, el director de Gestión Social de la Municipalidad de Santa Rosa, Sandro Martín, sostuvo que debido al aumento de la demanda social, el área a su cargo gastó el presupuesto 2018 a fines de julio.
En ese contexto, el funcionario comunal dijo que antes una madre, con la tarjeta alimentaria y la Asignación Universal por Hijo (AUH), “podía sobrellevar la situación económica” de la familia con una pequeña salida laboral que ahora ya no encuentra debido a la crisis que afronta la Argentina.
Por otro lado, Martín señaló que los proveedores de insumos para los comedores aducen que con los precios licitados, antes de la devaluación y la inflación, no pueden cubrir los costos de las mercaderías.
“En la ciudad hoy en día hay 14 comedores, estamos de lunes a viernes. Más allá del almuerzo, damos el refuerzo para la cena. En distintas actividades que hace el municipio los días sábado se da una merienda para paliar un poco la situación”, contó Martín en diálogo con el programa “El Aire de la Mañana”, que se emite de lunes a sábado por Radio Noticias.

-¿Qué cantidad de raciones se está entregando?
-El techo ha sido 4.000 raciones, esto va variando día a día. Estamos en cinco colegios en la ciudad, el día que no hay clases bajamos (la ración), el día que hay clases subimos (la ración). Con las distintas actividades se van haciendo en la ciudad, va variando. Tenemos gente que está de paso, necesita un plato de comida y se lo damos. Están apareciendo muchos casos por la falta laboral.

-¿Se está ampliando el universo que ustedes habitualmente tenían?
-Hay mucha necesidad. Hoy una persona que tiene tarjeta alimentaria y Asignación Universal por Hijo no le alcanza para pagar todo debido al aumento de luz y gas. Si bien había alguna pequeña salida laboral informal, hoy no la estaría habiendo y a pesar de las herramientas que brinda el Estado, la situación se complica.

-¿O sea que de esas 4.000 raciones se está ampliando el número?
-Esto es día a día, no tenemos un piso y un techo Trabajamos con las situaciones diarias. Ya sea desde los centros de gestión como en las distintas actividades que lleva adelante el municipio. Charlamos con la gente, vemos las necesidades y resolvemos la manera de paliar la situación.

-¿Cómo se arreglan con el presupuesto para poder absorber la demanda?
-El presupuesto 2018 lo gastamos a fines de julio. Se lo planteamos al intendente, con reasignación de partidas. El equipo contable hará malabares para poder paliar la situación. El problema que vamos a afrontar, es que teníamos las licitaciones en proceso, algunas están adjudicadas, viene el proveedor diciendo que no cubre el costo con lo que habían pasado de presupuesto. Es una situación muy preocupante, si no tenemos los insumos, no podemos cocinar.