Se fueron 10 empleados del Casino con retiro voluntario

NI EL JUEGO SE SALVA DE LA CRISIS

La crisis económica que se abate sobre nuestro país, con la imposición de un plan de gobierno que mantiene a la sociedad sumamente acotada en sus posibilidades, no parece dejar afuera ninguna actividad. El mismísimo Casino -ubicado en el cruce de las avenidas Illía y Circunvalación-, también decidió ajustarse, y empezó con un plan de retiros voluntarios al que ya se acogió una decena de trabajadores.
El gerente zonal de la empresa, Roberto Forestier, confirmó que “unos diez empleados” de la sala de juegos dejaron sus trabajos y se acogieron al retiro voluntario, proceso que continúa abierto para quienes quieran anotarse.
El directivo, consultado por LA ARENA, ratificó que “se abrió un proceso de retiros, y el que quiere anotarse puede hacerlo y a partir de ahí existe la posibilidad de charlar y llegar a un acuerdo”.

“No se despide a nadie”.
Forestier -quien en principio se mostró algo reticente para brindar información-, quiso dejar en claro que “no se despide a nadie. Hubo incluso personas que nos han manifestado que querían dejar de trabajar, cambiar de actividad, porque es verdad que hacerlo de noche es muy desgastante”. No obstante admitió que “se advierte una merma en lo que es juego de mesas”, esto es ruleta, black jakc, poker, craps y punto y banca, y obviamente se obtienen menos ganancias.
“Implementamos esto del retiro voluntario, pero no obligamos a nadie”, aseguró el directivo. “Se abrió un registro y el que quiso se anotó, y en algunos casos llegamos a un acuerdo. Creo que puede haber alguno que otro más que manifieste su voluntad de dejar de trabajar, pero no serán muchos”, informó.
Por otra parte desmintió que se vayan a instalar más máquinas tragamonedas en el sector en el que hoy está el restaurante. “No habrá más máquinas: la idea es hacer lo que en el Casino de Neuquén, que haya más lugar para los espectáculos, e incluso que la gente pueda tener un lugar para bailar”, agregó.

“No hay presión empresaria”.
Por su parte Facundo Muñoz, titular del Sindicato de Juegos de Azar en La Pampa (Aleara) confirmó que los retiros se produjeron en los primeros días del mes, pero el gremio “no participó porque no es que hubo aprietes o se obligó a los trabajadores, sino que fue algo consensuado”, aseguró.
De igual manera consintió que “algún grado de incertidumbre siempre existe, pero no podemos decir que hay presión de la empresa, por eso es que tampoco intervenimos como sindicato. No es que vemos un ataque a los trabajadores o algo parecido”, atenuó la situación. En tanto no dejó de quejarse de algunas medidas que ha tomado el gobierno nacional que “perjudica” al sector.
Muñoz dijo que “hubo compañeros que convinieron su alejamiento y arreglaron sumas de hasta 1 millón de pesos, porque en esos casos se trata de empleados con más de 20 años en el Casino”. Todos los que se retiran cobrarán los montos establecidos -en muchos casos la mitad de aquella suma, y aún menos- en seis cuotas iguales y consecutivas. “En los próximos días me voy a estar reuniendo con el gerente del Casino en Santa Rosa, Omar Giménez, para ver cómo sigue esto, pero esperemos que no se vayan más compañeros”, agregó el sindicalista, quien por otra parte admitió que “más allá de cualquier cosa que se diga la relación con la patronal es buena. Estamos atentos con la reducción agregó Muñoz, pero también sabemos que algunos compañeros ven la oportunidad de un retiro en estas condiciones como una oportunidad, porque no quieren trabajar más en horario nocturno, y buscarán otra cosa”, completó.

Menos horas de juego.
La magnitud de la crisis que golpea a los argentinos hace que todas las empresas -increíblemente incluye el Casino- redimensionen sus actividades. Por eso próximamente la casa de juegos dejará de abrir en horas de la mañana -lo hará a partir de las 14-, y las mesas de juego se habilitarán a las 21.30, y no desde las 17 como sucede en estos momentos.
Casino Club habría implementado medidas parecidas -incluso también retiros voluntarios- en sus sedes de Posadas y Ushuaia.