“Siempre el flexible es el transporte”

RECLAMO DE TRANSPORTISTAS AUTOCONVOCADOS

Un grupo de Transportistas de Granos Autoconvocados reclamó con cortes de rutas en varios puntos del país por un reconocimiento de la tarifa acordada por las cámaras del sector. El transportista piquense Gerardo Alaya aseguró que en la comercialización de granos del país “se hacen negocios bajando el precio del flete y el transportista lo sufre” y destacó que “si se respetara la tarifa no habría ningún problema”, en referencia al reclamo de un grupo de transportistas.
Durante diez días, un grupo identificado como Transportistas de Granos Autoconvocados (TGA) cortó diversas rutas del país, impidiendo el tránsito de camiones cargados de cereales, aunque la medida de fuerza se levantó en la última semana ante una promesa del Ministerio de Transporte de recibirlos el 23 de febrero.
Los transportistas están reclamando el reconocimiento de la tarifa acordada por las cámaras del sector. El punto es que buena parte de los acopiadores no cumple con el pago del monto de la tarifa del flete de referencia, por lo que los transportistas trabajan a pérdida en líneas generales.
La categoría de “precio de referencia” fue establecida en 2016, ya que desde 2012 regía un cuadro tarifario regulado con la posibilidad de aplicar descuentos porcentuales. Los transportistas advirtieron que reciben un 35 por ciento por debajo de la tarifa de referencia.
En la última semana, el gobierno junto a las entidades del agro y las de transportistas acordaron una suba del 12 por ciento en el precio estimativo que los productores y acopiadores pagarán en los próximos meses a los camioneros que trasladan lo granos a los puertos y plantas aceiteras y molineros. Sin embargo, ese precio en los hechos no se cumple.

Se sufre.
Alaya manifestó que “se otorgó un aumento de la tarifa en un 12 por ciento”, pero en el reclamo los transportistas plantean “que la tarifa sea controlada por un régimen de la AFIP” porque “sino es siempre lo mismo, el problema es el negocio del acopio y el dueño del campo con los puertos”, ya que “siempre el flexible es el transporte”.
Señaló que los transportistas en muchas ocasiones hacen viajes perdiendo 200 pesos por tonelada transportada, una situación que empeora los números a partir de los incrementos en los combustibles, que en La Pampa tienen un costo menor, por zona patagónica, pero “igualmente no dan los costos”.
Siguiendo en esa línea, Alaya aseguró que “esto se trata de oferta y demanda; cuando estamos en cosecha se trabaja a la tarifa que corresponde” pero no así en temporada baja. “Se trabaja bien dos meses; (en el sector) hacen negocios, bajando el flete y el transportista lo sufre”.
“Cuando un productor quiere hacer un negocio con un acopio, plantean una tarifa y le bajan el costo al flete, ningún porcentaje de ellos tocan”, finalizó.