Soncini: “Estamos parados y seguimos pagando las deudas”

VILLA MIRASOL AUN SUFRE LAS CONSECUENCIAS DE LAS INUNDACIONES

En algunas localidades la situación social a causa de la crisis de la economía no está causando todavía graves dificultades pero es imposible para los intendentes hacer inversiones por la falta de recursos. En Villa Mirasol, pueblo que el año pasado se vio afectada por las inundaciones, están “parados, sin plata para obras” y aún pagando deudas por aquel fenómeno climático.
En diálogo con LA ARENA, el intendente Emilio Soncini informó que todavía no terminan de pagar las deudas para cubrir los más de cinco millones de pesos que le demandó la emergencia y dijo que por el momento lo único en carpeta es la construcción de seis viviendas del nuevo plan provincial.
“En este momento está todo parado y estoy esperando para firmar por el tema de las viviendas del nuevo plan”, informó. “Veo que se están firmando convenios, esperamos que nos llamen. Nos han otorgado seis y la verdad es que nos hacen falta cuatro o cinco más pero en este contexto es muy difícil, no tenemos los recursos suficientes para afrontar la parte que nos toca”, añadió.
Señaló que la estrechez se debe a que “todavía tenemos el municipio endeudado a causa de la inundación del año pasado, estamos terminando de pagar lo último, unos cientos de miles de pesos”.
“Tenemos que agradecer que nos tocó en suerte gente muy buena. Nos hizo los trabajos, nos prestó las máquinas y tienen paciencia para esperar que vayamos reuniendo el dinero para pagarles”, agregó.

Gastos millonarios.
El intendente reveló que recibió “a principios de este año 500 mil pesos de Vialidad Provincial como aporte para ese fin, pagar lo que nos demandó la inundación. Pero los gastos que tuvimos sumaron más de 5 millones de pesos y todavía debemos una parte”. Incluyó como aporte extra una suma de Asuntos Municipales para completar en cuotas el pago de una pala mecánica que el municipio adquirió con un ATN que llegó de Nación pero que no alcanzó a cubrir todo el costo. “Acordamos que con esos dineros pagaríamos las cuotas y en agosto terminamos de cubrirlo”, manifestó.
Dijo que “en definitiva, hemos pasado todo este tiempo pagando deudas con los fondos corrientes disponibles y por supuesto no alcanzó para otra cosa”, afirmó, aunque sostuvo que “el municipio está saneado, con sus cuentas al día y sin problemas para funcionar pero de ninguna manera con recursos para invertir en obras porque a esta realidad hay que sumarle que ya no tenemos más el fondo sojero”.
“Ya hemos iniciado las compras de algunos materiales para hacer trabajos de bacheo, vamos a arreglar el asfalto como podamos con el personal municipal. La idea es ir tapando los pozos, mantener para que no se siga deteriorando y esperar a que mejoren las cosas. Tenemos tosca acopiada como para hacer base pero no hay plata para el asfalto”, se lamentó.
Reiteró que en la localidad sigue estable la situación social, con las complicaciones propias del momento económico pero sin que el municipio deba acudir con medidas y recursos extraordinarios.

Sin definición.
En materia política, Soncini mantiene por estos días su posición respecto del futuro. Mientras espera las definiciones del calendario electoral desdoblado para el año próximo, reiteró que “en lo personal sigo igual, sin tomar todavía una decisión. Mantengo lo que dije, si existe una persona que pueda hacerse cargo de seguir nuestra tarea y evitar que se pierda el trabajo hecho no tengo problemas en irme, de otro modo estoy dispuesto a seguir”.
El jefe comunal está entrando en la última etapa de su cuarto mandato “y tengo además un período como concejal, toda una vida dedicada al municipio de Villa Mirasol. Creo que hemos trabajado y hemos hecho muchas cosas buenas y no quiero que se pierdan, no hemos hablado en firme a nivel partidario pero no estoy dispuesto a echar por la borda todo eso”.
En las próximas semanas, estimó, comenzarán las conversaciones sobre el tema, “hay que escuchar a mucha gente, saber qué piensan y qué posibilidades hay de cara al futuro”. Y concluyó: “Estoy dispuesto tanto a irme como a seguir, veremos”.