Sergio levantó su huelga de hambre

La jueza civil María del Carmen García le dijo no a las pretensiones de los abogados de Ilka SRL, de cobrar sus honorarios del monto depositado por la empresa hace algunos días que asciende a $3.615.077. Insólitamente de la suma aportada en sede judicial por la demandada -las otras dos son la Provincia y la Municipalidad de Santa Rosa-, el mecánico Sergio García hubiera estado en condiciones de percibir $2.468.337. El resto de $835.597 era -de acuerdo a la pretensión de la firma de Alberto Moldovan- para pagarle a sus propios abogados.
Sergio García, el muchacho que quedó parapléjico después de un accidente ocurrido hace casi 8 años -de noche, en el barrio Santa María de la Pampa cayó en un pozo con su moto y sufrió múltiples lesiones-, decidió ayer abandonar su huelga de hambre.
Sergio lleva adelante una demanda por daños y perjuicios, y después que Ilka Construcciones realizara el depósito presentó un recurso de revocatoria y la jueza García decidió levantar esa indisponibilidad. Hoy a primera hora vence el plazo para que los abogados de Ilka apelen la medida. Si no lo hacen, quedará firme.
El mecánico -acampa en la Ciudad Judicial hace dos años- ya tiene a su favor una sentencia de primera instancia del Juzgado en lo Civil, Comercial y de Minería nº 2 y otra de la Cámara de Apelaciones en lo Civil de Santa Rosa para cobrar una indemnización de 12.927.922 pesos.
Esa suma -actualizada por la jueza García- debe ser abonada por las tres partes demandadas (Ilka Construcciones, la Provincia de La Pampa y la Municipalidad de Santa Rosa). De ellas, solo la constructora cuestionó la cifra, y por lo tanto será revisada por la Cámara, pero igual depositó “en pago” los más de tres millones y medio de pesos.
Sergio García rechazó esa especie de adelanto a cuenta y dijo que quiere percibir el total de la indemnización. Por ello, el tribunal, para que el dinero no pierda valor, ordenó abrir un plazo fijo en el Banco de La Pampa.

Final a huelga de hambre.
Ayer Sergio García dio a conocer su decisión de “dar por finalizada” la huelga de hambre. “Lo hago más que nada por el pedido que me han hecho todos ustedes; es lo menos que podía hacer después de tanto apoyo y cariños incondicional que recibo de todos ustedes”, pero “la lucha aún no termina”, sostuvo.
En la víspera el muchacho volvió a tribunales a presentar casi 2.000 firmas más de adhesión, que se sumaron a las 2.600 que entregó la semana anterior. Preguntó por la situación de su expediente y le explicaron que “sigue estancado en Primera Instancia, porque me manifestaron que están esperando que algunos de mis deudores quieran apelar alguna cosa más. De más está aclarar que sería ilegal ya sea por la misma mafia de mis deudores: Gobierno provincial, Municipalidad de Santa Rosa y la constructora Ilka”.

“Estaría en Cuba”.
Agregó que los deudores aún no pagan “y la Justicia les da una manito ayudándoles a demorar el pago. Cada día que demoran es uno más que alargan mi calvario”. Evaluó que si le hubieran pagado cuando hace dos meses salió la sentencia favorable y le hubieran “pagado en tiempo y forma ya llevaría todo ese tiempo en Cuba, realizando un tratamiento para mejorar mi calidad de vida”, concluyó.