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“Se profundizó la grieta”

ANALISTA APUESTA POR LA LLAMADA "BATALLA CULTURAL"

La psicoanalista, docente y magíster en Ciencias Políticas, Nora Merlín, aseguró que el neoliberalismo, como ideología, logró consolidarse en la Argentina gracias a “un trabajo ‘en equipo’ entre los medios de comunicación concentrados, parte del Poder Judicial y parte de la política”. “Con el terror, la angustia, el miedo y el odio, lograron imponer una ideología de aceptación de ‘lo que sea'”, alertó la especialista, quien señaló que la única forma de revertir esta situación es a través de una “batalla cultural”.
En diálogo con Radio Noticias, Merlín, quien la semana pasada presentó su último libro “Mentir y Colonizar, Obediencia inconsciente y subjetividad neoliberal”, analizó la situación actual del país en clave de una mirada psicoanalista. “Trabajaron tan bien la cultura, las cabezas y la colonización, que se reforzó el odio con otro mecanismo que es el republicanismo y el rechazo contra los populismos”, sintetizó la especialista.

Pregunta de partida.
“Siendo que el neoliberalismo es un sistema que no les conviene a la mayoría, sino sólo a una elite, por qué avanza en el mundo”, se preguntó psicoanalista. Y precisó: “Antes, este sistema se imponía con golpes de Estado, hoy la estrategia cambió. Se estableció otro poder, no las Fuerzas Armadas, sino un poder ‘invisible’ que se va entramando en la cultura, es un trabajo ‘en equipo’ entre los medios de comunicación, parte del Poder Judicial y del sector de la política”.
“El asunto es que el neoliberalismo es la ‘administración del terror’. Entonces, para ‘administrar el terror’ hay algunos afectos que son la materia prima para lograr un ‘consenso obediente'”.
¿Cuáles son estos afectos? “Con el terror, la angustia, el miedo y el odio, lograron imponer una ideología de aceptación de ‘lo que sea’. Es una manera ‘inconsciente de cumplir ordenes'”, respondió.

– ¿Por qué alguien puede trabajar para favorecer este sistema elitista?
– Hasta hace pocos años atrás, se creía que el neoliberalismo era un proyecto económico. Hoy no lo pensamos así, no es que no sea un modelo económico, sino que no alcanza con esta definición. Es la producción de una nueva subjetividad, de un hombre nuevo.

Estado corrupto.
Para dar mayor claridad sobre esta problemática, la especialista recordó que “el neoliberalismo nació instalando la idea de que los Estados son ineficientes, burocráticos, y entonces te hacen creer que la vida depende de nosotros mismos” y destacó: “Ese es su mayor logro”.
“Mucha gente compró ese argumento y a otros les conviene porque si tenés un Estado debilitado, no hay ningún tipo de límites para el accionar de los mercados. Eso fue en los 90′, pero ahora ya no alcanza con el concepto de Estado ineficiente, porque quedó demostrado que el Estado fue eficiente en el Gobierno anterior. Entonces ahora se habla de Estado corrupto”, explicó Merlín.

– ¿Esta colonización es reversible?
– Va a llevar mucho trabajo. No es fácil, porque el neoliberalismo surge de la premisa que no hay más ideologías, pero no se puede no tener ideología. El neoliberalismo es una ideología que rechaza la política y, por ello, termina siendo totalitario.

Según especificó la psicoanalista, la colonización “de las mentes” -de los sujetos- es un proceso que se funda en la “demonización” y que tiene como principal aliado a los medios de comunicación. “Hay un tejido social que está fragmentada, dividida como enemigos”, graficó Merlín sobre la situación en Argentina, al mismo tiempo que alertó que, desde 2015, en el país “se profundizó la grieta”.
“La grieta es patológica, es una grieta de odio. Opera por la desintegración de todo y va en contra de los lazos, hasta los familiares. Lo que pasa es que la angustia y el odio son carne de cañón para la obediencia” para consolidar el neoliberalismo, subrayó.

Batalla cultural.
Si bien en Argentina, como en gran parte de América del Sur, existió un “paréntesis” en el avance del neoliberalismo en la región, “los gobiernos populares no lograron dar la batalla cultural y remover toda instalación neoliberal porque siguen vigentes ciertos paradigmas de esta ideología como el concepto de meritocracia”, planteó la psicoanalista.
Respecto a la meritocracia, uno de los pilares de la ideología neoliberal, Merlín afirmó que es “relativamente cierto” porque si bien “se requiere un esfuerzo personal pero nadie se constituye sólo”. Y cuestionó: “Si no hay un Estado que ofrece igualdad de oportunidades, garantía de trabajo, educación y salud, esto no se puede lograr”.
Volviendo al terreno electoral, la especialista advirtió que “el fracaso económico” que cosechó el Gobierno de Cambiemos” no será suficiente” para “motivar un cambio político en el país” y explicó: “Trabajaron tan bien la cultura, las cabezas y la colonización, que se reforzó el odio con otro mecanismo que es el republicanismo y el rechazo contra los populismos”.
Consultada sobre la figura de la ex presidenta Cristina Kirchner, y su rol en el escenario político y electoral, la psicoanalista aseguró que “es una líder del pueblo” y, en ese sentido, expresó que “una vez que el liderazgo surge no se puede discutir porque es voluntad popular”.
“Por más que la quieran meter presa no se pude contra esa determinación del líder del pueblo, es un dato que hay que tener en cuenta”, remarcó Merlín, al mismo tiempo que planteó que, para cambiar de rumbo social, “es necesario hacer un gran trabajo cultural y una pedagogía de la solidaridad” en medio de una “batalla cultural por la verdad”.